{"id":7732,"date":"2017-06-02T00:00:00","date_gmt":"2017-06-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-98"},"modified":"2024-02-22T21:08:14","modified_gmt":"2024-02-23T03:08:14","slug":"algo-mas-que-palabras-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-98","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b><i>\u00a1Ojal\u00e1 nunca dejemos de ser poes\u00eda!<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/b><br \/><b>corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><\/p>\n<p>Todo se verifica en la palabra. Tambi\u00e9n nuestra propia historia, unida al lenguaje mel\u00f3dico del universo. Cuesta entender, por tanto, ese af\u00e1n de viciar, inclusive nuestras entretelas. Cada latido es \u00fanico, nosotros tambi\u00e9n. Lo vital es hacer comunidad, donde siempre habr\u00e1 un lenguaje que nos rescata y nos reintegra. Es cuesti\u00f3n de poner o\u00eddo y ser m\u00e1s clarividentes. Para empezar,  la atm\u00f3sfera no puede estar m\u00e1s anclada en la ordinariez. Tanto es as\u00ed, que se ha desvirtuado totalmente la familia por muchas proclamas que se hagan, pues no pasamos de los deseos a las realidades. El interesado dinero todo lo acapara y el centro de la vida social es el ego\u00edsmo sobre todo lo dem\u00e1s. Por eso, es muy importante conciliar sue\u00f1os y recuperar el aut\u00e9ntico amor a trav\u00e9s de la ilusi\u00f3n de cada amanecer. <\/p>\n<p>\u00a1Ojal\u00e1 nunca dejemos de ser poes\u00eda para los nuestros!. S\u00ed, para nuestros progenitores  y tambi\u00e9n para nuestros descendientes. Ha llegado el momento de conciliar l\u00e9xicos con silencios, de tener tiempo para amar y de olvidarse de uno mismo para donarse, de construir un hogar donde descansar del ajetreo diario, de aprender a ir m\u00e1s all\u00e1 de nuestras propias necesidades para reencontrarnos con nosotros y los nuestros, cuando menos para ser m\u00e1s generosos y despojarse de esta cultura de lo ef\u00edmero, que todo lo borra a su antojo. A\u00fan as\u00ed, podr\u00e1 no haber cantautores, pero siempre habr\u00e1 inspiraci\u00f3n para recordar. <\/p>\n<p>Sin duda, nuestro mundo necesita referentes de estirpes perdurables, donde todo se armoniza; familias sanas y unidas que han hecho de su vida un encuentro con la poes\u00eda, pues todo lo embellecen con sus acciones sustentadas por el perd\u00f3n permanente y la viva pasi\u00f3n de custodiarse unos a otros. Siempre el nosotros en la boca del alma, respetando y respet\u00e1ndose, proclamando la po\u00e9tica de toda vida humana desde su concepci\u00f3n hasta el fin del trayecto. \u00a1Qu\u00e9 gran sue\u00f1o para la sociedad vivir en linaje, sin exclusi\u00f3n alguna!. Para desgracia nuestra, la coherencia ha dejado de ser un valor en nuestro caminar. Todo se mueve en lo inestable. Hemos borrado de nuestras vidas la balada y la voz, la ayuda espiritual y nos hemos despojado de la s\u00f3lida gu\u00eda moral, hasta convertirnos en verdaderos destructores de nuestra  propia l\u00edrica de fidelidades y entusiasmos. <\/p>\n<p>De nada sirve que Naciones Unidas, en su resoluci\u00f3n del 17 de septiembre de 2012 haya declarado el 1 de junio como D\u00eda Mundial de las Madres y de los Padres, ya que hay un inter\u00e9s a que todo se resquebraje, a que todo se separe, se rompa y se repudie. El poder de la falsedad impide que podamos ser esa estrofa de manos limpias, de coraz\u00f3n puro y de horizontes claros, para poder ofrecer a los nuestros la ternura del abrazo. Nuestros interiores est\u00e1n corrompidos y as\u00ed no se puede avanzar en comunicaci\u00f3n, deshumaniz\u00e1ndonos hasta el extremo de que cada d\u00eda la convivencia familiar es m\u00e1s temible y terrible. Fiel a la poes\u00eda, donde un vocablo es una ra\u00edz de verdad, la idea se conjuga con otras, sin imponer nada, pero de manera acorde al mundo de los valores, de los que no podemos desmembrarnos. Por consiguiente, tenemos que proyectar un mejor orfe\u00f3n, evitando fortalecer desamores, de manera que podamos  ser m\u00e1s constructores de cadencias.<\/p>\n<p>En estos momentos, de tanta incomunicaci\u00f3n y aislamiento, es m\u00e1s necesario que nunca crear espacios de concordia para comunicarse pulso a pulso, o lo que es lo mismo, coraz\u00f3n a coraz\u00f3n.  Saber perdonar y sentirse perdonado es una experiencia \u00fanica, que en familia, ha de convertirse en algo diario. Los humanos, que somos tan fr\u00e1giles como el cristal, necesitamos el apoyo y el sost\u00e9n del acompa\u00f1amiento en todo camino. Al fin todos nos reforzamos con el poema, incluso m\u00e1s all\u00e1 de la muerte permanece ese esp\u00edritu familiar, de comuni\u00f3n trascendente, pero que est\u00e1 ah\u00ed, invit\u00e1ndonos a glorificar toda existencia humana. En consecuencia,  es la respiraci\u00f3n la que nos anima a ser parte del verbo, donde todo ha de conjugarse familiarmente, a pesar del tiempo y las edades, para que nadie se sienta solo. Desde luego, es una honda experiencia po\u00e9tica contemplar que tras un verso, est\u00e1 el siguiente, y tras \u00e9ste, el que le sigue&#8230; y, que al fin, la poes\u00eda es el presente, pero tambi\u00e9n la eternidad. Quiera nuestro autor existencial que la descubramos, porque ser\u00e1 que nos hemos vuelto tan genuinos como veraces.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Ojal\u00e1 nunca dejemos de ser poes\u00eda!<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7732"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7732"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7732\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27599,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7732\/revisions\/27599"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7732"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7732"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7732"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}