{"id":7064,"date":"2017-02-20T00:00:00","date_gmt":"2017-02-20T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-62"},"modified":"2024-02-22T21:03:30","modified_gmt":"2024-02-23T03:03:30","slug":"algo-mas-que-palabras-62","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-62","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b>Andamos necesitados de energ\u00eda constructiva. <\/b><\/p>\n<p>============================<br \/>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<br \/>corcoba@telefonica.net<br \/>============================<\/p>\n<p>Acomodarse a las situaciones contradice nuestro propio esp\u00edritu de sabidur\u00eda y bondad, lo mismo que aprender sin reflexionar es como malgastar el tiempo. Digo esto porque nuestro actual mundo tiene necesidad de energ\u00eda constructiva para atravesar los muros de la indiferencia, de la marginaci\u00f3n, y as\u00ed poder avanzar hacia sociedades menos discriminatorias, m\u00e1s tolerantes y comprensivas. El ser humano tiene que dignificarse mucho m\u00e1s y cooperar en tender puentes que nos aglutinen. No puede quedarse parado. Por propia naturaleza somos seres en movimiento. Por otra parte, el dinero no lo puede ser todo, ya que lo \u00fanico que hace es dividirnos y garantizar el privilegio de unos pocos. Por desgracia, el proceso de deshumanizaci\u00f3n de los moradores, lejos de retroceder, continua avanzando en ese af\u00e1n de locura destructiva. La inmoralidad nos ha arrebatado el alma. Ante las tristes realidades del desempleo, de la violencia, de la p\u00e9rdida de identidad, de la corrupci\u00f3n, de la falta de libertades y sentir democr\u00e1tico, andamos totalmente desorientados, y lo que es peor a\u00fan, sin \u00e1nimo para poder reconciliarnos con la vida misma. <\/p>\n<p>Convendr\u00eda, pues, activar con intensa firmeza los deberes y derechos humanos, el buen decir y mejor hacer, o como el mismo San Francisco de As\u00eds nos exhortaba a cada uno de nosotros, para que: \u201call\u00ed donde haya odio, que yo ponga el amor, all\u00ed donde haya ofensa, que yo ponga el perd\u00f3n; all\u00ed donde haya discordia, que yo ponga la uni\u00f3n; all\u00ed donde haya error, que yo ponga la verdad\u201d. Ser\u00eda bueno pensar en esto, en llevar a buen t\u00e9rmino el prop\u00f3sito de amarnos, de perdonarnos, de unirnos desde la autenticidad. En ocasiones, los abrazos que deber\u00edamos haber dado los ofrecemos tarde, mal y nunca. Olvidamos que necesitamos m\u00e1s compa\u00f1\u00eda que soledad, m\u00e1s amor que pan, m\u00e1s vida que aduladores. A mi juicio, esto es lo prioritario, m\u00e1s all\u00e1 del sue\u00f1o de un futuro sostenible a trav\u00e9s de una educaci\u00f3n multiling\u00fce, que no pasa por el coraz\u00f3n. Para dolor nuestro, somos una generaci\u00f3n que siente poco y mal, que confunde e iguala al ser humano con otras especies e incluso con meros objetos sin alma. En consecuencia, deber\u00edamos saber que el mejor servicio que podemos facilitar a los desolados no est\u00e1 en quitarles la carga, sino en injertarles el necesario br\u00edo para sobrellevarlo. Lo mismo sucede con la pobreza, es cuesti\u00f3n de justicia, no de migajas.  <\/p>\n<p>Quiz\u00e1s nos haga falta un nuevo ardor. Un arranque reciente del Papa Francisco, puede ayudarnos a ser m\u00e1s constructores de concordia. Lo acaba de advertir al mundo con su en\u00e9rgico timbre: &#8220;las represalias no llevan nunca a solucionar los conflictos&#8221;. Ciertamente, hay que poner voluntad en el cambio, que no ha de ser de desagravio, sino m\u00e1s bien de mediaci\u00f3n. Sin duda, la manera de vengarse de un enemigo es no parec\u00e9rsele. En esta misma l\u00ednea conciliadora, el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres ha descrito recientemente al planeta como un lugar peligroso, donde presenciamos una multiplicaci\u00f3n de nuevas luchas y la perpetuidad de viejos enfrentamientos que nunca acaban, como Afganist\u00e1n y Somalia. Est\u00e1 visto que al igual que la pol\u00edtica es el arte de enga\u00f1arnos, tambi\u00e9n las guerras conllevan esa vertiente destructiva que nos deja en la soledad m\u00e1s cruel.<\/p>\n<p>Sea como fuere, la situaci\u00f3n del mundo no permite cerrar los ojos ni un instante. Uno tiene que estar en guardia permanente para renacerse a s\u00ed mismo, tambi\u00e9n para convencerse de lo mucho que uno puede hacer por alentar lo arm\u00f3nico a trav\u00e9s de ese respeto natural que todos nos merecemos, empezando por nuestra envoltura externa y nuestros interiores. Est\u00e1 claro que necesitamos querernos. &#8220;El querer lo es todo en la vida. Si quer\u00e9is ser felices lo ser\u00e9is. Es la voluntad la que transporta las monta\u00f1as&#8221;, dijo el inolvidable ensayista franc\u00e9s Alfred Victor de Vigny (1797-1863). Por ello, tambi\u00e9n hay que tener pujanza para  abordar con car\u00e1cter positivo la fragilidad de gobiernos y apoyarles, cuando menos para hacer m\u00e1s habitable el entorno humano, o sea, m\u00e1s arm\u00f3nico el orbe. Lo mismo sucede con los sembradores del miedo, para contrarrestarles no podemos quedar \u00fanicamente en el mero enfrentamiento, hay que tambi\u00e9n eliminar situaciones que permiten el f\u00e1cil reclutamiento de personas. Ahora bien, para todo es menester poner coraje y raciocinio que nos esclarezca.