{"id":7825,"date":"2017-06-16T00:00:00","date_gmt":"2017-06-16T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-104"},"modified":"2024-02-22T21:09:10","modified_gmt":"2024-02-23T03:09:10","slug":"algo-mas-que-palabras-104","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-104","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<br \/>corcoba@telefonica.net<br \/>&nbsp; <br \/>&nbsp; <br \/>Hemos convertido el mundo en una cubierta de sin razones, a causa de sangrientos conflictos, haciendo cada d\u00eda m\u00e1s complicado transitar por los caminos de la vida de manera segura. El orgullo de quienes no ambicionan acoger es marginar, destruir, generar un infierno de desconciertos, donde nadie respete a nadie y todo se ponga en entredicho. Para desgracia nuestra, hemos olvidado que somos un proyecto de paz, no de guerra, y que a pesar de las dificultades halladas en el camino, somos un signo de ilusi\u00f3n. Por tanto, no podemos caer en la desolaci\u00f3n y rearmarnos para sentirnos grandes, sino m\u00e1s bien hemos de ser inclusivos con todas las culturas, pues todos nos merecemos un lugar seguro donde vivir, adem\u00e1s de que nadie puede ser considerado inservible, fuera de lugar o eliminado. <\/p>\n<p>Todo esto adquiere en el momento presente un significado especial, ya que cada d\u00eda son m\u00e1s los moradores que se lanzan a la b\u00fasqueda de condiciones m\u00e1s humanas. No es extra\u00f1o, subsiguientemente, que estos movimientos migratorios susciten en un principio cierto recelo y rechazo, pero tenemos que acostumbrarnos a ser personas hospitalarias, para que se activen las concurrencias entre an\u00e1logos. Irremediablemente, hemos de entendernos y no vulnerar los derechos fundamentales a los que todos tenemos el deber de respetar.<\/p>\n<p>&#8220;La guerra en Afganist\u00e1n no tiene soluci\u00f3n militar y las partes deben unirse para encontrar alternativas pol\u00edticas&#8221;, lo acaba de afirmar recientemente el Secretario General de la ONU en Kabul. Todav\u00eda hay unas 600.000 personas sitiadas en Siria. Ante esta brutalidad, cualquier oportunidad es buena. Por tanto, las conversaciones de Ginebra del 28 de junio para buscar una salida pac\u00edfica negociada al conflicto en beneficio del pueblo sirio, es un motivo m\u00e1s para la esperanza. Confiamos que lo sea.  <\/p>\n<p>Trabajar unidos en ese proyecto arm\u00f3nico del que formamos parte todos, sin exclusiones, nos interesa a la humanidad en su conjunto. No es de recibo, por consiguiente, aglutinar maldades como forma de energ\u00eda. Somos gente de vida, no de muerte. Queremos vivir. Deseamos cohabitar y convivir, y la mejor manera de hacerlo, es con disponibilidad de unos para con otros, sin levantar muros infranqueables. Por ello, es importante subrayar ese esp\u00edritu de cooperaci\u00f3n\/colaboraci\u00f3n, mirando la realidad que nos circunda, desde una visi\u00f3n m\u00e1s hermanada, en la que todos trabajemos por la ecuanimidad. Que la paz, como dijo el fil\u00f3sofo Baruch Spinoza (1632-.1677), \u201cno es la ausencia de guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposici\u00f3n a la benevolencia, la confianza y la justicia\u201d. Ciertamente, no puede haber sosiego si nuestro sentimiento se vuelve ego\u00edsta, pues somos seres en relaci\u00f3n, lo que nos exige un cultivo de solidaridad y de apuesta por una mentalidad que aliente y alimente a ensamblarse unos con otros, lejos de divergencias e inmoralidades.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito, hace tiempo que vengo reivindicando un cambio de coraz\u00f3n y un mayor compromiso de todos por la especie humana, de la que nadie puede ser separado. Si la desnuclearizaci\u00f3n de Corea del Norte es necesaria para asegurar la paz en el mundo y el Nordeste Asi\u00e1tico, tambi\u00e9n se requiere un mayor di\u00e1logo, en base a la reconciliaci\u00f3n para activar la familiaridad y el anhelo, cuando menos entre todos. Otra de las urgencias, sin duda, es que hay que silenciar las armas en todos los continentes. Es nuestra gran asignatura pendiente. Hemos de declarar el comercio de armas en estado de quiebra total. Quiz\u00e1s sea el momento de aunar fuerzas entre todos los continentes, con el objetivo de avanzar hacia una apuesta por la concordia, m\u00e1s all\u00e1 de nuestra identidad cultural. De ah\u00ed, la necesidad de avivar el respeto, la seguridad y la dignidad para todos.<\/p>\n<p>En consecuencia, debemos resistir frente al cinismo, pero tambi\u00e9n levantar nuestra voz ante el hurac\u00e1n de atm\u00f3sferas discriminatorias que nos denigran a todos. Ha llegado el momento de construir puentes, de tender la mano y de abrazar sin miedo la defensa de los derechos humanos. Como sea, hay que hallar mecanismos que garanticen justicia para las v\u00edctimas,  sobre todo cuando el atropello sufrido equivalga a un crimen de lesa humanidad. El mundo ha de reformarse hacia acuerdos de equilibrio de derechos y obligaciones, asegurando una igualdad de condiciones. Al fin y al cabo, la cuesti\u00f3n es agruparnos para hacernos la vida m\u00e1s f\u00e1cil, m\u00e1xime en un per\u00edodo en el que urge incrementar la ayuda humanitaria en muchas partes del planeta. A poco que fomentemos la cultura del encuentro, y no del encontronazo, se conseguir\u00e1, porque hasta nuestra propia conciencia nos llama a la evoluci\u00f3n de converger y conciliar cada d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Somos un proyecto de paz<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7825"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7825"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7825\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27637,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7825\/revisions\/27637"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7825"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7825"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7825"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}