{"id":7320,"date":"2017-03-27T00:00:00","date_gmt":"2017-03-27T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-74"},"modified":"2024-02-22T21:05:05","modified_gmt":"2024-02-23T03:05:05","slug":"algo-mas-que-palabras-74","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-74","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>La sapiencia como puente entre generaciones.<\/p>\n<p>============================<br \/>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<br \/>corcoba@telefonica.net<br \/>============================<\/p>\n<p>De un tiempo a esta parte el mundo est\u00e1 dividido y enfrentado a m\u00e1s no poder. La violencia engendra m\u00e1s violencia y ha comenzado el af\u00e1n destructivo. Hay que poner sosiego y recapacitar. Algo puede ser mucho. A prop\u00f3sito, el Consejo de Seguridad acaba de aprobar por unanimidad una resoluci\u00f3n en la que se insta a los Estados a desarrollar, con la ayuda de agencias de la ONU y de Interpol, una amplia cooperaci\u00f3n policial y judicial para prevenir o contrarrestar todo tr\u00e1fico de bienes culturales que beneficie a los sembradores del terror o a sus c\u00f3mplices. En este sentido, el secretario general adjunto de Naciones Unidas para Asuntos Pol\u00edticos, Jeffrey Feltman, ha llegado a decir que los grupos terroristas como ISIS explotan los lugares culturales para financiar sus actividades, fortaleciendo sus v\u00ednculos con la delincuencia organizada.\u201cEllos destruyen el patrimonio cultural y socavan el poder de la cultura como un puente entre generaciones, entre diferentes personas de distintos contextos y religiones\u201d, apunt\u00f3. Ciertamente; la humanidad, en su conjunto, ha de tomar conciencia sobre los frutos del camino recorrido hasta ahora, sobre las ra\u00edces que nos entroncan y que, en este momento, forman parte de nuestro patrimonio como especie pensante, que hemos de salvaguardar para las generaciones venideras. No podemos borrar nuestra historia, ella nos pertenece a todos por igual.<\/p>\n<p>Tanto los de Oriente como los de Occidente hemos de reencontrarnos a trav\u00e9s del conocimiento m\u00e1s respetuoso, compartiendo vivencias que caracterizan el recorrido de toda existencia humana, reflexionado juntos para enriquecernos y progresar en el conocimiento de la verdad, de manera que podamos vivir m\u00e1s humanamente la distintiva existencia. A mi juicio, es tiempo de interrogarse mucho, de poner en valor la complementariedad de las diferentes culturas en las que se desarrolla el ser humano, en la actualidad m\u00e1s globalizado que ayer, de ahondar en las creencias e increencias de la ciudadan\u00eda, de conocerse m\u00e1s para poder reconocernos como familia. Est\u00e1 visto que las sapiencias cu\u00e1nto m\u00e1s profundamente enhebradas en lo humano est\u00e9n, mejor comprenden las diversas situaciones, porque llevan consigo el testimonio de la apertura del individuo a lo universal y transcendente. El retorno a la est\u00e9tica es uno de los elementos a considerar ante esta atm\u00f3sfera de incertidumbres y desorientaci\u00f3n, que tanto nos desespera. Resultado de esta desmoralizaci\u00f3n, en parte causada por la ausencia de l\u00edmites morales, es el caos que soportamos en todos los horizontes del orbe. Sea como fuere, hemos de levantarnos y salir del desconcierto, naturalmente con coraje primero, y despu\u00e9s alimentando la \u00e9tica sobre todo lo dem\u00e1s. El mundo no lo pueden gobernar \u00fanicamente los pudientes, un sistema sin coraz\u00f3n, hace falta una moral que nos considere a todos por encima del \u00eddolo del dinero.<\/p>\n<p>Por otra parte, al presente es m\u00e1s necesario que nunca saber discernir la realidad, sin complejos y con altura de miras, para poder confluir con todas las generaciones. Ahora bien, la sensatez ha de hacernos ver las cosas con criterios de respeto y consideraci\u00f3n a toda vida. Los humanos no somos objetos de mercado, tras el carruaje est\u00e1 nuestro esp\u00edritu, nuestra conciencia, nuestra capacidad de an\u00e1lisis para alimentar la esperanza. No se pueden levantar muros, hay que tender puentes de proximidad, de encuentro y di\u00e1logo. Las artes pueden unirnos. Lo dec\u00edan hace unos d\u00edas los organizadores de los cincuenta a\u00f1os de la Musicam Sacram, en el Congreso llevado al efecto, donde se propon\u00edan favorecer una reflexi\u00f3n profunda -a nivel musical, lit\u00fargico, teol\u00f3gico y fenomenol\u00f3gico- , ofreciendo una propuesta positiva al culto cristiano, expresi\u00f3n de alabanza al Creador, agradable al o\u00eddo en la diversidad de los modelos culturales. Sin duda, es bueno recuperar el patrimonio musical, en di\u00e1logo ecum\u00e9nico y con la cultura contempor\u00e1nea. Lo mismo ha de suceder con el deporte como lenguaje universal que acerca a los pueblos. Ha de ser una buena manera de superar los conflictos. Por eso, es fundamental que la dimensi\u00f3n creativa, deportiva, o de simple convivencia, se viva como una escuela de virtudes para que la concordia pueda abrazarnos en nuestra inconfundible historia vivencial de equipo humano.