<\/p>\n<p>Llegar\u00e1 un d\u00eda en que nuestros descendientes, llenos de verg\u00fcenza, recordar\u00e1n nuestras actuaciones absurdas, incoherentes, crecidas de hipocres\u00eda, rayando la estupidez, de deterioro de la calidad de la vida humana, de verdadera degradaci\u00f3n social, lo que les servir\u00e1 para tomar otra hoja de ruta, cuando menos para ser menos deudores de espacios generosos. Personalmente, desde hace tiempo, vengo reivindicando en sucesivos art\u00edculos, que es tiempo de acci\u00f3n ante tantas rupturas del ser humano con su h\u00e1bitat, con su cultura, y tambi\u00e9n consigo mismo y con su familia. Hoy m\u00e1s que nunca necesitamos buscar esa dimensi\u00f3n interna como ant\u00eddoto a lo inhumano. La ciudadan\u00eda tiene que movilizarse. Cada d\u00eda se requiere m\u00e1s asistencia humanitaria. En Somalia, las personas han llegado al l\u00edmite de su habilidad para sostenerse en una situaci\u00f3n de sequ\u00eda extrema. La pobreza del agua potable ah\u00ed est\u00e1, sobre todo en el continente africano, mientras otros lo contaminan todo. Lo mismo sucede con la p\u00e9rdida de biodiversidad, es necesario invertir mucho m\u00e1s en investigaci\u00f3n. No es distintivo de humanos vivir aislados, entre el asfalto y el cemento, privados del contacto f\u00edsico con la naturaleza, siempre dispuesta a reconstruirnos. A prop\u00f3sito, pienso que lo que nos hace falta es contar con liderazgos \u00e9ticos que abran caminos de concordia entre unos y otros, tambi\u00e9n con el entorno, mediante las v\u00edas del compartir, antes de que los inexpertos ciudadanos, con su mezquino endiosamiento y mundano modo de proceder, lo destruyan todo.<\/p>\n<p>De momento, nos llama la atenci\u00f3n la pasividad de algunos gobiernos, la debilidad de reacci\u00f3n constructiva, pues antes que el inter\u00e9s econ\u00f3mico ha de prevalecer el bien colectivo de todo ser humano. La mejor alianza ser\u00e1 aquella que conjuga la coherencia entre comportamientos y lenguajes, que no se duerme e intenta desterrar estilos de vida verdaderamente autodestructivos e irresponsables, donde nadie respeta a nadie, ni a las propias leyes naturales. Es p\u00fablico y notorio que nos falta hospitalidad y nos sobra ego\u00edsmo. Esta es la efectiva realidad que nos circunda, y el que no quiera verla es que pasa por la vida sin saber mirar ni ver, imbuido en su exclusivo caparaz\u00f3n, en el que todo, para bien o para mal, germina globalizado, desde los conflictos armados al terrorismo y desde el cambio clim\u00e1tico a los flujos migratorios. <\/p>\n<p>Una humanidad crece cuando sus diversas energ\u00edas tienden hacia la coordinaci\u00f3n, aunque sean por caminos diversos. Cualquier actitud abierta, sin complejos, disponible continuamente, invita al encuentro y esto siempre ser\u00e1 benigno para todos. Pensemos que a lo largo de nuestra historia, una generaci\u00f3n avanza cuando sus diversas riquezas culturales afrontan el presente, desde el ejercicio constructivo del di\u00e1logo en conexi\u00f3n con sus actuaciones conjuntas, porque todos somos ciudadanos del planeta, con capacidad de donarnos y recibir, abiertos a la verdad de la que somos tan buceadores como buscadores. Sin obviar que cada uno de nosotros tiene un variado conjunto de talentos y habilidades que puede enriquecer a las sociedades y fortalecer las comunidades. Dar la bienvenida, por tanto, con los brazos abiertos a la diversidad en todas sus formas refuerza la uni\u00f3n y la unidad, aparte de aportar unos valiosos beneficios. Sin embargo, \u00a1hay que ver lo que nos cuesta!. Ojal\u00e1 mir\u00e1semos este mundo con ojos m\u00e1s en\u00e9rgicos, pero igualmente m\u00e1s compasivos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andamos necesitados de energ\u00eda constructiva.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7064"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7064"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7064\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27345,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7064\/revisions\/27345"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7064"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7064"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7064"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}