{"id":7094,"date":"2017-02-23T00:00:00","date_gmt":"2017-02-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-63"},"modified":"2024-02-22T21:03:40","modified_gmt":"2024-02-23T03:03:40","slug":"algo-mas-que-palabras-63","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-63","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>Vivimos en una \u00e9poca peligrosa.<\/p>\n<p>============================<br \/>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<br \/>corcoba@telefonica.net<br \/>============================<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta que la vida es un itinerario de b\u00fasquedas, nuestra propia historia humana est\u00e1 crecida de movimientos, con lo que esto conlleva de cruces con aquello diferente y de nacimiento de nuevas civilizaciones. En su esencia, todos buscamos un celeste m\u00e1s claro, un camino m\u00e1s llevadero, un destino m\u00e1s arm\u00f3nico, un rumbo m\u00e1s estable. Desgraciadamente, cada d\u00eda son m\u00e1s las incertidumbres y los conflictos, los desastres naturales y las persecuciones, lo que hace que los movimientos migratorios nos desborden como jam\u00e1s. De ah\u00ed, lo importante que es amparar, preservar, promover e integrar a tanto indefenso huido. <\/p>\n<p>A poco que buceemos por nuestra propia realidad vivencial, hallaremos multitud de familias malviviendo en el dolor, con miedo de que se destruyan sus hogares en cualquier momento. Es una l\u00e1stima que no se respete nada, ni las oportunas leyes internacionales, imponi\u00e9ndose desalojos y cargando toda la furia contra personas d\u00e9biles. En cualquier rinc\u00f3n del planeta observamos un recrudecimiento existencial que verdaderamente nos deja sin palabras, a pesar de tantos acuerdos de paz y de tantas reuniones que, por cierto, tampoco suelen pasar de los buenos prop\u00f3sitos, para desdicha de todo el linaje humano.<\/p>\n<p>Hoy sabemos que la diversidad es fuente de creatividad e innovaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n hemos de considerar que ese car\u00e1cter multicultural, multi\u00e9tnico y multirreligioso, requiere para su cohesi\u00f3n de una fuerte dosis de hospitalidad, o si quieren de calor humano comprensivo. S\u00f3lo hay que mirar a Europa y ver como se acrecienta la xenofobia, el extremismo violento, el nacionalismo, el populismo, a falta de ese entendimiento que fortalezca la concordia. Mal que nos pese hay un marcado rechazo vinculante de unos contra otros, en parte por nuestro innato ego\u00edsmo. Ser\u00eda bueno proponernos cambiar de actitudes, reeducarnos bajo otros horizontes. <\/p>\n<p>A menudo somos atrapados por la indiferencia, por las garras de las organizaciones criminales, que nos dejan hasta sin aire, porque faltan canales de acceso humanitario y seguro. Precisamente, esta inseguridad reinante en el mundo es deshumanizadora a m\u00e1s no poder. Son muchos los que se aprovechan de las desgracias ajenas, sin clemencia alguna, para levantar su privativo se\u00f1or\u00edo de mando, irrespetuoso con todos. Olvidan que la defensa de los derechos inalienables, garant\u00edas de las libertades fundamentales y el respeto de su dignidad son derechos de los que nadie puede estar exento.<\/p>\n<p>Est\u00e1 visto que tan importante como conocerse es reconocerse en el otro para poder conciliar modos y maneras de vivir, m\u00e1xime en un momento en el que todos precisamos abrirnos a esa reconciliaci\u00f3n innata y necesaria para poder hermanarnos como especie. La situaci\u00f3n no es f\u00e1cil. Vivimos en una \u00e9poca peligrosa. La gradual presi\u00f3n sobre los recursos naturales, el incremento de la desigualdad social y el cambio clim\u00e1tico ponen en riesgo la futura capacidad, ya no s\u00f3lo de subsistir, tambi\u00e9n de unirse como una pi\u00f1a. Nadie puede sentirse tranquilo y aliviado ante el persistente clima de injusticias que nos dispersan. Tenemos que ser m\u00e1s responsables, m\u00e1s humanos en definitiva. Desde luego, esto es un deber natural de la civilizaci\u00f3n. Nuestras identidades han de ser respetadas, pero tambi\u00e9n nosotros hemos de considerar la presencia de la otra persona en relaci\u00f3n a la nuestra. <\/p>\n<p>En consecuencia, seg\u00fan mi manera de ver, es un deber de solidaridad que frente a la bochornosa atm\u00f3sfera de tragedias, casi siempre activadas por el propio ser humano, no tengamos compasi\u00f3n y mostremos una frialdad hacia nuestro an\u00e1logo verdaderamente preocupante. Es hora del apret\u00f3n de manos, no del pu\u00f1o cerrado, del coraz\u00f3n latiendo para mejorar las actitudes, sobre todo en el sentido del encuentro, de crearse uno mismo para los dem\u00e1s, con la mano tendida siempre.  Ya est\u00e1 bien de destruirlo todo, de destruirnos. Deber\u00edamos arrodillarnos y pensar que nada somos y podemos serlo todo, si en verdad nos desprendemos de cualquier dominio, domin\u00e1ndonos a s\u00ed mismo para hallar una respuesta a lo qu\u00e9 somos y por qu\u00e9 vivimos. Quiz\u00e1s, \u00fanicamente desde la sencillez, entendamos lo que el ser humano es, puesto que tiene la capacidad de generar obras de amor; una belleza que evoca la bondad y la virtud que nos sustenta. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivimos en una \u00e9poca peligrosa.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7094"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7094"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7094\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27356,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7094\/revisions\/27356"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7094"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7094"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7094"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}