<\/p>\n<p>Al igual que la m\u00fasica es importante para el alma, tambi\u00e9n el deporte es esencial, pero debe ser aut\u00e9nticamente deportivo su esp\u00edritu, para poder enriquecernos todos y avanzar hacia el estadio de lo arm\u00f3nico, que es lo verdaderamente conciliador para con unos y otros. El inolvidable Nelson Mandela lo ten\u00eda claro, su ideal de vida &#8220;era el de una sociedad libre y democr\u00e1tica en la que todos podamos vivir en armon\u00eda y con iguales posibilidades&#8221;. Desde luego, toda la creaci\u00f3n forma un conjunto vers\u00e1til, donde la ciencia se entrecruza con el arte como queriendo fraternizarse. Ojal\u00e1 el mundo tuviese unos moradores m\u00e1s responsables que buscasen el bien colectivo, en lugar de rivalidad y guerras. Son las diversas culturas, en consecuencia, las que han de darnos continuidad hist\u00f3rica, las que han de ensa\u00f1arnos la manera de pensar y de vivir, de caminar y de ser. El referente de la Uni\u00f3n Europea ah\u00ed est\u00e1, un continente armonizado en los valores de la solidaridad, la democracia y el estado de derecho. Su mercado \u00fanico garantiza la libertad de elecci\u00f3n y el movimiento, el crecimiento econ\u00f3mico y la prosperidad para quinientos millones de ciudadanos. Es el mayor bloque comercial del mundo y el mayor donante de desarrollo y ayuda humanitaria. El pasado veinticinco de marzo, los l\u00edderes se reunieron en Roma para celebrar el sesenta aniversario de los Tratados de Roma, firmados en 1957, y ver que ahora se precisa de un nuevo aliento m\u00e1s all\u00e1 de las normas, pues detr\u00e1s de todo ello hay una conjunci\u00f3n de Estados, una ciudadan\u00eda que ha de estar dispuesta a ser menos ego\u00edsta y m\u00e1s solidaria, con unas instituciones que dignifiquen la vida de todo ser humano.<\/p>\n<p>Si los europeos tienen que pensar m\u00e1s en Europa para que la uni\u00f3n sea una realidad, el mundo tambi\u00e9n tiene que recapacitar mucho m\u00e1s en todos sus pobladores, para que lo arm\u00f3nico deje de ser un sue\u00f1o. Todo el planeta ha superado desaf\u00edos que parec\u00edan intimidatorios hace veinticinco a\u00f1os, con m\u00e1s de dos mil millones de personas fuera de la pobreza y, sin embargo, casi ochocientos millones subsisten actualmente con menos de dos d\u00f3lares diarios. Son datos reales, incluidos en el Informe de Desarrollo Humano 2016, que nos deben poner en acci\u00f3n. Lo primero es centrar los esfuerzos en aquellas culturas marginadas, en aquellas personas excluidas. No puede haber paz mientras las desventajas afecten de manera extrema a ciertos grupos marginales. Tenemos que pasar de la cultura que separa, a la cultura que nos une; de un desarrollo econ\u00f3mico inhumano a un desarrollo econ\u00f3mico al servicio de toda existencia humana. La cuesti\u00f3n no es f\u00e1cil, se requiere de consensos para reagruparnos todos y que no existan m\u00e1s olvidados, m\u00e1s invisibles, ni tampoco m\u00e1s anulados. El gran objetivo ha de ser siempre dignificar vidas a trav\u00e9s de trabajos decentes, as\u00ed como la consideraci\u00f3n a  los derechos humanos, reconociendo la propia identidad de cada cual, con su t\u00edpica cultura, es decir, con su personal modo de ver la vida, de salir adelante, de expresarse, de concebir y hasta de imaginar.  Uno jam\u00e1s tiene que valer por lo que tenga o lo que produzca, sino por su potencial humano, \u00fanico e irrepetible. Para ello, hay que pasar de este mundo voraz, que castiga a los d\u00e9biles, a un mundo de justicia, para que los menos dotados puedan realizarse como ciudadanos del mundo. Hoy por hoy, las mujeres y las ni\u00f1as, los habitantes de las zonas rurales, los pueblos ind\u00edgenas, las minor\u00edas \u00e9tnicas, las personas con discapacidad, los migrantes y refugiados y la comunidad LGBTI se hallan de manera desmedida representadas entre los m\u00e1s marginados. Trabajemos para que no sea as\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sapiencia como puente entre generaciones.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7320"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7320"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7320\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27440,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7320\/revisions\/27440"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7320"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7320"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7320"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}