{"id":7660,"date":"2017-05-25T00:00:00","date_gmt":"2017-05-25T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-94"},"modified":"2024-02-22T21:07:41","modified_gmt":"2024-02-23T03:07:41","slug":"algo-mas-que-palabras-94","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-94","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Seamos m\u00e1s coraz\u00f3n que cuerpo.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/b><br \/><b>corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><\/p>\n<p>Tratemos de mirar con el coraz\u00f3n y de ver m\u00e1s con el alma. Multitud de ni\u00f1os mueren cada d\u00eda privados de necesidades b\u00e1sicas. Otro pelot\u00f3n de chavales son verdaderamente infelices, y eso, en un mundo que presume de avanzado. Los ataques cobardes contra gente suelen tener como objetivo premeditado a j\u00f3venes inocentes. Toda esta atm\u00f3sfera de crueldades, nos exige que tenemos que amarnos mucho m\u00e1s unos a otros. Ojal\u00e1 encontr\u00e1semos menos muros y m\u00e1s puertas abiertas, para poder hablar sobre aquellos latidos comunes, que nos hacen m\u00e1s compasivos, que es lo que realmente nos forja un nuevo pensamiento m\u00e1s interior, m\u00e1s de avanzar hacia delante. <\/p>\n<p>Hay que volver al coraz\u00f3n para desnudarse y reconocerse en el otro como parte de s\u00ed. Esto es tan prioritario como el alimento de cada d\u00eda, pues la paz se alienta en cada momento, con voz clara, pero profunda, para poder ir juntos a ese horizonte celeste, al que todos deseamos abrazar, m\u00e1s pronto que tarde. La vida no debe observarse como de vencedores o derrotados, sino por su estela dejada, y los cr\u00edos son la esperanza del mundo. Lo dec\u00eda el inolvidable dramaturgo y novelista irland\u00e9s Oscar Wilde (1854-1900), que &#8220;los ni\u00f1os eran siempre el s\u00edmbolo del eterno matrimonio entre el amor y el deseo&#8221;. Un afecto que nos torna m\u00e1s sociables y, por ende, m\u00e1s condescendientes con toda la humanidad.<\/p>\n<p>Por otra parte, est\u00e1 visto que la fuente de nuestra biograf\u00eda naciente es m\u00e1s esp\u00edritu que cuerpo; y all\u00ed, donde se armonizan los acuerdos para trabajar unidos, el coraz\u00f3n se abre a las sorpresas del gozo, al transitar por los caminos de la verdad y de la justicia. Para empezar, todo es m\u00e1s llevadero, y esto ayuda  mucho a entenderse y comprenderse. La actitud justa es, precisamente, la de no retroceder, la de llevar un buen \u00e1nimo para poder convivir y caminar, con esa sabidur\u00eda que nos fraterniza, en la medida que cultivemos el sentimiento de la bondad, que es lo que nos enternece como personas, m\u00e1s all\u00e1 de otros br\u00edos que nos pueden entretener en un principio, pero que pronto nos cansan, por su desvelo de inter\u00e9s y poco m\u00e1s. Debi\u00e9ramos saber, de una vez por todas, que nada somos sin los dem\u00e1s. Nuestro andar, mal que nos pese, est\u00e1 supeditado a los colectivos andares vivientes. La colectividad es la que nos pone en movimiento y la que nos proporciona fortaleza para poder subsistir.<\/p>\n<p>Subsiguientemente, tenemos que salir de este estado de confusi\u00f3n y alienarnos a una sabidur\u00eda menos chismosa y m\u00e1s po\u00e9tica, m\u00e1s de reencontrarse en medio de todos y con todos. Pero eso s\u00ed, con un di\u00e1logo aut\u00e9ntico, basado en s\u00f3lidas leyes morales, para descubrirse ante toda existencia humana. Desde luego, si trabajamos m\u00e1s con el coraz\u00f3n, lo que nos exige valor y sensatez, podremos nutrirnos mejor y esparcir mejorado aquello que nos embellece, que no es otra cosa, que nuestra justa conciencia, la que nos insta a discernir, pues muchas veces nos damos a nosotros mismos, por hacer lo que me conviene y apetece, posadas envenenadas y provisiones contagiadas por la maldad. <\/p>\n<p>En todo caso, si en verdad queremos salvaguardar la paz y la seguridad de todo ser humano, junto a su entorno, tenemos que donarnos mucho m\u00e1s, como lo vienen haciendo gentes diversas, como los cascos azules de la ONU, desplegados en los escenarios m\u00e1s dif\u00edciles tanto f\u00edsica como pol\u00edticamente, algunos sacrificando la vida, como lo evidencian los miles de fallecidos al servicio de lo arm\u00f3nico, u otras gentes en misi\u00f3n, que han salido de s\u00ed mismas para vociferar el amor como pulso conciliador y reconciliador. Por ello, no permitamos que nuestras preocupaciones cotidianas nos endurezcan por dentro, la cuesti\u00f3n es salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las zonas que necesitan una palabra de respiro, un mensaje de luz, un empuje de humanidad, para sentirse m\u00e1s que grande, satisfecho, de hallarse arropado y querido por sus an\u00e1logos. Esto es lo que verdaderamente nos da savia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seamos m\u00e1s coraz\u00f3n que cuerpo.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7660"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7660"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7660\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27571,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7660\/revisions\/27571"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7660"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7660"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7660"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}