{"id":7363,"date":"2017-04-03T00:00:00","date_gmt":"2017-04-03T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-77"},"modified":"2024-02-22T21:05:21","modified_gmt":"2024-02-23T03:05:21","slug":"algo-mas-que-palabras-77","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-77","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>Ante una atm\u00f3sfera deprimente, un llamamiento a las conciencias.<\/p>\n<p>============================<br \/>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<br \/>corcoba@telefonica.net<br \/>============================<\/p>\n<p>Est\u00e1 visto que cada d\u00eda somos m\u00e1s pobres y que las inciviles contiendas proliferan por todo el globo, lo que pone de relieve el estrecho v\u00ednculo existente entre paz y seguridad alimentaria. De ah\u00ed, la importancia de intensificar la ayuda humanitaria en un mundo tan convulso, tan desbordado de incertidumbres, con tantos sembradores de rencor en ejercicio. Ante este panorama tan desolador debemos salir con m\u00e1s fuerza si cabe al encuentro del otro, de nuestro an\u00e1logo, comprendi\u00e9ndolo y acept\u00e1ndolo tal y como es, ayud\u00e1ndole a sobrellevar la carga a trav\u00e9s de la sencillez y la humildad, para llegar a ser verdaderos activistas de una aut\u00e9ntica justicia social. Si importante es amar de todo coraz\u00f3n, con toda el alma y todas las fuerzas, tambi\u00e9n es fundamental esperanzarnos, mantener el respeto y considerar la separaci\u00f3n de poderes leg\u00edtimos, para poder as\u00ed vivir una mejor convivencia a la luz de la raz\u00f3n. A veces damos la sensaci\u00f3n de convertirnos en aut\u00e9nticos fieras, movidos por un resentimiento ciego, que lo que nos conduce es a cegarnos como seres humanos. Por ello, resulta vital reconducirnos, reeducarnos para la convivencia, para adquirir gnosis del gran valor que somos en la vida. <\/p>\n<p>Ya en tiempos pasados, la inolvidable escritora y pedagoga espa\u00f1ola, Josefina Aldecoa (1926-2011), reivindicaba: &#8220;educar en la igualdad para que no se perdiese un solo talento por falta de oportunidades&#8221;. Cu\u00e1nto sentido hay en ello, pues es el personal modo de alcanzar conciencia de la justicia. Tema verdaderamente transcendental, puesto que todos formamos parte de un todo. Sea como fuere cada d\u00eda caminamos m\u00e1s afligidos, solo hay que salir a las calles del mundo y ver la p\u00e9rdida de humanidad, de energ\u00eda, de sue\u00f1os, la falta de concentraci\u00f3n, el desinter\u00e9s por todo, la indecisi\u00f3n, o la misma mirada perdida que respira un sentimiento de inutilidad, culpabilidad o desesperanza. Deber\u00edamos hablar de todo esto y rebuscar el motivo. La pasividad no puede dominarnos. Por naturaleza, somos gentes de nervio y verbo, de anhelos e inquietudes, de reflexi\u00f3n y pujanza, lo que nos intensifica el encuentro de caminos diversos en un mundo sorprendente. <\/p>\n<p>No cabe duda, de que nuestra atm\u00f3sfera diaria necesita sosiego, repensar nuevas acciones, a fin de mejorar la coexistencia. El deporte, indudablemente tiene tras de s\u00ed una herramienta eficaz y flexible para promover la paz y el desarrollo. Precisamente, en la Declaraci\u00f3n de la Agenda 2030 para un Desarrollo Sostenible se reconoce a\u00fan m\u00e1s el papel de la actividad deportiva en el progreso social. Lo mismo sucede con el arte; y, por ende, con cualquier creaci\u00f3n art\u00edstica, es tambi\u00e9n un instrumento para el di\u00e1logo, puesto que el artista habla a trav\u00e9s de sus obras, que ya no es solamente suya, sino de todos, de toda la humanidad. De igual manera, sucede con la ciencia, unidos en pac\u00edfica investigaci\u00f3n, se esfuerzan por dar claves que nos humanicen, que nos hagan progresar, poniendo en com\u00fan los resultados de sus trabajos. <\/p>\n<p>Ciertamente, la sociedad de hoy, necesita despojarse de individualismos para poder avivar el bien colectivo como un servicio que nos fraternice. Cada cual, desde su vocaci\u00f3n, debe renacer en el entusiasmo de la b\u00fasqueda. El mundo tiene necesidad de reencontrarse con todos los moradores para hacerse una pi\u00f1a humana; y, as\u00ed, poder afrontar y superar los desaf\u00edos cruciales que se avistan en cada amanecer. La alianza es la clave de todo, cuando menos para seguir el camino y so\u00f1ar un futuro esperanzador. Lo sufriremos con el Reino Unido que se empobrecer\u00e1 cuando deje la Uni\u00f3n Europea. Tiempo al tiempo. Los aislamientos no son buenos para nadie, nunca lo fueron. En consecuencia, es tiempo de acuerdos, de establecer acciones concertadas que contribuyan a dignificarnos como especie.