{"id":7904,"date":"2017-06-26T00:00:00","date_gmt":"2017-06-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-108"},"modified":"2024-02-22T21:09:42","modified_gmt":"2024-02-23T03:09:42","slug":"algo-mas-que-palabras-108","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-108","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b><i>La inclusi\u00f3n. <\/i><\/b><\/p>\n<p>============================<br \/>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<br \/>corcoba@telefonica.net<br \/>============================<\/p>\n<p>La humanidad cada d\u00eda necesita m\u00e1s solidarizarse con los valores de justicia y paz. La inclusi\u00f3n relacional es tan prioritaria en un mundo tan diverso como el aire que respiramos. Con urgencia, deber\u00edamos reeducarnos hacia otras actitudes, buscando la cooperaci\u00f3n entre todas las culturas. No es de recibo que sigamos excluy\u00e9ndonos; de ah\u00ed, la necesidad de activar en todos los pa\u00edses pol\u00edticas sociales como efecto dinamizador. Por otra parte, hay que promover la existencia de igualdad en lo que concierne a la oferta educativa. Todos tenemos que poseer igualdad de oportunidades. La discriminaci\u00f3n, como los muros que se levantan a diario, no favorecen para nada el acompa\u00f1amiento humano, m\u00e1xime en un periodo en el que m\u00e1s de treinta y un millones de personas en todo el orbe fueron desarraigados o forzados a desplazarse dentro de sus propios pa\u00edses en 2016, a causa de conflictos, violencia y desastres naturales. <\/p>\n<p>Tenemos que ayudarles a reconstruir sus vidas. No importan las zonas, ya sean rurales o urbanas, hemos de activar nuestro rostro humano para trabajar y seguir en busca del bien colectivo, que no es otro que unas buenas pr\u00e1cticas orientadas a hacer crecer el respeto hacia toda vida, por insignificante que nos parezca. Las atm\u00f3sferas generadas tampoco pueden ser de triunfalismo, sino de servicio. Para desgracia nuestra, el mundo privilegiado se ha vuelto insensible y corrupto. Es la victoria de lo inhumano sobre la realidad y de la miseria humana endiosada, hasta el extremo de que la corrupci\u00f3n se ha convertido en algo habitual, con el benepl\u00e1cito de todos. Luego est\u00e1 la falsa inclusi\u00f3n social de j\u00f3venes en contextos de creciente violencia e inseguridad, que merecen otras motivaciones m\u00e1s arm\u00f3nicas, acordes con la aceptaci\u00f3n de las diferencias. Desde luego, el encuadre mejor siempre ser\u00e1 aquello que pasa por el camino del conocimiento y del aprecio, del respeto mutuo y del aut\u00e9ntico di\u00e1logo, entre todos los sectores del pueblo, sin marginar a nadie.   <\/p>\n<p>Tomando como fundamento nuestra base hist\u00f3rica, la mejor sabidur\u00eda es aquella que nos reconcilia y hermana. Y en este sentido, personalmente me llena de alegr\u00eda la apuesta de las cooperativas en todo el mundo, dispuestas a celebrar el tema de la inclusi\u00f3n el d\u00eda 1 de julio de 2017, para que nadie se quede rezagado. La inserci\u00f3n no solo refleja la naturaleza de enfocarse en las personas de las empresas cooperativas, sino que tambi\u00e9n resuenan los principios cooperativos de sus miembros, donde todas las personas, sin importar la raza, g\u00e9nero, cultura, origen social o circunstancias econ\u00f3micas, pueden responder a necesidades y construir comunidades mejores, ya que su modelo de negocio pone el desarrollo sostenible en el centro y se basa en principios y valores \u00e9ticos. Ojal\u00e1 aumentase esta conciencia cooperativista en el mundo. No olvidemos que su buen hacer por avivar el af\u00e1n cooperativo, ha contribuido a impedir que muchas familias y comunidades caigan en la pobreza m\u00e1s excluyente. <\/p>\n<p>La mejor inclusi\u00f3n, indudablemente, pasa por el compromiso y la responsabilidad de la marcha de la sociedad, siempre a favor de la justicia social y la promoci\u00f3n de los m\u00e1s pobres. Durante los a\u00f1os setenta y ochenta, cientos de miles de personas fueron torturadas, asesinadas y desaparecidas por las dictaduras militares de Sudam\u00e9rica. Recordamos que fue crucial la denuncia de estos hechos. Pensemos que el mundo ser\u00e1 lo que nosotros queramos que sea. En ocasiones, nos impacta particularmente la naturaleza brutal y cruel de fanatismos y quebrantamientos que nos llegan en im\u00e1genes, o las padecemos a pie de camino, pero la cuesti\u00f3n no pasa por dejar hacer, sino por analizar