{"id":63610,"date":"2018-03-26T00:00:00","date_gmt":"2018-03-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/colosio-se-mantuvo-amigo-de-sus-amigos-23385"},"modified":"2018-03-26T00:00:00","modified_gmt":"2018-03-26T06:00:00","slug":"colosio-se-mantuvo-amigo-de-sus-amigos-23385","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/yucatan\/colosio-se-mantuvo-amigo-de-sus-amigos-23385","title":{"rendered":"Colosio se mantuvo amigo de sus amigos"},"content":{"rendered":"<p>Llega a Tijuana a las cuarto para las cuatro de la tarde del 23 de marzo, hay unas dos mil personas en el aeropuerto.<\/p>\n<p>Al verlo aparecer, corren hacia \u00e9l como un cantante de moda. Colosio sube al techo de la Blazer y saluda a la muchedumbre.<\/p>\n<p>Los miembros de su escolta lo apartan medio metro del entusiasmo de la gente, abren la puerta del veh\u00edculo y rescatan al candidato de su popularidad desordenada.<\/p>\n<p>La Blazer de Colosio deja el aeropuerto entre rechinidos de llantas. Levantando polvo, enfila hacia el este siguiendo la modesta alambrada que marca la l\u00ednea fronteriza de M\u00e9xico y Estados Unidos.<\/p>\n<p>Atr\u00e1s se alinean los 40 veh\u00edculos de la comitiva, rebas\u00e1ndose, obstruy\u00e9ndose, disputando los lugares en la caravana.<\/p>\n<p>Antes de llegar a Tijuana, la Blazer de Colosio gira a la derecha y baja las hondonadas de Lomas Taurinas.<\/p>\n<p>La gente ha construido ah\u00ed una ciudad perdida, rebosante de ilegalidad y caos urbano, sue\u00f1os y agravios populares.<\/p>\n<p>Al llegar al puente que separa Lomas Taurinas del mundo, Colosio baja de la Blazer, se adelanta a su escolta del Estado Mayor presidencial y entre empujones, como toda su campa\u00f1a, obsesionado porque no lo secuestre su equipo de seguridad, camina por el puente de madera podrida, se detiene a la mitad, saluda en todas partes y entra en Lomas Taurinas.<\/p>\n<p>Es un hombre radiante, cientos de manos se tienden a su paso.<\/p>\n<p>Baja 75 metros de una cuesta y llega al pres\u00eddium del mitin, que \u00e9l llama \u201casamblea popular\u201d.<\/p>\n<p>Una banda toca cumbias.<\/p>\n<p>Todo es calor, entrega, comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Termina el mitin.<\/p>\n<p>Son las cinco de la tarde, Colosio baja del pres\u00eddium y camina rodeado de su escolta, apretado por la muchedumbre.<\/p>\n<p>En un punto donde la marea humana casi ha detenido su marcha, una pistola asoma sobre la valla junto a su cabeza.<\/p>\n<p>Hay dos estruendos suaves apagados por la m\u00fasica y el rumor de la muchedumbre.<\/p>\n<p>Colosio se desploma sangrando.<\/p>\n<p>Agradezco a todos y todas su presencia el d\u00eda de hoy, en especial al presidente del Partido Carlos Sobrino Arg\u00e1ez por su generosidad de permitirnos la realizaci\u00f3n de este evento en la Casa del Pueblo.<\/p>\n<p>Recordar a Luis Donaldo Colosio a 24 a\u00f1os de su cobarde asesinato es para todos los priistas una mezcla de dolor, coraje e indignaci\u00f3n y es, a su vez, un llamado a poner toda nuestra fuerza, empe\u00f1o y terquedad para que nunca se repita un acto tan atroz y vergonzoso como ese.<\/p>\n<p>La historia de Colosio es la historia de un mexicano de excepci\u00f3n. Su obra trasciende m\u00e1s all\u00e1 del tiempo y espacio que le toca vivir.<\/p>\n<p>Nace en un peque\u00f1o pueblo de Sonora, muy cercano a la frontera con Estados Unidos por el camino de Nogales, el d\u00e9cimo d\u00eda del segundo mes del a\u00f1o 1950.<\/p>\n<p>Su amigo Heriberto Galindo nos relata que curs\u00f3 sus estudios primarios, secundarios y preparatorios en escuelas p\u00fablicas de su ciudad natal.<\/p>\n<p>De ni\u00f1o fue muy aplicado, nos dice, y al terminar el sexto a\u00f1o de primaria destac\u00f3 siendo seleccionado para visitar en Los Pinos el entonces presidente de la Republica Adolfo L\u00f3pez Mateos junto con los mejores estudiantes del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Desde los diez a\u00f1os demostr\u00f3 predilecci\u00f3n por la oratoria y la declamaci\u00f3n. Su formalidad asombraba e impon\u00eda.