{"id":8086,"date":"2017-07-24T00:00:00","date_gmt":"2017-07-24T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-118"},"modified":"2024-02-22T21:10:48","modified_gmt":"2024-02-23T03:10:48","slug":"algo-mas-que-palabras-118","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-118","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b><i>O\u00eddo al coraz\u00f3n para no sentirse un extra\u00f1o.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/b><br \/><b>corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><\/p>\n<p>En nuestros d\u00edas, el ser humano vive en permanente crisis, muchas veces resignado a una insoportable mundanidad, donde aquello que no es poder apenas interesa. Deber\u00edamos reorganizarnos, reforzar los v\u00ednculos hacia nuestros an\u00e1logos, retornar a la experiencia del amor, reanudar otros caminos de mejor realizaci\u00f3n humana, pues cada d\u00eda es m\u00e1s complicado ocultar nuestro deterioro afectivo. Hay una falta de escucha y de comunicaci\u00f3n sin precedentes. La desuni\u00f3n de las familias es un claro testimonio del aislamiento social que vivimos. Hemos llegado al cenit del absurdo. De ah\u00ed, la necesidad de prestar m\u00e1s o\u00eddo al coraz\u00f3n, cuando menos para no tomar decisiones apresuradas; pongamos, por caso, la moda del divorcio. A veces nos asustan los problemas y pensamos que la experiencia matrimonial no vale la pena proseguirla y r\u00e1pidamente buscamos huir de nosotros mismos, sin dejarnos acompa\u00f1ar por nadie, sin sentir por nadie. Ante esta situaci\u00f3n, observo que hay una necesidad de agentes reconciliadores o de mediaci\u00f3n. Ciertamente, los recursos para reorientarnos son muchos, pero m\u00e1s all\u00e1 de los modismos que nos disgregan y de las situaciones complejas que se nos puedan presentar, hemos de repensar mucho m\u00e1s sobre la manera de crecer en ese amor  hacia nuestros an\u00e1logos. No desgastemos energ\u00edas en ego\u00edsmos que no valen la pena y pongamos por costumbre ocuparnos y preocuparnos por aquellos que piden nuestro auxilio en cada momento.<\/p>\n<p>Por momentos, podemos ser el instante preciso para salvar una existencia; y, por consiguiente, el instante precioso adem\u00e1s. Sea como fuere, hay que hacer m\u00e1s el coraz\u00f3n y menos encender contiendas in\u00fatiles. En las \u00faltimas jornadas, hemos o\u00eddo decir a la Comunidad Internacional que hay que alentar a los gobiernos a invertir m\u00e1s en esas personas que necesitan ayuda, y desde luego que s\u00ed, pero tambi\u00e9n hemos de activar otra conciencia m\u00e1s solidaria, que sepa acompa\u00f1ar y fortalecer vidas. Ning\u00fan ser humano debe sentirse abandonado a su suerte. Todos necesitamos de todos, porque hasta la misma dignidad humana nos exige que cada uno viva desde dentro, pero sin actitudes deshumanizantes y antisociales. A mi juicio, estamos llamados a socorrernos, m\u00e1xime en un tiempo de tantas incertidumbres y flagelos. En 2013, la Asamblea General de Naciones Unidas, sostuvo una reuni\u00f3n para evaluar el Plan de Acci\u00f3n Mundial. Los Estados miembros adoptaron la resoluci\u00f3n A\/RES\/68\/192 y designaron el 30 de julio como el D\u00eda Mundial contra la Trata. En dicha norma, se se\u00f1ala que el d\u00eda es necesario para \u201cconcienciar sobre la situaci\u00f3n de las v\u00edctimas del tr\u00e1fico humano y para promocionar y proteger sus derechos\u201d. Yo dir\u00eda m\u00e1s, pues a poco que miremos a nuestro alrededor, veremos que estamos en presencia de tantos abusos, que cada amanecer son m\u00e1s los que deciden escapar de los conflictos armados, la pobreza, la inseguridad alimentaria, la persecuci\u00f3n, el terrorismo o las violaciones y abusos de los derechos humanos.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s tengamos que o\u00edrnos m\u00e1s las entretelas del coraz\u00f3n para no sentirnos unos extra\u00f1os en este planeta en el que todav\u00eda hemos de combatir la trata de personas y el contrabando de migrantes. Pensemos en la cantidad de v\u00edctimas potenciales de tr\u00e1fico sexual que llegar por mar a Italia, que seg\u00fan las \u00faltimas estad\u00edsticas, aument\u00f3 un seiscientos por ciento en los pasados tres a\u00f1os, tal y como ratifica un nuevo estudio de la Organizaci\u00f3n Internacional de las Migraciones (OIM). No podemos continuar con este crimen trasnacional que devasta las vidas de miles de personas y causa un sufrimiento indescriptible. Hemos de salir a dar amor. Tal vez tengamos que saltar de la burbuja de endiosamiento en la que vivimos para despertar la capacidad de ponerse en el lugar del otro y de dolerse por su sufrimiento cuando se le ha tratado peor que a un animal. Est\u00e1 visto que nos falta cari\u00f1o y nos sobra agresividad. Se requiere, por tanto, volver a ese mundo interior herido, que ni siente ni padece por ninguno, de manera que podamos reactivarnos humanamente, y as\u00ed poder reconciliarnos, primero con nosotros mismos, luego con nuestros semejante, y al fin con la sociedad en su conjunto. Lo que sucede es que caminamos adoctrinados para no divisar nada, y nos quedamos presos por la indiferencia, por lo que aparte de requerir de la ayuda de los dem\u00e1s, tambi\u00e9n necesitamos un camino moral que nos renazca y nos reeduque en un pensamiento libre y responsable. Esta es la cuesti\u00f3n, disgregada la familia, se pierde tambi\u00e9n la primera y prioritaria escuela de los valores humanos.