{"id":7590,"date":"2017-05-12T00:00:00","date_gmt":"2017-05-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/claroscuro-36"},"modified":"2024-02-22T21:07:16","modified_gmt":"2024-02-23T03:07:16","slug":"claroscuro-36","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/claroscuro-36","title":{"rendered":"Claroscuro"},"content":{"rendered":"<p>Por Francisco L\u00f3pez Vargas<\/p>\n<p>Este ser\u00e1 el nuevo perif\u00e9rico. Dejar\u00e1 un cintur\u00f3n verde para la ciudad que en 20 a\u00f1os ya necesitar\u00e1 otra v\u00eda de desahogo, dec\u00eda V\u00edctor Cervera Pacheco, gobernador de Yucat\u00e1n, desplegando un enorme mapa de la capital yucateca en una mesa circular que ten\u00eda en uno de los espacios de su oficina en Palacio de Gobierno.<\/p>\n<p>Eran los d\u00edas de 1987 cuando la Universidad del Mayab ya era una realidad y lo que pareciera una v\u00eda que ser\u00eda el nuevo perif\u00e9rico se bosquejaba en el plano. Aqu\u00ed, le indicaba al reportero, hay dos hect\u00e1reas que se escriturar\u00e1n a tu nombre. Son dos hect\u00e1reas que bien puedes dividir para hacer una parcela de \u00e1rboles frutales y la otra para que construyas tu casa.<\/p>\n<p>Gracias, Don V\u00edctor, respondi\u00f3 el reportero, tomado por sorpresa con la propuesta.<\/p>\n<p>Gracias s\u00ed o gracias no, insisti\u00f3 viendo al periodista a la cara.<\/p>\n<p>Gracias no, Don V\u00edctor. No podr\u00eda siquiera mandarlo a cercar. Ya no hablemos de limpiarlo o de fomentar en \u00e9l lo que usted me sugiere. Gracias de nuevo.<\/p>\n<p>No te preocupes, el Fifonafe (Fideicomiso de Fomento Nacional Ejidal) te va a apoyar. Armamos un expediente y con tus familiares lo resolvemos.<\/p>\n<p>Gracias de nuevo, Don V\u00edctor. Soy hijo \u00fanico y mi madre tambi\u00e9n, no hay con quien hacerlo. Le agradezco su gentileza y le aprecio el ofrecimiento.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con \u00e9l creci\u00f3. Nunca hubo en esa relaci\u00f3n al m\u00e1s que una extraordinaria amistad que m\u00e1s de una vez celebramos platicando, cont\u00e1ndonos an\u00e9cdotas y temas de pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En la campa\u00f1a de V\u00edctor Manzanilla Schaffer, el reportero recibi\u00f3, junto con otros tundem\u00e1quinas, un billete de la loter\u00eda. Manzanilla dec\u00eda que su suerte ser\u00eda la de los periodistas, refiri\u00e9ndose a lo bien o mal que les ir\u00eda de acuerdo con su gesti\u00f3n. El billete no tuvo ni reintegro.<\/p>\n<p>En esa campa\u00f1a, el reportero realiz\u00f3 su trabajo con absoluta libertad. La \u00fanica ocasi\u00f3n en que Manzanilla platic\u00f3 con \u00e9l en relaci\u00f3n con lo publicado en el Diario de Yucat\u00e1n fue al d\u00eda siguiente del inicio de la campa\u00f1a cuando se usaron autom\u00f3viles y veh\u00edculos que no ten\u00edan placas.<\/p>\n<p>Llegando a la casa de campa\u00f1a al segundo d\u00eda, Manzanilla llam\u00f3 al reportero y le mostr\u00f3 los autos: \u201ctodos tienen plancas\u201d, le dijo y brome\u00f3 sobre el tema. Nunca reclam\u00f3 un dato, una cita, una l\u00ednea de lo escrito y publicado.<\/p>\n<p>El d\u00eda de su toma de protesta, como se narr\u00f3 en anterior colaboraci\u00f3n, Manzanilla vio como todo el sector campesino dej\u00f3 el Polif\u00f3rum Zamn\u00e1 cuando \u00e9l empez\u00f3 su discurso. Jorge de la Vega Dom\u00ednguez, entonces presidente del PRI, ve\u00eda preocupado el \u00e9xodo. Era como si al tomar el micr\u00f3fono el candidato, les dieran la se\u00f1al de dejar el evento.<\/p>\n<p>Eran los d\u00edas del jaloneo. La campa\u00f1a de Carlos Salinas estaba en su apogeo y el candidato presidencial hab\u00eda estado, al menos, cinco veces en Yucat\u00e1n en sus giras de proselitismo.<\/p>\n<p>Para los manzanillistas, hab\u00eda sido un bofet\u00f3n el que Cervera bajara del avi\u00f3n del candidato presidencial en la comitiva, como secretario general adjunto del PRI, de la mano de Manuel Camacho Sol\u00eds, el secretario general. Las tensiones apenas empezaban y Carlos Sobrino Sierra, Dulce Mar\u00eda Sauri eran los dos cerveristas visibles en el golpeteo al \u201crom\u00e1ntico\u201d gobernador reci\u00e9n llegado.<\/p>\n<p>Afecto a romper el protocolo y el cerco de seguridad, Salinas desaparec\u00eda de los ojos del Estado Mayor Presidencial y pon\u00eda en aprietos a los reporteros que cubr\u00edan sus recorridos, M\u00e9rida no era excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Castigado, el reportero no cubr\u00eda la gira presidencial. Se le mand\u00f3 a cubrir polic\u00eda, pero al hacerlo ten\u00eda acceso a la informaci\u00f3n de d\u00f3nde se encontraba el candidato. Salinas se escapa a todos y decide irse a tomar un helado a la never\u00eda Col\u00f3n, junto al Palacio de Gobierno.<\/p>\n<p>Sentado en una mesa circular peque\u00f1a, Salinas, Manuel Camacho \u2013perd\u00f3n si omito a alguien- tomaban un helado cuando lleg\u00f3 corriendo el gobernador Manzanilla. El periodista y su colega Fidel Samaniego aprovecharon que no hab\u00eda otros en la cafeter\u00eda para una charla con Salinas que provoc\u00f3 Manzanilla tirara sobre el plato su cuchara al escuchar que su gobierno deb\u00eda darle continuidad a varios proyectos de Cervera, incluido el puerto de altura de Progreso.<\/p>\n<p>Cuando los dem\u00e1s reporteros llegaron, Salinas ya hab\u00eda terminado su charla para reanudar su gira.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n de 1988 fue impresionante, al menos en Yucat\u00e1n. La participaci\u00f3n ciudadana era sorprendente. Hubo una marcha del silencio encabezada por Manuel Clouthier por la calle 60 y el mismo d\u00eda a la misma hora Carlos Salinas realizaba un mit\u00edn en La Mejorada. Todo era fiesta en el mitin tricolor, en el panista los tapabocas y el silencio eran impresionantes. S\u00f3lo se escuchaba el golpe de los pies contra el suelo, mientras la columna de varias cuadras de largo avanzaba.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>An\u00e9cdotas de un reportero (2)<\/p>\n","protected":false},"author":1021,"featured_media":7591,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7590"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1021"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7590"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7590\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27545,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7590\/revisions\/27545"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7591"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7590"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7590"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7590"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}