{"id":7809,"date":"2017-06-13T00:00:00","date_gmt":"2017-06-13T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-102"},"modified":"2024-02-22T21:08:57","modified_gmt":"2024-02-23T03:08:57","slug":"algo-mas-que-palabras-102","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-102","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Nuestra continuidad hist\u00f3rica a examen.&nbsp;<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/b><br \/><b>corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca es fundamental conocer el porqu\u00e9 de tanta intolerancia, de la migraci\u00f3n, de la violencia, de la falta de humanidad entre nosotros, lo que requiere el an\u00e1lisis de esta situaci\u00f3n de bochorno que padecemos. Detr\u00e1s de cada cruz, levantada los unos contra los otros y los otros contra los unos, se hallan realidades con una historia distintiva, con un cultura y unos ideales. De ah\u00ed la importancia del encuentro como miembros de una familia, que debe aprender a ayudarse desde la concordia y no desde el inter\u00e9s. Por supuesto, es indispensable el di\u00e1logo. El endiosamiento de algunos no cierra cicatrices, al contrario fomenta la barbarie y el descontento. La mano tendida es vital para poder hermanarnos con los que han sido privados de sus derechos esenciales, como asimismo para aumentar la acogida a los que huyen de situaciones dram\u00e1ticas e inhumanas. Me da la sensaci\u00f3n que, hasta este momento, nos hemos quedado en la antesala de las ideas, sin compromiso alguno para activar acciones de respuesta contundente ante contextos verdaderamente crueles. Por cierto, el gesto del proceso de entrega de armas en Colombia nos llena de esperanza. Veo que es una plegar\u00eda que nos une, pues si importante es rectificar, tambi\u00e9n es humanitario el que sabe compadecerse y decide utilizar otros lenguajes, deponiendo cualquier tipo de artefacto.<\/p>\n<p>La justicia no se defiende a golpe de bombas, sino con la raz\u00f3n y la sinton\u00eda de un coraz\u00f3n puro. Bien es verdad que a\u00fan no hemos aprendido que con las guerras todos perdemos. Ojal\u00e1 tom\u00e1semos conciencia de esto. Necesitamos evadirnos de cadenas, sentirnos libres y no atrapados en amargas decepciones. Por muy deplorable que sea la situaci\u00f3n, tenemos que poner m\u00e1s vida interior en el mundo, para poder despertar en la conciencia colectiva de cada ser humano la inconfundible memoria de sus ra\u00edces, nuestra continuidad hist\u00f3rica, aunque tengamos que reinventar nuevos modos de vivir y pensar. El abecedario de la opresi\u00f3n lo hemos hecho tan nuestro que es una verdadera pesadilla para todos. Desde luego, es p\u00fablico y notorio que maltratamos a nuestros ascendientes. Tanto es as\u00ed, que es un problema social mundial que afecta a la salud y a los derechos humanos de millones de progenitores en todo el mundo, siendo una contrariedad que merece la atenci\u00f3n de la comunidad internacional. Posiblemente, por ello, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resoluci\u00f3n 66\/127, haya designado el 15 de junio, como D\u00eda Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, para expresar su oposici\u00f3n a las injusticias y los sufrimientos infligidos a algunas de nuestras generaciones mayores. <\/p>\n<p>Es de desear, por tanto, que el colectivo social valore plenamente a sus primog\u00e9nitos y se auxilien de su sabidur\u00eda, porque la vida es la mejor c\u00e1tedra para poder orientarnos. Francamente vivimos unos tiempos de v\u00e9rtigo, en los que convendr\u00eda pararse a meditar sobre nuestro entorno, pues no es cuesti\u00f3n de resignarse a un destino m\u00e1s o menos escrito, sino para valorar plenamente lo que nos supone cohabitar y coexistir, en una sociedad cada d\u00eda m\u00e1s encumbrada por ciertos dioses humanos, que suelen manejarnos a su antojo y capricho. No podemos quedarnos en el mero lamento. El mundo es de todos y de nadie. Todas las naciones del mundo en su coyuntura acordaron reconocer el inmenso da\u00f1o que causa el cambio clim\u00e1tico y la enorme oportunidad que representa la acci\u00f3n clim\u00e1tica. Ahora no puede venir un nuevo presidente y retirarse del ansiado Acuerdo de Par\u00eds, m\u00e1xime cuando es crucial que Estados Unidos siga siendo un l\u00edder en materia ambiental. El compromiso de nuestros antecesores cuando menos nos exige una valoraci\u00f3n conjunta, pues el mundo lo formamos todos, un respeto y una consideraci\u00f3n hacia algo tan significativo como lograr un crecimiento econ\u00f3mico con bajas emisiones de carbono y capaz de crear empleos y mercados de calidad. Convencido de que la conciencia es una inspiraci\u00f3n que nos lleva a reencontrarnos a la luz de las leyes morales, a\u00fan cabe la ilusi\u00f3n, que a pesar de tantos tropiezos, nos levantemos y reanudemos una vida m\u00e1s en com\u00fan, m\u00e1s en familia. S\u00f3lo as\u00ed tendremos asegurada nuestra continuidad como especie.