{"id":7601,"date":"2017-05-16T00:00:00","date_gmt":"2017-05-16T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-deseos"},"modified":"2024-02-22T21:07:20","modified_gmt":"2024-02-23T03:07:20","slug":"los-deseos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-deseos","title":{"rendered":"Los deseos&#8230;"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<div>El genio viv\u00eda en una casa. Como cualquier otra persona, los tiempos avanzan y ya no sal\u00eda de una l\u00e1mpara. Mucho mejor!&#8230; Su vivienda era c\u00f2moda y espaciosa, con amplios ventanales y una excelente biblioteca&#8230; Al genio le gustaba la buena vida: el vino, pasear, la sobremesa, el toreo&#8230;<\/div>\n<div><\/div>\n<div>A la chica que se cruz\u00f2 con \u00e9l en la fuente le prometi\u00f2 cumplirle su deseo, y ella pidi\u00f2, era una muchacha muy materialista, el m\u00e1s caro de los coches&#8230; El genio le dijo &#8220;ser\u00e1 concedido dentro de una hora y el veh\u00edculo se mandar\u00e1 a tu ubicaci\u00f2n seg\u00fan instagram&#8221;&#8230; el genio era muy moderno! <\/div>\n<div><\/div>\n<div>Y la joven muy mentirosa&#8230; Como en sus redes sociales publicaba que se encontraba en una playa majestuosa all\u00e1 lleg\u00f2 el fabuloso coche&#8230; ella no comprend\u00eda que hab\u00eda sucedido! No se trataba de una ni\u00f1a demasiado inteligente, y lo \u00fanico que pens\u00f2 fue que hab\u00eda so\u00f1ado toda aquella aventura&#8230;<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En el pa\u00eds de la playa los ni\u00f1os eran muy pobres, muy alegres, y muy guapos&#8230; jugaban con las conchas cuando ante sus ojos se apareci\u00f2 el potente veh\u00edculo! Les fascin\u00f2! Se les ocurri\u00f2 deducir que en las conchas viv\u00eda un genio que les hab\u00eda obsequiado ese hermoso regalo! Y fueron tan felices como siempre!<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Y el genio, sin m\u00e1s, se dispuso a leer un libro sobre Joselito el Gallo&#8230;<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Dedicado a Joselito, y a cada torero fallecido en el ruedo<\/div>\n<div>Dedicado tambi\u00e9n a toreros y genios<\/div>\n<div>A mi Luis<\/div>\n<div>Y a las personas sinceras<\/div>\n<div>Y a mi ni\u00f1o amadrinado Quintino<\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":7602,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7601"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7601"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7601\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27549,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7601\/revisions\/27549"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7602"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}