{"id":7357,"date":"2017-03-31T00:00:00","date_gmt":"2017-03-31T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/de-carceles-y-electrodomesticos-2"},"modified":"2024-02-22T21:05:20","modified_gmt":"2024-02-23T03:05:20","slug":"de-carceles-y-electrodomesticos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/de-carceles-y-electrodomesticos-2","title":{"rendered":"De c\u00e1rceles y electrodom\u00e9sticos"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p>Especial \/ La Revista <\/p>\n<p>Por Talina Gonz\u00e1lez<\/p>\n<p>Perm\u00edteme hacerte unas preguntas, querido lector: \u00bfCada cu\u00e1ndo llevas tu auto al taller? \u00bfTu lavadora? \u00bfTu refrigerador? Cuando compramos un electrodom\u00e9stico nos lo entregan con un instructivo que recomienda mantenimiento cada determinado tiempo para prevenir errores o da\u00f1os en nuestro reci\u00e9n adquirido patrimonio. <br \/>Siendo honesta, soy de aquellos mexicanos promedio que se esperan hasta el \u00faltimo momento: cuando el motor est\u00e1 haciendo ruido (m\u00e1s de una vez hasta que de plano se descompone y me deja varada en medio de la calle); hasta que el refri ya no enfr\u00eda o la lavadora ya no centrifuga. <br \/>Eso ocurre en el plano de las cosas \u00fatiles, \u00bfQu\u00e9 contestar\u00edas si te pregunto por tu contenedor de basura? \u00bfO sobre la periodicidad con la que haces limpieza en el cuartito de los triques? <br \/>Las respuestas variar\u00e1n, pero seguramente, el mantenimiento de estos objetos y lugares es mucho menos constante que el de los objetos y lugares \u00fatiles. <br \/>Pues bien, por siglos, las c\u00e1rceles han sido el &#8220;dep\u00f3sito de la basura&#8221;, &#8220;el cuartito de los triques&#8221; de la sociedad, y es &#8220;justificable&#8221; porque lo normal es querer quitar de la vista lo que no nos gusta, alejarlo lo m\u00e1s que se pueda hasta que podamos olvidarnos de ello. <br \/>En las sociedades m\u00e1s primitivas, cuando hab\u00eda liderazgos s\u00f3lidos y las comunidades eran peque\u00f1as, se exiliaba a los indeseables. <br \/>Con el tiempo se vio que alejarlos podr\u00eda ser perjudicial a largo plazo porque la distancia pod\u00eda hacerlos m\u00e1s fuertes, les pod\u00eda dar la opci\u00f3n de conseguir aliados y regresar a &#8220;hacer de las suyas&#8221; con mayor poder. As\u00ed que se inventaron los calabozos, las mazmorras, y se colocaron en lo &#8220;m\u00e1s profundo de las ciudades&#8221;, bajo la vigilancia de las guardias reales, feudales, coloniales. <br \/>Eran otros tiempos: tiempos en que la ley se impon\u00eda y se cumpl\u00eda, no por correcta sino porque as\u00ed lo dec\u00eda el monarca o regente de la ciudad.<br \/>La sociedad evolucion\u00f3, las ciudades crecieron. La delincuencia tambi\u00e9n, as\u00ed que se opt\u00f3 por alejar a los criminales de las comunidades. Las c\u00e1rceles se pusieron fuera de la vista de los ciudadanos. M\u00e1s all\u00e1 de los confines remotos de las ciudades, donde no molestaran.<br \/>Y as\u00ed ha sido hasta que el destino nos alcanz\u00f3 otra vez y pese a todos los esfuerzos, los criminales nos vuelven a &#8220;molestar&#8221; desde su escondite secreto.<br \/>Nunca he estado en la c\u00e1rcel, mi visi\u00f3n sobre estos lugares viene de documentales, reportajes y por supuesto de la pel\u00edcula &#8220;Atrapen al Gringo&#8221; que uno desear\u00eda fuera fruto de la imaginaci\u00f3n de un guionista estadounidense.<br \/>El punto en com\u00fan es que a pesar del discurso internacional que promueve a las c\u00e1rceles como lugares de Reinserci\u00f3n Social, donde la necesidad de &#8220;reconstruir&#8221; el &#8220;tejido social&#8221; se hace m\u00e1s evidente, en M\u00e9xico no hemos sido capaces de cumplir con los requerimientos m\u00ednimos necesarios, siquiera, para una vida digna, y parte de las razones, creo yo, caen en esta cultura de la falta de prevenci\u00f3n y mantenimiento en todos los aspectos y si a nuestros electrodom\u00e9sticos les va como les va, \u00bfQu\u00e9 pueden esperar nuestros CERESOS?.