{"id":7767,"date":"2017-06-07T00:00:00","date_gmt":"2017-06-07T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-100"},"modified":"2024-02-22T21:08:40","modified_gmt":"2024-02-23T03:08:40","slug":"algo-mas-que-palabras-100","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-100","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b><i>\u00a1Repudio al dios dinero!<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/b><br \/><b>corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><\/p>\n<p>A\u00fan no hemos aprendido a decir fuerte y grave, \u00a1no al Dios dinero!, ese que nos mueve a su antojo y capricho. Lo hemos endiosado tanto, que forma parte de nosotros como la \u00fanica raz\u00f3n de vida, hasta el punto de que todo tiene un precio en este mundo de capitales, incluido el propio ser humano. Deber\u00edamos haber aprendido de que hay cosas que el peculio no puede comprar. No tiene sentido ese apego a algo que nos destruye, m\u00e1xime cuando hacemos un uso desfigurado del mismo, pues en lugar de contribuir a progresar, nos retrotrae a tiempos pret\u00e9ritos de in\u00fatiles batallas, de hermanos contra hermanos, de familias contra familias. Pongamos como reflexi\u00f3n, el misterioso negocio de los mil artefactos, creciendo como jam\u00e1s, mientras la ayuda destinada a la educaci\u00f3n ha disminuido durante seis a\u00f1os consecutivos. En 2016 alcanz\u00f3 s\u00f3lo 12.000 millones de d\u00f3lares, un 4% menos que en 2010, revela un estudio reciente de la UNESCO. Est\u00e1 visto que nos queda mucho por asimilar, ya que lo importante no es que los caminos se nos abran por nuestra riqueza, sino que hagamos el itinerario en funci\u00f3n de nuestra entrega a los dem\u00e1s, y no en funci\u00f3n de la fortuna.<\/p>\n<p>Para desgracia de toda la humanidad, hace tiempo que el mundo ha dejado de educar a sus descendientes, a los que les hace aprender lenguajes diversos, pero no la verdadera expresi\u00f3n que nos humaniza, y que no es otra que el donarse. Ojal\u00e1 que los sistemas educativos fuesen m\u00e1s coraz\u00f3n que ideas, m\u00e1s alma que contenidos, cuando menos para poder relacionarnos entre nosotros, m\u00e1s all\u00e1 de las riquezas y la posici\u00f3n econ\u00f3mica. Es tan profundo el endiosamiento de las finanzas, que somos una generaci\u00f3n perdida, totalmente enclaustrada por el poder del patrimonio, sin apenas libertad alguna. Toca despertar y dar culto a la poes\u00eda. El dinero nos corrompe, nos vicia y envicia hacia horizontes verdaderamente sanguinarios. Hemos ca\u00eddo en el timo del Dios dinero. Ahora toca reponerse y tomar empuje hacia otro modo de ver las cosas. Para empezar, si en verdad queremos aprender a convivir en un mundo global, hay que despojarse de la codicia y ponernos todos en camino de ayudarnos, pues como ya en su tiempo dec\u00eda el fil\u00f3sofo chino Confucio (551AC-478AC): &#8220;donde hay educaci\u00f3n no hay distinci\u00f3n de clases&#8221;.<\/p>\n<p>En consecuencia, rechazo totalmente a los voceros que no hallan efectivo para educaci\u00f3n, sanidad, u otros bienes y servicios b\u00e1sicos; y, sin embargo, lo encuentran para avivar contiendas, comercializar armas o invertir en las doctrinas del  endiosado caballero don dinero. Subsiguientemente, de nada sirve que la econom\u00eda global crezca, sino se redistribuye, definiendo metas, dise\u00f1ando redes de protecci\u00f3n social, para que cualquier iniciativa llevada a cabo, imprima un buen resultado. T\u00e9ngase en cuenta, adem\u00e1s, que por ese af\u00e1n de voracidad de algunos ciudadanos; la tierra, la biodiversidad, los oc\u00e9anos, los bosques y otras formas de capital natural, se est\u00e1n agotando a un ritmo sin precedentes. Desde luego, que nos falta amor y nos sobran intereses. En ocasiones, somos tan ingenuos que pensamos que el bolsillo, por si solo, nos va a sacar de esta crisis de humanidad, obviando el amor que es, realmente, la verdadera fuerza del cambio. Sospechen, por tanto, de aquel que piensa que lo met\u00e1lico puede hacerlo todo, cabe desconfiar de sus palabras, pues ser\u00e1 capaz de hacer cualquier cosa por atesorar m\u00e1s dividendos para s\u00ed y los suyos. <\/p>\n<p>Tras esta actitud ego\u00edsta, que suele rechazar toda \u00e9tica-moral, dif\u00edcilmente vamos a poder cooperar en la creaci\u00f3n de una econom\u00eda mundial m\u00e1s perdurable e inclusiva. Todo lo contrario, la igualdad de oportunidades var\u00eda de unos lugares a otros y, de igual modo, la distribuci\u00f3n equitativa de la carga no pasa de ser un sue\u00f1o imposible, ante los efectos destructivos de la corrupci\u00f3n. Quiz\u00e1s para salir de este esp\u00edritu de podredumbre, tengamos que pasar de los esquemas trazados y reinventarnos otra manera de vivir m\u00e1s humilde, menos poderosa  y m\u00e1s de servicio, porque los il\u00edcitos explotan a los que no pueden defenderse y esclavizan. La m\u00edstica espa\u00f1ola Santa Teresa de Jes\u00fas (1515-1582), lo ten\u00eda claro: &#8220;No me vendo, es el \u00fanico lujo de los pobres&#8221;. Este es un buen  y esplendoroso prop\u00f3sito. A pesar de ello, la trata de personas continua siendo uno de los negocios ilegales m\u00e1s lucrativos. Ya me gustar\u00eda, por ende, que borr\u00e1semos de nuestro espacio este mercado de compraventa de vidas humanas, que lo \u00fanico que hacen es acrecentar una cadena viciosa de inhumanidades, que nos lleva a la perdici\u00f3n total. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Repudio al dios dinero!<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7767"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7767"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7767\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27614,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7767\/revisions\/27614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7767"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7767"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7767"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}