<\/p>\n<p>Ahora bien, es p\u00fablico y notorio que las diferencias econ\u00f3micas, sociales y culturales entre pueblos, suelen generar tensi\u00f3n, discordia, y falta de entendimiento. Todos nos merecemos un impulso humanista, capaz de poner un nuevo orden en el planeta que nos solidarice mucho m\u00e1s entre unos y otros, indudablemente garantizando la convivencia a trav\u00e9s del  Estado de Derecho, requisito crucial para el funcionamiento de la democracia y para garantizar los derechos humanos. De un tiempo a esta parte, la deshumanizaci\u00f3n es tan fuerte que forma parte de nuestra realidad cotidiana. Deber\u00edamos, por consiguiente, reconsiderar sobre esa sed de venganza del ser humano contra s\u00ed mismo, y cooperar mucho m\u00e1s en la armonizaci\u00f3n del planeta. Lo reconoc\u00eda, precisamente, hace unos d\u00edas el Secretario General de la ONU, Ant\u00f3nio Guterres, con motivo de una visita hacia las personas que sufrieron la opresi\u00f3n del ISIS y que, en estos momentos, padecen las operaciones militares que buscan expulsar a ese grupo fundamentalista de Mosul. Estas eran sus palabras: &#8220;No tenemos los recursos necesarios para respaldar a esta gente, ni la solidaridad internacional requerida&#8221;. Qu\u00e9 pena, que el programa de la ONU en Iraq s\u00f3lo est\u00e9 financiado al 8%. Ya en su tiempo, Juan Pablo II hablaba de humanizarnos, &#8220;de colocar a la persona humana en el centro de todo proyecto social&#8221;. Quiz\u00e1s tengamos que reflexionar con nuevos lenguajes, y sobre todo, con nuevos pensamientos, la cuesti\u00f3n de la protecci\u00f3n al linaje. Esto es el \u00fanico modo de evitar que la globalizaci\u00f3n  progrese en detrimento de los m\u00e1s necesitados y los m\u00e1s d\u00e9biles, acrecentando a\u00fan m\u00e1s las distancias entre opulentos y necesitados, entre naciones pobres y naciones ricas. <\/p>\n<p>El pez gordo no puede seguir comiendo del chico. Ha llegado el momento de plantarse. De decir basta. En un momento de tantas frialdades tecnol\u00f3gicas, de divisiones entre familias, urge m\u00e1s que nunca el consuelo. Una palabra tambi\u00e9n en desuso. El lenguaje de la consolaci\u00f3n ha entrado en crisis. Apenas nadie lo lleva en el alma, cuando es preferible consolarse que ahorcarse; pero nos hemos endiosado tanto que, en ocasiones, hasta las piedras sienten m\u00e1s que nosotros. No me extra\u00f1a que ante esta situaci\u00f3n de desconfianza y desesperaci\u00f3n, la depresi\u00f3n sea la principal causa de problemas de salud y discapacidad en todo el mundo. Ojal\u00e1 activ\u00e1semos el desahogo m\u00e1s, el hablar m\u00e1s, el compartir m\u00e1s, el ser m\u00e1s servidores  unos de otros. No perdamos de vista que la depresi\u00f3n tambi\u00e9n es un factor de riesgo importante para el suicidio. Sin duda, la especie humana no puede olvidar su raz\u00f3n de ser. <\/p>\n<p>Nadie puede ser menospreciado. Todos estamos obligados, en responsabilidad, a crecer en lo humano; con la gratuidad solidaria de la confianza rec\u00edproca, algo que comporta atender y entender el valor trascendente de las normas morales naturales. Al fin y al cabo, somos esp\u00edritu en acci\u00f3n, seres en coalici\u00f3n con la propia naturaleza, unidad en relaci\u00f3n con los otros que nos acompa\u00f1an. Por tanto, es doloroso constatar la falta de compromiso,  el deterioro de nuestras relaciones, la falta de inter\u00e9s por aglutinar y armonizar ideas, que nos hagan avanzar como familia. La concordia como especie pensante, hoy tiene m\u00e1s necesidad de ser descubierta que nunca. Sin ella, no podemos experimentar avance alguno. Reconozco al fin, que la melancol\u00eda ha llamado hoy a mi puerta, aunque me niego a ser feliz en la tristeza. Tomar\u00e9 fuerzas ahora mismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante una atm\u00f3sfera deprimente, un llamamiento a las conciencias.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7363"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7363"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7363\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27456,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7363\/revisions\/27456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7363"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7363"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7363"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}