<br \/>&nbsp; <br \/>Ciertamente, nuestra secuencia humana ha de ser m\u00e1s po\u00e9tica que mundana. Los ancianos, gracias a su recorrido vivencial, est\u00e1n en condiciones de ofrecer a los j\u00f3venes y menos j\u00f3venes, consejos y ense\u00f1anzas preciosas. Tambi\u00e9n los chavales, con su empuje e inocencia, nos ayudan a verles con ojos de responsabilidad para que crezcan y sean nuestra prolongaci\u00f3n de amor y no de odio. Lo que cuenta de verdad es nuestro ejemplo, nuestra coherencia de vida, ya que no puede haber un descubrimiento, m\u00e1s intenso del alma de un colectivo social, que viendo la manera con la que trata a los ni\u00f1os. L\u00e1stima que, al presente, estos &#8220;angelitos&#8221; se utilicen de escudos en lugares de contiendas e in\u00fatiles batallas. Sea como fuere, ya sea por conflictos armados o por desastres naturales, las crisis humanitarias amenazan el futuro de multitud de criaturas, o sea, nuestra continuidad como linaje. Lo mismo sucede con las mujeres, y otras personas m\u00e1s fr\u00e1giles, es de suma trascendencia o\u00edrles, escucharlas. Hay que evitar los errores del pasado. Por este motivo, es de sumo valor que no s\u00f3lo se eduque a las nuevas generaciones en los contenidos. Hay que hacerlo en los valores, en el profundo sentido de exigencias y obligaciones en todas las manifestaciones de la vida y, por consiguiente, tambi\u00e9n en orden a la convivencia en familia, sabiendo que el respeto por los otros es la primera circunstancia para saber cohabitar. Est\u00e1 visto que uno tiene que considerarse a s\u00ed mismo para poder frenar los vicios, y luego, uno ha de inspirar una gran deferencia por su an\u00e1logo, sea de la generaci\u00f3n que sea y del culto a la cultura que encadene. <\/p>\n<p>En ocasiones, nosotros mismos somos nuestro peor enemigo. Pens\u00e1bamos que, con el cambio en materia tecnol\u00f3gica, todo estar\u00eda m\u00e1s interconectado, pero resulta que nos hemos quedado sin alma. Las desigualdades nos hacen ser caminantes sin coraz\u00f3n. As\u00ed no podemos fusionarnos, sentirnos bien, y por supuesto nada realizados, m\u00e1s infelices que nunca. Tampoco hemos aprendido que cualquier ataque es una locura, una manera de destruirnos. Quiz\u00e1s tengamos que reforestarnos como especie, y donde crezca el mal, injertar el m\u00e1s sublime verso de la conciliaci\u00f3n reconciliada. Debiera ser normal reconocer nuestras particulares maldades, arrepentirse, entonar el verso de lo arm\u00f3nico y verter l\u00e1grimas convertidas en poes\u00eda. Por desgracia, nos hemos acostumbrado a endurecer nuestro coraz\u00f3n y a normalizar lo que es nuestra destrucci\u00f3n. Respetando la libertad y el sentir de cada morador, hay que recordar siempre que el planeta no es \u00fanicamente para unos privilegiados, sino para toda la humanidad, y que la situaci\u00f3n de haber nacido en un lugar de menos recursos no justifica que esa persona sea menos humana que otra, y tenga menor dignidad. Ha llegado el instante de dejarnos a salvo, de no permitir atropello alguno a nadie, de ser una pi\u00f1a en humanidad, para poder gozar de una vida libre de salvajismo y abusos. No encuentro la manera de decirlo m\u00e1s claro, sino es en verso propio: &#8220;Cada ser con su ser para ser en los dem\u00e1s un respiro.\/ Un respiro de \u00e1rbol que anide sue\u00f1os y anude el sosiego de las almas&#8221;. Por ello, nuestra continuidad est\u00e1 asegurada, pues el esp\u00edritu es inmortal y la vida es un despertar con su noche. Precisamente, lo que tiene esencia se distingue de lo que no la tiene por el hecho de andar. No perdamos, en consecuencia,  el paso de la sencillez, que dios no somos por m\u00e1s que nos lo creamos que somos. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra continuidad hist\u00f3rica a examen<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7809"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7809"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7809\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27630,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7809\/revisions\/27630"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7809"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7809"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7809"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}