{"id":7964,"date":"2017-07-06T00:00:00","date_gmt":"2017-07-06T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-111"},"modified":"2024-02-22T21:10:01","modified_gmt":"2024-02-23T03:10:01","slug":"algo-mas-que-palabras-111","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-111","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b><i>La ausencia de una cultura humanizadora.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/b><br \/><b>corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><\/p>\n<p>Hasta ahora somos una sociedad que habla mucho y hacemos poco. La solidaridad no logra instaurarse en el mundo para asegurar a todos, ya no s\u00f3lo el pan de cada d\u00eda, sino tambi\u00e9n servicios tan b\u00e1sicos y esenciales como el derecho a un trabajo decente, a una vivienda, a los servicios sanitarios, o a la misma educaci\u00f3n. A mi juicio, son los Estados, con sus gobernantes al frente, los que tienen que tomar las medidas necesarias para proporcionar a las familias todos estos derechos esenciales, que ah\u00ed est\u00e1n, pero que no los ponemos en pr\u00e1ctica. Se me ocurre pensar en la situaci\u00f3n que viven muchos ciudadanos en pa\u00edses desarrollados, algunos sin un techo donde vivir, mientras otros lo poseen todo para s\u00ed, con la idea de seguir enriqueci\u00e9ndose, en lugar de compartir. <\/p>\n<p>Nos falta caridad y nos sobra soberbia. Sin embargo, derrochamos como si la vida se nos fuera a ir ma\u00f1ana mismo, y lo hacemos con tanto ego\u00edsmo, que nadie respeta a nadie, sobre todo si es indigente o est\u00e1 incapacitado, sino es \u00fatil o es fr\u00e1gil, como el ni\u00f1o que va a nacer, o si ya no tiene futuro, como el anciano. Un planeta que no es capaz de garantizar a sus moradores un ambiente distinto al de la selva, dif\u00edcilmente va a tener posibilidades de concordia. Deber\u00edamos reflexionar sobre esto, puesto que si el di\u00e1logo es fundamental, tambi\u00e9n las acciones de colaboraci\u00f3n y cooperaci\u00f3n, de inclusi\u00f3n y equidad, son trascendentes para esperanzarnos y que nadie se quede atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Por desgracia, ante esta inhumanidad que cosechamos, mal podemos consolarnos. Ahora bien, la vida misma que se nos ha donado, nos exige a todos activar otro esp\u00edritu m\u00e1s din\u00e1mico, mediante un lenguaje m\u00e1s constructivo de esfuerzo conjunto. Sin duda, la humanidad debe volver a sus ra\u00edces, a tomar conciencia de que los bienes son para todos, no \u00fanicamente para los privilegiados, lo que requiere urgentemente, por parte de todos los gobiernos del mundo, otras pr\u00e1cticas m\u00e1s solidarias y cooperantes. Tantas veces nos sentimos desprotegidos, que no tienen sentido esas instituciones insensibles, que lo \u00fanico que hacen es aburrir a la gente con papeleos redundantes. <\/p>\n<p>La familia humana, en su unidad y conjunci\u00f3n, tiene que introducir otros esquemas m\u00e1s humanitarios, m\u00e1s all\u00e1 de esta desconcertante celeridad de trapicheos, donde el \u00fanico que siempre gana es el pr\u00f3spero, o sea don dinero. Olvidamos que son las personas m\u00e1s vulnerables las que m\u00e1s auxilio necesitan. Sin duda, hay que fortalecer el capital humano sobre todo lo dem\u00e1s, no el capital adinerado; y, desde luego, promover la realidad de sus derechos y obligaciones. Por ello, las armas hemos de silenciarlas, e invertir mucho m\u00e1s eficazmente en una cultura humanizadora, totalmente distinta a esa educaci\u00f3n sin alma que hemos sembrado y que a\u00fan se viene impartiendo por doquier entorno.<\/p>\n<p>Lo importante no es que la econom\u00eda crezca, sino que lo ciudadan\u00eda se solidarice y confluya en ese compromiso humanista, que reitera la protecci\u00f3n hacia aquellas personas que no tienen lo necesario para vivir; porque nosotros en parte, los de este orbe favorecido, tampoco hemos salvaguardado sus medios de subsistencia. <\/p>\n<p>Alcanzar el objetivo de Hambre Cero para 2030 est\u00e1 bien como prop\u00f3sito, pero no va a pasar de ah\u00ed, sino cambiamos este entorno dominador que sufrimos hoy. Se requieren de otros cultivos m\u00e1s versados y desprendidos. Tambi\u00e9n de otro conocimiento m\u00e1s \u00e9tico, quiz\u00e1s menos productivo, pero m\u00e1s redistributivo entre todos los individuos. Evidentemente, el futuro como familia humana va a ser nuestro en la medida  que activemos la acci\u00f3n moral. O sea el coraz\u00f3n. L\u00e1stima que nos hayan educado hacia una cultura que nos deshumaniza y enfrenta, en vez de armonizarnos hacia ese bien colectivo mundial que nos engrandece y nos despoja de corazas. <\/p>\n<p>Estoy convencido, por tanto, que la ausencia de una cultura humanista, debe llevarnos en el momento presente, a una transformaci\u00f3n en la manera y en el modo de vivir, pues es cuesti\u00f3n de donarse, de ser capaz de acompa\u00f1ar a las personas, sin competir por nada, en el camino de un aut\u00e9ntico hermanamiento humano. S\u00f3lo as\u00ed, podr\u00e1 nacer un fen\u00f3meno cultural responsable, tan globalizado como hermanado, que nos oriente y reoriente hacia ese amor preferencial por los m\u00e1s fr\u00e1giles.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ausencia de una cultura humanizadora.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7964"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7964"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7964\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27689,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7964\/revisions\/27689"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}