{"id":7584,"date":"2017-05-12T00:00:00","date_gmt":"2017-05-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-89"},"modified":"2024-02-22T21:07:16","modified_gmt":"2024-02-23T03:07:16","slug":"algo-mas-que-palabras-89","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-89","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<br \/>corcoba@telefonica.net<br \/>&nbsp; <br \/>&nbsp; <br \/>La fuerza no puede poner orden en un mundo tan convulso, donde proliferan cada d\u00eda m\u00e1s los odios ancestrales, la discriminaci\u00f3n racial y la intolerancia; personalmente creo que se requieren de otros cultivos m\u00e1s de familia, con apego firme a los derechos humanos y a la dignidad. Cuando se desvirt\u00faa la educaci\u00f3n en valores, los hogares han dejado de ser v\u00ednculo de uni\u00f3n y unidad, y hasta la misma libertad de expresi\u00f3n se halla amenazada, resulta muy complicado armonizar esta diversidad y, a\u00fan m\u00e1s espinoso, avivar sociedades incluyentes. Esto deber\u00edamos tenerlo m\u00e1s en cuenta, pues la gente necesita sentirse hermanada solidariamente, comprendida; y, sobre todo, m\u00e1s respetada. Las tensiones inducidas  por un sistema de producci\u00f3n irrespetuoso con todo, hasta con la propia naturaleza, y una cultura individualista del disfrute y el derroche, generan dentro de la misma sociedad un esp\u00edritu agresivo de intransigencia, como jam\u00e1s hemos tenido en nuestra historia humana. Sin duda, somos una generaci\u00f3n que no se halla, que vive en el tormento permanente, incapaz de hacer valer una locuci\u00f3n m\u00e1s del coraz\u00f3n que de las m\u00e1quinas.<\/p>\n<p>De hecho, cada d\u00eda m\u00e1s mortales deciden vivir solos, sin entenderse ellos mismos, ni comprometerse con nadie, a su aire, con el regocijo absurdo de sentirse autosuficiente. En el fondo, al presente es f\u00e1cil confundirlo todo. Nos hemos dejado adoctrinar por la falsedad, con la idea de que cada cual viva como le venga en gana, como si no hubiera moral alguna, principios que nos orienten o deberes que hemos de cumplir. Bajo este permisivo contexto, donde todo ha de permitirse, el amor tambi\u00e9n es otra mentira m\u00e1s, y el ideal matrimonial, termina siendo un objeto del pasado, arcaico, donde nadie se compromete con nadie,  y cada cual mira por sus ego\u00edsmos particulares. Dif\u00edcilmente as\u00ed, desmembrados de toda familia, vamos a crecer interiormente y poder avanzar hacia sociedades verdaderamente api\u00f1adas en un desarrollo m\u00e1s humanitario. Ojal\u00e1 revis\u00e1semos nuestros proyectos en com\u00fan, fu\u00e9semos m\u00e1s conciliadores, y tambi\u00e9n m\u00e1s genuinos. Est\u00e1 visto que, cuando nos desconectamos del amor, todo se desmorona y se torna insostenible. Nos hemos dejado robar nuestros propios sentimientos. Atrapados por las tecnolog\u00edas, somos una m\u00e1quina de pensar alocado, que se deja imbuir por las modas y convencer por cualquier juego de tronos. <\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, nos alegra, que la observancia del D\u00eda Internacional de las Familias de este a\u00f1o (15 de mayo), se centre en ellas y en sus pol\u00edticas, en la promoci\u00f3n  de la educaci\u00f3n y el bienestar de sus miembros en general. Pero, ciertamente, m\u00e1s all\u00e1 del gozo es arduo esperanzarse. Somos una generaci\u00f3n endiosada en un conocimiento tan inhumano como mezquino, incapaces de vernos en los dem\u00e1s, e igualmente, irresponsables a m\u00e1s no poder. Cada cual vive para s\u00ed, usa y tira, se aprovecha y oprime, gasta y consume, acorde con sus deseos, sin establecer l\u00edmite alguno. Imagino, por consiguiente, que necesitamos reencontrarnos, sentirnos m\u00e1s parte de un todo, ser m\u00e1s generosos ante una atm\u00f3sfera de poder excluyente, que esclaviza sin compasi\u00f3n alguna. Con demasiada frecuencia, tener un empleo no garantiza la posibilidad de escapar de la pobreza. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el derecho de todos a compartir el progreso? Mientras unos privilegiados lo tienen todo, para derrocharlo en su exclusivo divertimento, otros no tienen nada y no pueden ni quejarse, permanecen sin voz, en la marginalidad m\u00e1s deprimente. Es fundamental, por ello, valorar el rol de la dependencia de unos y de otros, y de la escuela como \u00e1mbito esencial de conciencia cr\u00edtica, para poder avivar otros estilos de vida m\u00e1s justos y solidarios.