{"id":7131,"date":"2017-03-02T00:00:00","date_gmt":"2017-03-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/confesiones-21"},"modified":"2024-02-22T21:03:55","modified_gmt":"2024-02-23T03:03:55","slug":"confesiones-21","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/confesiones-21","title":{"rendered":"Confesiones"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<div>\n<p><b><\/b><b>Mi decisi\u00f3n no est\u00e1 tomada: Jos\u00e9 Narro.<\/b><b><\/b><\/p>\n<p>Por: Guillermo Vazquez Handall.<\/p>\n<\/div>\n<p>Las proyecciones, pero sobre todo el \u00e1nimo social reinante en casi toda la geograf\u00eda nacional, llev\u00f3 irremediablemente al presidente Pe\u00f1a Nieto a reconocer desde hace varios meses, al menos en la intimidad de su despacho en Los Pinos, la gran posibilidad de que su partido no podr\u00e1 retener el poder en la siguiente elecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El asunto es que esos mismos pron\u00f3sticos, sustentados tanto en n\u00fameros como en percepciones, le representan la certeza de los dos peores escenarios posibles: la derrota del Revolucionario Institucional en 2018 y en contraparte un eventual triunfo de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador.<\/p>\n<p>Ante esta disyuntiva, los escenarios de acci\u00f3n se le redujeron a un margen de maniobra muy estrecho, tanto en la consideraci\u00f3n del tiempo restante para los comicios, como en la viabilidad de llevar al cabo una estrategia para contrarrestar la imagen negativa de su gobierno.<\/p>\n<p>Determinar en simult\u00e1neo quienes podr\u00edan ser los aspirantes presidenciales de su partido, que por lo menos consiguieran ser competitivos, y finalmente cu\u00e1l tendr\u00eda que ser la actitud oficial respecto de L\u00f3pez Obrador.<\/p>\n<p>En todos los casos de an\u00e1lisis el resultado fue el mismo, no hay tiempo para modificar situaciones pol\u00edticas y conductas que reposicionen al PRI, toda vez que como marca est\u00e1 completamente agotada.<\/p>\n<p>Por otro lado, adoptar una posici\u00f3n contraria a L\u00f3pez Obrador, s\u00f3lo terminar\u00eda por victimizar m\u00e1s al tabasque\u00f1o, quien ha sabido aprovechar perfectamente esa condici\u00f3n.<\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n del diagn\u00f3stico, entendiendo las enormes limitaciones operacionales, la \u00fanica alternativa sino viable al menos digna de intentarse, tendr\u00e1 que implicar la destrucci\u00f3n total del paradigma tradicional priista.<\/p>\n<p>Sobre todo si tomamos en cuenta que el precandidato de su partido mejor evaluado en los sondeos es el secretario de Gobernaci\u00f3n Miguel \u00c1ngel Osorio Chong, porque eso s\u00f3lo le alcanzar\u00eda para ocupar el tercer lugar en la votaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por lo tanto, materialmente con todo por perder y nada que ganar, s\u00f3lo restaba hacer algo fuera de lo com\u00fan, aun y cuando eso fuera completamente opuesto a las normas de la legendaria ortodoxia priista.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, el primer intento en ese sentido, fue promover a Jos\u00e9 Antonio Meade, en ese momento reci\u00e9n nombrado secretario de Hacienda, como precandidato presidencial.<\/p>\n<p>Partiendo de la base de que Meade reun\u00eda una serie de caracter\u00edsticas muy favorables para convertirlo en un candidato, si bien fuera de lo com\u00fan, con grandes expectativas de crecimiento, sobre todo con el uso de las herramientas publicitarias adecuadas.<\/p>\n<p>De hecho, desde que su nombre se puso sobre la mesa, se observ\u00f3 una corriente positiva en su favor, que fue ganando adhesiones que hac\u00edan vislumbrar que la intenci\u00f3n era la correcta.<\/p>\n<p>Sin embargo, el anuncio del gasolinazo en los primeros d\u00edas del a\u00f1o y los subsecuentes efectos negativos que caus\u00f3 en el \u00e1nimo social, limitan mucho esa posibilidad. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>A pesar de esta circunstancia, permanece la idea de que la estrategia es la adecuada, y que en todo caso ante la eventualidad de los hechos recientes, lo que proced\u00eda era acompa\u00f1ar a Meade, con otro elemento de similares atributos.<\/p>\n<p>Esto deriv\u00f3 en que el secretario de Salud, Jos\u00e9 Narro Robles, fuera incluido en la lista, raz\u00f3n por la cual desde hace unos d\u00edas se menciona con insistencia, que el doctor Narro es oficialmente aspirante a la postulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Narro es sin duda un profesional muy destacado en los diversos campos en los que se ha desempe\u00f1ado, fundamentalmente en el sector acad\u00e9mico y de la salud.<\/p>\n<p>Le precede una imagen de eficiencia, pero sobre todo de honorabilidad, en sus antecedentes, no existe un solo argumento en su contra relacionado con alg\u00fan escandalo personal o de corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de ello hay que ponderar su vasta experiencia, moderaci\u00f3n, sus buenas maneras y actitudes, un talante personal que incluso a pesar de su seriedad, genera simpat\u00eda.<\/p>\n<p>No cabe duda que en otras condiciones, Jos\u00e9 Narro no s\u00f3lo podr\u00eda llegar a ser un muy buen candidato, seguramente tambi\u00e9n un excelente presidente; lamentablemente, esa valoraci\u00f3n no parece ser suficiente, porque aun y cuando todos sus atributos individuales le otorgan un margen bastante amplio y favorable, el problema infranqueable que tendr\u00eda que afrontar ser\u00eda precisamente ser candidato de un partido, que hoy es el que genera el mayor rechazo.<\/p>\n<p>Suponiendo que desde Los Pinos se valora la posibilidad desde un punto de vista literalmente de contingencia, no se puede descartar que el doctor Narro pueda terminar siendo nominado a la Presidencia.<\/p>\n<p>Al menos \u00e9l mismo no lo ha negado, ante pregunta expresa en un programa radiof\u00f3nico, su respuesta a pesar de parecer ambigua conlleva un m\u00e9todo de lenguaje que en el priismo es una aceptaci\u00f3n t\u00e1cita: \u201cMi decisi\u00f3n a\u00fan no est\u00e1 tomada, habr\u00e1 que esperar los tiempos\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi decisi\u00f3n no est\u00e1 tomada: Jos\u00e9 Narro.<\/p>\n","protected":false},"author":1019,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7131"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1019"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7131"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7131\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27370,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7131\/revisions\/27370"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}