la cuesti\u00f3n de este mundo dominado por traficantes de armas que, sin alma alguna, se benefician de la sangre de tantos inocentes. La deshumanizaci\u00f3n y humillaci\u00f3n que mucha gente soporta a trav\u00e9s de la explotaci\u00f3n f\u00edsica, econ\u00f3mica, sexual y psicol\u00f3gica, es igualmente una manera de destruirnos poco a poco. No podemos, en consecuencia, arrojarnos a un lado, porque seremos derrotados. Cada cual, y todos los seres humanos son iguales y se les debe reconocer la misma libertad y la misma dignidad, aparte de imprimir su esp\u00edritu, ha de injertar su propio entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria. <\/p>\n<p>En todo caso, cualquier relaci\u00f3n discriminante o excluyente, que no estime este derecho natural inherente, no puede, ni debe, quedar impune. Juntos en esa acci\u00f3n inclusiva, tambi\u00e9n hemos de dar un paso adelante para poner fin al ciclo de impunidad y salvaguardar los derechos de un refugiado o migrante, una persona con discapacidad, una persona LGBT, una mujer, un ind\u00edgena, un ni\u00f1o, un afrodescendiente, o cualquier otra vida en riesgo de ser discriminada o sufrir alg\u00fan acto violento. Sea como fuere, vivimos tiempos en los que, tanto por parte de algunos sectores de poder, finanzas o pol\u00edtico, como por parte de algunos voceros, se incita algunas veces a la intimidaci\u00f3n, y a\u00fan lo que es peor, otras veces a la venganza. Esta manera de proceder nos deja sin sentimientos, sin nervio alguno humano. No cabe, pues, la resignaci\u00f3n. A prop\u00f3sito, el mensaje del Papa Francisco, con motivo de la I Jornada Mundial de los Pobres, a celebrar el 19 de noviembre de 2017, nos advierte como actuar m\u00e1s all\u00e1 de las palabras, con las obras: \u201cA la pobreza que inhibe el esp\u00edritu de iniciativa de muchos j\u00f3venes, impidi\u00e9ndoles encontrar un trabajo; a la pobreza que adormece el sentido de responsabilidad e induce a preferir la delegaci\u00f3n y la b\u00fasqueda de favoritismos; a la pobreza que envenena las fuentes de la participaci\u00f3n y reduce los espacios de la profesionalidad, humillando de este modo el m\u00e9rito de quien trabaja y produce; a todo esto se debe responder con una nueva visi\u00f3n de la vida y de la sociedad\u201d. Renovarse o morir, que se dice.<\/p>\n<p>Sin duda, ese diferente enfoque existencial inclusivo implica alianza, preocupaci\u00f3n por el an\u00e1logo y responsabilidad com\u00fan. Ahora bien, no ser\u00e1 posible hallarlo si no nos escuchamos m\u00e1s unos a otros, sin que suponga renuncia a los derechos humanos. Tampoco me gustan los estilos de vida impuestos. Soy m\u00e1s de proponer, considerando que si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar exceptuado. Por tanto, \u00a1es hora de decir basta!, que una causa bien amparada es una causa ecu\u00e1nime. Dicho lo cual, activar una cultura que nos hermane se convierte en una llamada global que debemos asumir con urgencia. No hay tiempo que perder. Si en verdad nos preocupa la supervivencia de la familia humana, hay que llevar a efecto cuanto antes el esp\u00edritu comprensivo de la acci\u00f3n, saliendo de nosotros mismos, y haciendo valer la voz de los marginados y los indefensos, tambi\u00e9n los derechos de los pueblos ind\u00edgenas de Brasil que est\u00e1n bajo ataque permanente, por poner un ejemplo de tantos. Deber\u00edamos saber que nadie puede liderar nada por s\u00ed mismo, tampoco el g\u00e9nero por si solo puede liderar nada, es en su conjunto como la humanidad avanza hacia el estado de derecho, la justa gobernanza y la rendici\u00f3n de cuentas. Al fin y al cabo, el bien de todos ha de consistir en que cada uno viva al m\u00e1ximo la placidez que pueda, sin disminuir  el bienestar de los dem\u00e1s. Puede ser una buena receta para ese cambio de talante, pues no hay postura m\u00e1s egoc\u00e9ntrica que los propios ojos de uno cuando miran su propio yo. Bien que lo siento, pero somos as\u00ed. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La inclusi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7904"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7904"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7904\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27667,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7904\/revisions\/27667"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7904"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}