{"id":7035,"date":"2017-02-16T00:00:00","date_gmt":"2017-02-16T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-60"},"modified":"2024-02-22T21:03:18","modified_gmt":"2024-02-23T03:03:18","slug":"algo-mas-que-palabras-60","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-60","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>Aquel que busca siempre halla.<\/p>\n<p>============================<br \/>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<br \/>corcoba@telefonica.net<br \/>============================<\/p>\n<\/p>\n<p>Somos gentes de palabra y de memoria, de historias y de caminos, de<br \/>\nmirar hacia atr\u00e1s y de vernos hacia adelante, como buscadores, en espera de<br \/>\nllegar o encontrar algo, aunque sea a nosotros mismos para encarar un porvenir<br \/>\nreencontr\u00e1ndonos. Esta es la cuesti\u00f3n, intentar crecer con la vida, dej\u00e1ndonos<br \/>\nexplorar por la liturgia de los acontecimientos, con el valor y la paciencia<br \/>\nprecisa, sin miedo, por muy pesada que sea la carga, o los aires atmosf\u00e9ricos<br \/>\nde la incertidumbre. Quiz\u00e1s tengamos que pararnos, reflexionar sobre tantas<br \/>\ndivisiones, ya no s\u00f3lo europeas, tambi\u00e9n americanas, donde faltan liderazgos<br \/>\nque nos aglutinen y serenen. Sin embargo, nos sobran campa\u00f1as difamatorias,<br \/>\nespecialmente en las redes sociales, que todo lo socavan y destruyen. Deber\u00edamos,<br \/>\npues, adquirir todos una mayor responsabilidad conciliadora, de abrir caminos<br \/>\ncoherentes con nuestra propia identidad humanista.<\/p>\n<p>El deterioro humano no puede seguir por m\u00e1s tiempo, es preciso activar<br \/>\nel entorno y tambi\u00e9n a la persona en su integridad. El mundo ha entrado, a<br \/>\ntrav\u00e9s de los discursos pol\u00edticos cotidianos, en un periodo de profunda<br \/>\nfluctuaci\u00f3n, con numerosos actos de xenofobia, llamadas al racismo y a la<br \/>\ndiscriminaci\u00f3n religiosa, acaba de denunciar la oficina de Derechos Humanos de<br \/>\nla ONU; solicitando 253 millones de d\u00f3lares a la comunidad internacional de<br \/>\ndonantes, para defender las garant\u00edas b\u00e1sicas y evitar conflictos. Por<br \/>\nconsiguiente, m\u00e1s que avivar la vida econ\u00f3mica-social de los privilegiados,<br \/>\nhemos de activar derechos, comenzando ante todo por el derecho a una existencia<br \/>\narm\u00f3nica, donde unidad y diversidad sepan complementarse y confluirse. Los<br \/>\ngobernantes, desde luego, tienen que pensar mucho m\u00e1s en ese bien colectivo que<br \/>\nnos universaliza como especie, en la tutela de una verdadera justicia social y<br \/>\nen la cimentaci\u00f3n de menos muros y m\u00e1s abrazos de coraz\u00f3n, lejos de intereses<br \/>\nrespectivos y de ego\u00edsmos contrapuestos. Para desgracia nuestra, hemos perdido<br \/>\nel desarrollo del propio deber de servicio y la moralidad en la gesti\u00f3n<br \/>\ndesinteresada y transparente del poder. Todo est\u00e1 m\u00e1s bien corrupto, por lo que<br \/>\nes menester restaurar di\u00e1logos con fortaleza, paciencia y perseverancia. Lo que<br \/>\nno podemos es guardar silencio. En las ense\u00f1anzas de b\u00fasqueda, ya sean vividas<br \/>\no sufridas, seguramente hallamos respuesta a muchos interrogantes.<\/p>\n<p>Tampoco es f\u00e1cil conversar en un mundo achicado por el tiempo,<br \/>\nfrecuentemente dominado por la t\u00e9cnica, en el que se multiplican los caudales<br \/>\ndel desconcierto, la tristeza y la soledad; m\u00e1xime, cuando el futuro anda en<br \/>\nmanos de la inseguridad, que impide tener sosiego. De ah\u00ed surgen, con<br \/>\nfrecuencia, sentimientos melanc\u00f3licos de congoja que lentamente pueden<br \/>\nconducirnos a la impotencia. Ahora es el momento de tomar impulso, y es por<br \/>\neso, que se requiere altura de miras y an\u00e1lisis de caminos recorridos.<br \/>\n\u00danicamente, desde la verdad, podemos conquistar el bien y reconciliar posturas.<br \/>\nPersonalmente, pienso adem\u00e1s, que nunca es tarde para inquirir un mundo mejor y<br \/>\nm\u00e1s habitable, si en el empe\u00f1o ponemos esfuerzo y constancia.<\/p>\n<p>En este sentido, la Agenda 2030 se centra, precisamente, en la educaci\u00f3n<br \/>\nde calidad y el aprendizaje permanente para todos con objeto de que cada mujer<br \/>\ny cada hombre puedan adquirir las aptitudes, los conocimientos y los valores<br \/>\nnecesarios para llegar a ser todo lo que desean y participar plenamente en la<br \/>\nsociedad. Esto es algo especialmente significativo para las ni\u00f1as y las<br \/>\nmujeres, as\u00ed como para las minor\u00edas, los pueblos ind\u00edgenas y las poblaciones<br \/>\nrurales. As\u00ed se refleja en el Marco de Acci\u00f3n Educativa 2030 de la UNESCO, una<br \/>\nhoja de ruta para la aplicaci\u00f3n de la Agenda 2030 en la que se fomenta el pleno<br \/>\nrespeto hacia el uso de la lengua materna en la ense\u00f1anza y el aprendizaje y la<br \/>\npromoci\u00f3n y preservaci\u00f3n de la diversidad ling\u00fc\u00edstica, puesto que si queremos<br \/>\nasegurar que los principios de los derechos humanos tengan un impacto real en<br \/>\nel esp\u00edritu de las personas, hemos de respetar sus aut\u00e9nticas ra\u00edces.<\/p>\n<p>Sea como fuere estamos predestinados a entendernos y a aportar cada cual<br \/>\nsu impronta cultural, sin dejar a nadie rezagado, pues el futuro no se puede<br \/>\nconstruir para unos pocos, sino para toda la humanidad que est\u00e1 llamada a<br \/>\ncoaligarse a ese orbe arm\u00f3nico que tanta placidez nos imprime. Lo que es<br \/>\nevidente que nadie puede buscar por otro, cada uno ha de recorrer su<br \/>\nitinerario, ascender por s\u00ed mismo, puesto que la senda existencial no admite intermediarios.<br \/>\nLo natural es explorar la paz dentro de uno, como esencia de vida. Y luego, despu\u00e9s<br \/>\nde hallar respuesta a lo que somos y a lo que queremos ser, al por qu\u00e9 vivimos<br \/>\ny para qui\u00e9n vivimos, tal vez descubramos que los obst\u00e1culos son m\u00e1s f\u00e1cil de<br \/>\nvencerlos unidos. Al fin, la receta de San Agust\u00edn, de que &#8220;en las cosas<br \/>\nnecesarias, la unidad; en las dudosas, la libertad; y en todas, la<br \/>\ncaridad&#8221;, puede salvarnos el alma, que es aquello por lo que caminamos,<br \/>\nsentimos y maduramos, nos enternecemos y nos eternizamos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquel que busca siempre halla<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7035"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7035"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7035\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27334,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7035\/revisions\/27334"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}