<br \/>Lo cierto es que nuestras c\u00e1rceles son una mezcla de guettos, mazmorras y centros de exilio social, donde el reto diario es sobrevivir.<br \/>Por no ir m\u00e1s lejos, nuestra C\u00e1rcel P\u00fablica de Canc\u00fan, que lleva d\u00e9cadas posicionada como una de las peores del pa\u00eds sin salir de la lista. <br \/>Los datos hist\u00f3ricos duros me faltan, pero como cancunense de d\u00e9cadas puedo dibujar un boceto de lo que podr\u00eda ser su historia.<br \/>En su origen, nuestra ciudad, nuestro para\u00edso al que muchos llegamos buscando y encontrando trabajo y desarrollo, diversi\u00f3n y naturaleza, no necesitar\u00eda de una c\u00e1rcel de m\u00e1xima seguridad. <br \/>A lo sumo, de un lugar para resguardar a los borrachos que ocasionaban desmanes por la calle. <br \/>La ciudad creci\u00f3, la inseguridad tambi\u00e9n, y todos nos dijimos que no pasaba nada, que eran hechos aislados. <br \/>Lleg\u00f3 la droga, la delincuencia organizada, la violencia, y mientras estuvo lejos, all\u00e1 en las Regiones, seguimos pensando que todo estaba bien: &#8220;son hechos aislados&#8221; se convirti\u00f3 en una frase com\u00fan. <br \/>Si se deten\u00edan a los criminales se los llevaban lejos, a la C\u00e1rcel Municipal, d\u00f3nde no los ve\u00edamos, y nunca nos dimos cuenta de c\u00f3mo esos hechos aislados, esos delincuentes espor\u00e1dicos, llenaron, superaron y rebasaron con creces los 750 lugares que nuestra C\u00e1rcel P\u00fablica Municipal ten\u00eda previstos para este centro tur\u00edstico en apogeo lleno de oportunidades para todos.<br \/>Las cosas se salieron de control hace mucho tiempo, pero apenas en los \u00faltimos a\u00f1os, cuando las cosas est\u00e1n desbord\u00e1ndose, nos damos cuenta de que hay algo que se est\u00e1 pudriendo en el bote de basura.<br \/>Con tristeza leo las notas sobre la situaci\u00f3n en las c\u00e1rceles del pa\u00eds y del estado, hablan de dinero, de ampliaciones, de construcciones, de infraestructura. Terminolog\u00eda y acciones que visto est\u00e1, est\u00e1n muy lejos de nuestras posibilidades.<br \/>Pocos hablan de las personas que en ellas habitan, de lo que sienten, de lo que viven, del reto que es para un ladr\u00f3n minorista intentar sobrevivir al exilio al lado de un violador o un asesino. De los rencores que van guardando contra los que los ignoramos desde fuera, mientras disfrutamos de una vida mucho m\u00e1s digna  que la suya. <br \/>\u00bfQu\u00e9 necesitan nuestras c\u00e1rceles para convertirse en Centros de Reintegraci\u00f3n Social? La respuesta no es tan obvia, pero seguramente es m\u00e1s compleja que una cifra de 7 ceros. <br \/>Mi aportaci\u00f3n ser\u00eda poner sobre la mesa la solidaridad y la participaci\u00f3n social. De alguna manera, nuestros presos necesitan lo mismo que necesitamos ac\u00e1 afuera para recuperar nuestro Canc\u00fan: una visi\u00f3n comunitaria, pero sobre todo, que dejemos de enga\u00f1arnos con la idea de que las cosas est\u00e1n bien mientras nos queden lejos y fuera de nuestra vista. <br \/>En ingl\u00e9s se suele decir: &#8220;when the shit hits the fan&#8230;&#8221; lo que sigue a los puntos suspensivos suele quedar abierto al oyente y as\u00ed deber\u00eda dejarlo. Lamentablemente a estas alturas de la columna me surge una nueva pregunta por hacer: Y t\u00fa, querido lector \u00bfya te salpicaste?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su origen, Canc\u00fan, nuestro para\u00edso al que muchos llegamos buscando y encontrando trabajo y desarrollo, diversi\u00f3n y naturaleza, no necesitar\u00eda de un<\/p>\n","protected":false},"author":1062,"featured_media":7358,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7357"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1062"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7357"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7357\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27454,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7357\/revisions\/27454"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7358"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}