<\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca nos falta esa actitud de ser yo mismo, de prestar un servicio desinteresado, paciente, en disposici\u00f3n de hacer el bien, sin alardes, con la humildad de un coraz\u00f3n siempre en guardia, ante la propia vida que es un todo en com\u00fan, en una diversidad conciliada o reconciliada. Las pol\u00edticas de conciliaci\u00f3n del trabajo y la familia son, precisamente, el compromiso de los gobiernos con el bienestar de las gentes y el adeudo del sector privado con la responsabilidad social de propiciar otra atm\u00f3sfera m\u00e1s acogedora, en la medida de donarnos tiempo, cuando menos para reflexionar y saber convivir, tanto en el orden, como en la tranquilidad; ya que si importante es dignificar a la persona humana, la defensa de la unidad social y particularmente de la familia, es igualmente vital para perpetuar el linaje, cada d\u00eda m\u00e1s amenazado por tantas fuerzas contrarias al sentido humano, gravemente enfermo, y que hay que sanar en nombre de todos los que amamos la vida. Desde luego el futuro est\u00e1 en el di\u00e1logo respetuoso, en la convivencia sin exclusiones, en el encuentro comprensivo y reconstituyente de un mundo m\u00e1s habitable. Muchas religiones ya son conscientes del valor que reviste esta promoci\u00f3n de amistad a trav\u00e9s de sus diversas tradiciones. Confiamos, de igual forma, que los l\u00edderes de los diferentes campos de la actividad pol\u00edtica y econ\u00f3mica, tomen conciencia del fen\u00f3meno de las migraciones y activen la concordia como parte del pasaje humano. <\/p>\n<p>De todos modos, confirmo una vez m\u00e1s, que toca reencontrarse para poder cohabitar y coexistir. No podemos desanimarnos frente a las dificultades e incomprensiones. Siempre las habr\u00e1. No se pueden ignorar, entre otras cuestiones, este af\u00e1n competitivo verdaderamente agresivo, tampoco las riadas de violencia y salvajismo que se producen a diario en cualquier parte del planeta, pero tambi\u00e9n hay realidades que nos llenan de ilusi\u00f3n, como puede ser la pr\u00e1ctica de un deporte, con lo que ello conlleva de celebraci\u00f3n festiva y de convivencia amistosa. Sin duda, el verdadero deportista, aparte de ense\u00f1arnos el valor del sacrificio, de la lucha, del respeto y de la responsabilidad, nos educa a trabajar en equipo con la valorizaci\u00f3n de cada uno. En efecto, pienso que nos falta instrucci\u00f3n, ya no solo para vivir como hermanos, tambi\u00e9n para trabajar  como consangu\u00edneos, sin que nadie se pierda por el camino.  Lo dec\u00eda en su tiempo el fil\u00f3sofo ingl\u00e9s, John Loche (1632-1704): &#8220;Dios ha creado al hombre como un animal sociable, con la inclinaci\u00f3n y bajo la necesidad de convivir con los seres de su propia especie, y le ha dotado, adem\u00e1s, de lenguaje, para que sea el gran instrumento y lazo com\u00fan de la sociedad&#8221;.<\/p>\n<p>Ahora bien, cuando las ideas corrompen y desentonan como viene sucediendo, nada es lo que parece y hasta el mismo pensamiento se contamina, lo que dificulta cualquier convivencia entre sabidur\u00edas. Es la ocasi\u00f3n de recordarnos la expresi\u00f3n que han de tener los sistemas econ\u00f3micos, el de servicio al ser humano y en beneficio del bien colectivo. Junto a esto, siempre una m\u00fasica respetuosa, que no enga\u00f1e, pues cada ciudadano es algo m\u00e1s que un mero consumidor de mercado. Dej\u00e9monos reencontrar en la libertad y, desde esta apertura de conciencia, abrazar lo aut\u00e9ntico. Querer es poder. Y una vez hallados, no debi\u00e9ramos dejar en el olvido lo que es innato en nosotros, la po\u00e9tica del abrazo. En nuestros d\u00edas, acaso m\u00e1s que ayer, la ciudadan\u00eda necesite sentir ese afecto como cercan\u00eda. Pero cuidado, que ya en su \u00e9poca el novelista ruso Dostoievski (1821-1881), dec\u00eda para sorpresa suya, que: &#8220;cuando m\u00e1s quer\u00eda a la humanidad en general, menos cari\u00f1o le inspiraban las personas en particular&#8221;. Ya saben, lo del hombre es un lobo para el hombre. Sea como fuere, yo prefiero quedarme con la consigna, de que a un ser humano s\u00f3lo le puede acoger y amparar otro ser humano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una generaci\u00f3n que no se halla y no sabe convivir<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":7585,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7584"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7584"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7584\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27543,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7584\/revisions\/27543"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7585"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7584"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7584"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7584"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}