{"id":6542,"date":"2016-12-02T00:00:00","date_gmt":"2016-12-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/confesiones-12"},"modified":"2024-02-22T21:00:29","modified_gmt":"2024-02-23T03:00:29","slug":"confesiones-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/confesiones-12","title":{"rendered":"Confesiones"},"content":{"rendered":"<p>Por Guillermo V\u00e1zquez Handall \/ twitter@vazquezhandall<\/p>\n<p>De acuerdo con datos del INE, en los comicios presidenciales del 2018, se calcula que alrededor del 45 por ciento de los ciudadanos con derecho a voto habr\u00eda nacido entre 1985 y el a\u00f1o dos mil.<\/p>\n<p>A este segmento generacional se le ha denominado los millenials, m\u00e1s all\u00e1 de su sola clasificaci\u00f3n, el concepto obedece adem\u00e1s del per\u00edodo en el que se les relaciona, con caracter\u00edsticas muy particulares de identificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esas tipolog\u00edas representan una transformaci\u00f3n en la forma de pensar y actuar, que significan un cambio que necesariamente ser\u00e1 impulsado por otro esquema de prioridades, diferentes a las que tradicionalmente han prevalecido.<\/p>\n<p>El asunto es que los millenials tendr\u00e1n una fuerza representativa gigantesca, que inclusive podr\u00eda llegar a ser definitoria, es decir, que una parte important\u00edsima de la determinaci\u00f3n no s\u00f3lo de quien ser\u00e1 nuestro pr\u00f3ximo mandatario, sino del modelo de gobierno de nuestro futuro, recaer\u00e1 en ellos.<\/p>\n<p>Si bien es cierto que no existe una definici\u00f3n absoluta respecto de su formaci\u00f3n, ideolog\u00eda e intereses, muchos especialistas coinciden en se\u00f1alar que los rasgos fundamentales de los millenials obedecen a los siguientes par\u00e1metros:<\/p>\n<p>Sus padres los hemos educado en la sobreprotecci\u00f3n, con demasiados derechos y muy pocas responsabilidades, eso los ha hecho indisciplinados, lo que ha derivado en que su car\u00e1cter tienda a ponderar una suerte de ley del menor esfuerzo.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno ha favorecido su bipolaridad, porque por un lado asumen un alto grado de autoconfianza, pero sin que eso implique tener que realizar alg\u00fan sacrificio.<\/p>\n<p>Como lo han tenido casi todo de manera f\u00e1cil y hasta en abundancia, su ambici\u00f3n se orienta a creer que son merecedores de todas las atenciones, que poseen un talento superior y que eso resolver\u00e1 todas sus necesidades.<\/p>\n<p>Sin embargo, su formaci\u00f3n integral es realmente escasa, lo que limita considerablemente su plano ideol\u00f3gico, situaci\u00f3n que conlleva considerablemente a la improvisaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tomando en consideraci\u00f3n estos argumentos, desde nuestro particular punto de vista, el problema radica en que adolecen de compromisos, son muy poco solidarios e individualistas.<\/p>\n<p>Da la impresi\u00f3n que su prioridad es difundirse a si mismos, pero que realmente no tienen inter\u00e9s en los dem\u00e1s, una forma de materialismo que va m\u00e1s all\u00e1 del simple aspecto econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Como parte de una tendencia colectiva, se inclinan a querer trastocar un sistema que si bien ha sido muy generoso con ellos, de alguna manera representa un modelo que no les satisface.<\/p>\n<p>Pero la realidad es que eso s\u00f3lo es un comportamiento de autodefensa, porque no soportan el rechazo de un m\u00e9todo de convivencia donde lo m\u00e1s importante es sobresalir socialmente, aunque eso no suponga que sea por virtudes o valores.<\/p>\n<p>Esa intolerancia a la autoridad, esconde un alto grado de frustraci\u00f3n, tal vez porque el aspecto m\u00e1s complejo de su escenario, es que esta generaci\u00f3n est\u00e1 en medio de dos etapas.<\/p>\n<p>El final de una, que se caracteriz\u00f3 por la obtenci\u00f3n del beneficio a trav\u00e9s del trabajo y otra nueva que no termina por estipular la forma m\u00e1s correcta de conseguir la superaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No se puede dejar de lado que el concepto mismo del \u00e9xito, de la superioridad, est\u00e1 en proceso de ajuste para reordenar nuestra escala de valores, un punto de inflexi\u00f3n que bien a bien nadie tiene claro todav\u00eda.<\/p>\n<p>De acuerdo con estos conceptos, resulta sumamente peligroso que un colectivo desinteresado de su entorno no se manifieste en las urnas o que lo haga solamente para escoger opciones rupturistas por el hecho de que eso supone una rebeld\u00eda que es com\u00fan en la juventud y en todo caso, y en atenci\u00f3n de las caracter\u00edsticas antes descritas, una apuesta por reg\u00edmenes populistas, ya sea de derecha o izquierda, que finalmente proponen b\u00e1sicamente lo mismo.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n de los problemas mediante propuestas en las cuales el estado es quien resuelve todo, aunque las mismas sean imposibles de cumplir y como est\u00e1 comprobado terminen por acrecentar el deterioro de las condiciones econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<p>El riesgo est\u00e1 en que el populismo se escuda y esconde en un paternalismo, similar al que vivimos en las d\u00e9cadas de los sesenta y setenta del siglo pasado, que a ellos les puede sonar bien, primero porque el legado hist\u00f3rico le es desconocido y porque est\u00e1n acostumbrados a que alguien m\u00e1s haga las cosas por ellos.<\/p>\n<p>Como parte del an\u00e1lisis, la cr\u00edtica mas all\u00e1 de pretender un sentido peyorativo, lo que busca es concientizar a todos aquellos que hemos educado millenials, para hacer un may\u00fasculo esfuerzo de explicaci\u00f3n y reorientaci\u00f3n, de concientizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Empezar por ser nosotros, quienes reconozcamos que cometimos un error, esperando que todav\u00eda estemos a tiempo de remediarlo, por lo menos y eso ser\u00eda un verdadero triunfo, hacerlos conscientes de que su futuro y por ende parte del nuestro est\u00e1 en sus manos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sucesi\u00f3n presidencial, en manos de los millenials<\/p>\n","protected":false},"author":1019,"featured_media":6543,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6542"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1019"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6542"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6542\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27150,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6542\/revisions\/27150"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6542"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6542"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6542"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}