{"id":6968,"date":"2017-02-03T00:00:00","date_gmt":"2017-02-03T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-57"},"modified":"2024-02-22T21:02:53","modified_gmt":"2024-02-23T03:02:53","slug":"algo-mas-que-palabras-57","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-57","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<br \/>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>Vivimos una \u00e9poca de continuas dictaduras, donde todo se supedita a las reglas de mercado, que imponen sus propios referentes, sin importar para nada los valores morales. Por desgracia, muchos l\u00edderes no ven m\u00e1s all\u00e1 del mero lucro, alimentan la usura, y olvidan la satisfacci\u00f3n de una vida austera, entregada a los d\u00e9biles, sencilla, de incondicional servicio y entrega. Continuar con esta cultura de intereses, de b\u00fasquedas absurdas, de negocios mundanos, nos lleva a una opresi\u00f3n verdaderamente preocupante. Por lo tanto, cuanto m\u00e1s nos alejamos de aquellos cultivos esenciales y aut\u00e9nticos, respetuosos con toda vida humana, m\u00e1s nos exponemos al fracaso, a la destrucci\u00f3n de la especie, al caos en definitiva. S\u00f3lo abri\u00e9ndose a un proceder de asistencia, y fraterniz\u00e1ndose con nuestros an\u00e1logos, podemos caminar, vivir y dejar vivir. Para empezar deber\u00edamos poner en orden a nuestra mente e indagar sobre la verdad, que hoy tanto se enmara\u00f1a de falsedades, para que podamos perdurar en el tiempo y dar consistencia a un horizonte de respeto y a un camino en el que puedan coexistir todos los pensamientos. Nadie puede quedar aislado por mucho poder que aglutine. Tampoco se puede actuar unilateralmente, puesto que el planeta no ha germinado como un privilegio para algunos, sino como un lugar de convivencia para todas las civilizaciones.<\/p>\n<p>No podemos ignorar que una mentalidad dictatorial todo lo oscurece. Los horrores de esta cultura manipuladora, que despoja al indefenso de los derechos humanos, y esclaviza la realidad de la persona, hemos de pararla, por muy difundida que est\u00e9 en los medios de comunicaci\u00f3n social. Los nuevos signos de los tiempos han de liberar al ciudadano, considerando siempre su propia identidad humana y la libertad de conciencia. El culto al dios dinero no puede cohabitar por m\u00e1s tiempo, en este siglo de avances tecnol\u00f3gicos y de pensamiento; orient\u00e9monos hacia una madurez m\u00e1s afectiva, de mayor di\u00e1logo entre culturas, sin etiquetar a nadie, pero con la contundencia requerida para la realizaci\u00f3n de un camino com\u00fan. Sabemos que, hoy las necesidades de los refugiados e inmigrantes en todo el mundo son mayores que nunca, por lo que han de recibir en t\u00e9rminos de protecci\u00f3n, asistencia y oportunidades de reasentamiento el cobijo de toda la humanidad, independientemente de su religi\u00f3n, nacionalidad o raza. Por consiguiente, la suspensi\u00f3n de aperturas o el levantar muros o alambradas, es una se\u00f1al de deshumanizaci\u00f3n que nos deja sin palabras. Olvidamos que, a veces, para defenderse hay que salir corriendo, otras quedarse y hacerse valer, pelear si es necesario, pero siempre hay que tener ternura. Cuando el ser humano deja de enternecerse tambi\u00e9n pierde la fuerza de la bondad, \u00e9sta s\u00ed que es la \u00fanica inversi\u00f3n que jam\u00e1s quiebra, lo que exige protecci\u00f3n absoluta.<\/p>\n<p>En consecuencia, y ante esta atm\u00f3sfera de divinizaci\u00f3n de los caudales monetarios, debemos estar vigilantes e invertir mucho m\u00e1s en una educaci\u00f3n verdadera, que nos haga mejores personas, mejores ciudadanos, mejores seres humanos. A prop\u00f3sito, quiero recordar, que en la reciente ceremonia conmemorativa anual de Naciones Unidas en memoria de las v\u00edctimas del holocausto, Ant\u00f3nio Guterres advirti\u00f3 que se ven repuntes de antisemitismo, racismo, xenofobia, odio hacia los musulmanes y otras formas de intolerancia, promovidos por el populismo y figuras pol\u00edticas que utilizan el miedo para alcanzar votos. Cuidado, con estos cultivos dictatoriales del ordeno y mando, incapaces de consensuar posturas y de generar un clima arm\u00f3nico, como si el mundo fuera exclusivamente del poder, pues no, detengamos a ese poder discriminatorio, insensible,  cuando su principal deber es auxiliar a todo el linaje, sin excepci\u00f3n alguna, habite donde habite y sea como sea. No podemos normalizar lo anormal, prender los sentimientos de odio y venganza, dar rienda suelta a los prejuicios. Sin duda, es el momento de recapacitar,  de repensar sobre nosotros, fortaleciendo el esp\u00edritu democr\u00e1tico, m\u00e1s compatible con la dignidad y con la libertad de los ciudadanos, frente a los monopolios de dictadores, que lo \u00fanico que hacen es dividirnos, para ellos (los endiosados por el poder) seguir cosechando caudillajes.