<\/p>\n<p>Por desgracia, nos hemos hecho a la calle, al hoy de las redes sociales y a la ventana de la televisi\u00f3n, sin criterio alguno, lo que ha debilitado enormemente los est\u00e9ticos principios recibidos, en otro tiempo, en la vida familiar. Y as\u00ed, ahora, tenemos lo que tenemos, una humanidad deshumanizada, inhumana a m\u00e1s no poder, que despide odio y venganza por todos los puntos cardinales del camino por los que transita. Desde luego, se echa en falta esa hospitalidad, esa espiritualidad de familia que acoge, haciendo m\u00e1s familia en  definitiva, como misi\u00f3n que la gente con coraz\u00f3n propicia. Tampoco desesperemos por nuestros l\u00edmites, pero tampoco renunciemos a ser m\u00e1s activos humanamente, o sea, m\u00e1s generosos, sabiendo que la verdadera generosidad para con el futuro, como dec\u00eda el inolvidable escritor franc\u00e9s, Albert Camus (1913-1960),  \u201cconsiste en entregarlo todo al presente\u201d. En consecuencia, si fundamental es aliviar la pobreza, reducir la desigualdad y proteger el medio ambiente; no menos substancial es  dejarse transformar por ese amor, que si es aut\u00e9ntico, jam\u00e1s se agota, porque perennemente nace del coraz\u00f3n de cada persona y pasa a trav\u00e9s del alma de cada uno de nosotros, que es verdaderamente aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos.<\/p>\n<p>Cu\u00e1ntas personas se sienten extra\u00f1as a s\u00ed mismas y no se reconocen en este desorden en el que habitan. Demandan volver a reencontrarse en otros espacios m\u00e1s justos, lejos de pol\u00edticas interesadas o de intereses de grupos financieros. Considero que es una verg\u00fcenza los comportamientos de algunas gentes sin escr\u00fapulo alguno. La peor corrupci\u00f3n es ese esp\u00edritu de inhumanidad que nos gobierna subterr\u00e1neamente, intentando separarnos siempre. Por ello, una vez m\u00e1s digo, que es el momento de la acci\u00f3n, de la participaci\u00f3n, de no resignarse. Ahora tenemos la ocasi\u00f3n de proveer otro clima m\u00e1s arm\u00f3nico, de prosperidad y dignidad para todos en un planeta sano y no podemos fracasar. La labor es ardua, pero nada es imposible cuando trabajamos juntos en alianza, ya que esta diversidad globalizada nos enriquece como jam\u00e1s y contribuye a la cohesi\u00f3n social. Por eso, cuesta entender esa demonizaci\u00f3n solapada hacia los refugiados o migrantes, que aparte de atentar gravemente contra los valores de dignidad e igualdad de todos los seres humanos, agita la violencia racial. <\/p>\n<p>Igualmente, llevamos a\u00f1os prometiendo que nadie se quede rezagado, pero no pasamos de los buenos deseos a la realidad. De hecho, la ayuda destinada a la educaci\u00f3n ha disminuido durante seis a\u00f1os consecutivos y en 2016 alcanz\u00f3 s\u00f3lo 12.000 millones de d\u00f3lares, un 4% menos que en 2010, seg\u00fan revela un estudio reciente de la UNESCO. No olvidemos que el factor educativo es un motor de cambio imprescindible. Dicho lo cual, es necesario revisar continentes y contenidos, pero con otros lenguajes m\u00e1s \u00e9ticos, admitiendo que el camino del di\u00e1logo ofrece fundadas ilusiones en un mundo de cultura pluralista, pero que no puede distanciarse de ese fondo an\u00edmico, o si quieren, contemplativo. Quiz\u00e1s nos convenga, pues, no para que no se pierda un solo talento por falta de oportunidades, sino para saber algo tan b\u00e1sico como convivir y tener conciencia de la honestidad, con lo que ello significa de avance social, al menos para templarnos ante las dificultades de la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>O\u00eddo al coraz\u00f3n para no sentirse un extra\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8086"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8086"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8086\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27735,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8086\/revisions\/27735"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8086"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8086"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8086"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}