<\/p>\n<p>Desde luego, quien quiera trabajar por una cultura que avive la uni\u00f3n y la unidad entre todos, no puede prescindir de nadie. El abecedario de la marginaci\u00f3n ha de estar ausente en todos sus proyectos de trabajo. Por otra parte, ante este c\u00famulo de amargas experiencias que se vienen sucediendo, sin escr\u00fapulo alguno, donde nadie respeta a nadie, es preciso reaccionar, no cruzarse de brazos, reafirmando un nuevo humanismo que active el mundo de las ideas junto al de las actitudes. La falta de sentido humano, de conciencia democr\u00e1tica de algunos dirigentes, genera unos frutos de intolerancia y despotismo como jam\u00e1s. Estoy convencido, de que si algunos pol\u00edticos tuviesen otro coraz\u00f3n, los conflictos se resolver\u00edan mucho antes. Aqu\u00ed se pone en evidencia la falta de humanidad de muchos gobernantes que, indudablemente, son un obst\u00e1culo para la reconciliaci\u00f3n. El mundo, a mi juicio, tiene una gran epidemia, la de dejarse adoctrinar, la de vivir en la ignorancia, la de no aprender a quererse asimismo. Ojal\u00e1 despertemos, y lo que hoy nos parece corriente, como es la no consideraci\u00f3n de los derechos humanos para algunas gentes, deje de serlo, y as\u00ed poder construir un mejor orbe para todos, donde la intolerancia, el racismo y la segregaci\u00f3n no tengan cabida. Tambi\u00e9n cuesta entender esa impunidad que en algunos pa\u00edses, que se dicen democr\u00e1ticos y de derecho, ostentan algunas gentes poderosas, realmente desestabilizadoras de lo arm\u00f3nico. No hace mucho le\u00edamos que expertos de Naciones Unidas instaban a apoyar a los defensores de los derechos humanos como M\u00e9xico, Brasil, y tantos otros lugares. Para desgracia nuestra, todav\u00eda proseguimos amedrentando a los que luchan por algo tan prioritario como el pan de cada jornada, y que es la paz de cada d\u00eda.<\/p>\n<p>En efecto, deber\u00edamos volver la vista atr\u00e1s. La humanidad en su conjunto tiene que aprender de su propia historia. Ya no puede perder m\u00e1s tiempo. Andamos al borde del precipicio. Hace falta que todos los continentes se dejen cautivar por la propia naturaleza de la vida. Estamos, mal que nos pese, en un momento muy cr\u00edtico. Las culturas dictatoriales injertan poderes que abusan hasta el extremo de volvernos juguetes para su necio divertimento. Ser\u00eda una estupidez, igualmente, plegarse a los vientos del populismo. Debemos construir un mundo que proteja y humanice. Tal vez ser\u00eda saludable tomar tres palabras claves: ilusi\u00f3n, fortaleza y esperanza. Hay que salir de la decepci\u00f3n, ilusionarse con otro esp\u00edritu que no sea el del dinero, sino la fortaleza que da impulsar otras b\u00fasquedas, con otros horizontes m\u00e1s humanitarios, en el sentido m\u00e1s profundo y esperanzador del t\u00e9rmino. <\/p>\n<p>Estamos hartos de dejarnos llevar por las modas, de leer la realidad acorde con el poder, sin apenas tiempo para nosotros, para poder vivir nuestra existencia sin miedos, ni complejos, ya que hasta ahora \u00fanicamente nos han tratado como materia de producci\u00f3n. Me niego a seguir con esta cadena. Reivindico la otra dimensi\u00f3n, la espiritual, o si quieren la trascendente, aquella que me facilita otros regocijos m\u00e1s internos, m\u00e1s de cercan\u00eda, m\u00e1s del alma. De ah\u00ed, lo fundamental, de sentirnos libres para poder transformarnos y, a la vez, justos m\u00e1s all\u00e1 de las palabras de la ley, bajo la sublime perspectiva de la concordia; pues son las relaciones entre culturas lo que da sentido a la vida, sobre todo, sabiendo que cohabito, en gran medida, para los dem\u00e1s y por los dem\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hemos de frenar las culturas dictatoriales<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":6969,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6968"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6968"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6968\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27309,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6968\/revisions\/27309"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6969"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}