<\/p>\n<p>Fue, adem\u00e1s, en su adolescencia un aguerrido pero centrado l\u00edder estudiantil y un autentico y respetado l\u00edder juvenil en su pueblo.<\/p>\n<p>Su precoz madurez y sus inquietudes lo llevaron a incursionar en la \u00fanica  estaci\u00f3n de radio que hab\u00eda entonces en Magdalena de Kino, al conducir programas de m\u00fasica grabada y poes\u00eda declamada por el mismo.<\/p>\n<p>Fue un muchacho con un cerebro brillante, poseedor de un coeficiente intelectual fuera de serie, con muy buena voz, excelente dicci\u00f3n, memoria prodigiosa, y car\u00e1cter fuerte<\/p>\n<p>De recia personalidad desde entonces. Era un joven adulto, comentaban respecto a su personalidad.<\/p>\n<p>\u201cLuis Donaldo a su temprana edad razona como un hombre maduro, como un viejo\u201d, le sol\u00edan decir a sus padres, don Luis Colosio Fern\u00e1ndez y Do\u00f1a Ofelia Murrieta.<\/p>\n<p>Se inscribi\u00f3 en la carrera de Econom\u00eda donde obtuvo siempre las mas altas calificaciones y a los pocos a\u00f1os result\u00f3 electo presidente de la sociedad de alumnos de su escuela.<\/p>\n<p>Se matricul\u00f3 en Pensilvania para el posgrado en Desarrollo Regional concluy\u00e9ndolo en Viena y de regreso a M\u00e9xico se incorpora a la Secretaria de Programaci\u00f3n y Presupuesto.<\/p>\n<p>Es Diputado Federal, Oficial Mayor del PRI, Senador, Presidente del PRI, Secretario de Desarrollo Social y candidato presidencial.<\/p>\n<p>Alfonso Durazo quien fuera su secretario particular, lo recuerda como un hombre profundamente inteligente y de una personalidad compleja, mas no enigm\u00e1tico.<\/p>\n<p>Era de gustos sencillos, se\u00f1ala, ideas bien articuladas, y de una capacidad de decisi\u00f3n y voluntad envidiables; era perspicaz e intuitivo y gozaba de un grato sentido del humor; era profundamente humano y de un profundo sentido \u00e9tico y muy exigente.<\/p>\n<p>Lo define como alguien que sabia sumar; nada mas lejos de su car\u00e1cter que la divisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Nunca busco la confrontaci\u00f3n como estrategia; la supon\u00eda en todo caso secuela natural del impulso de su propio proyecto pol\u00edtico.<\/p>\n<p>No le se lo conoci\u00f3 \u00e1nimo de revancha.<\/p>\n<p>Un rasgo destacado de su personalidad era saber escuchar. Dec\u00eda que un pol\u00edtico no necesitaba hablar mejor sino escuchar mejor.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s se comport\u00f3 como un aut\u00f3crata o iluminado. El talento a su alrededor lo inspiraba<\/p>\n<p>No restring\u00eda la creatividad de su equipo ni aceptaba el servilismo; era solidario en la adversidad y comprensivo ante el hierro involuntario, pero implacable ante la premeditaci\u00f3n perversa.<\/p>\n<p>Lo exasperaba la ineficiencia, particularmente por irresponsabilidad.<\/p>\n<p>No le importa quien ten\u00eda la idea, sino quien la implementaba; otorg\u00f3 siempre cr\u00e9dito a quien se lo merec\u00eda.<\/p>\n<p>Actu\u00f3 siempre sin desanimo a la adversidad. No aceptaba obst\u00e1culos predestinados, ni dejaba al azar los resultados esperados; los consegu\u00eda paso a paso, con paciencia franciscana.<\/p>\n<p>Insist\u00eda que el fracaso no era ninguna virtud y que resultaba mas importante prevenir un problema que ser eficaz para resolverlo.<\/p>\n<p>Se dice que el temple es la mayor cualidad de aquel que incursiona en la vida p\u00fablica, pues se requiere de buenas dosis para aguantar los vendavales que usualmente envuelven la actividad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>\u201cCuando veo a hombres p\u00fablicos impasibles frente a la tempestad, ruego que se deba a su temple y no a su insensibilidad\u201d, afirmaba.<\/p>\n<p>La discreci\u00f3n fue un rasgo esencial en de su personalidad, sostiene Durazo. Era ajeno a fanfarrias, tambores y alfombras rojas.<\/p>\n<p>Algunos dicen que era seco en su trato, otros que era introvertido; sin embargo, tan solo era discreto.<\/p>\n<p>Era discreto en el vestir y en su estilo de vida, y la austeridad en su campa\u00f1a, contrastante con cualquier otra campa\u00f1a priista, fue producto mas de su convicci\u00f3n que de falta de recursos.<\/p>\n<p>Riguroso como era, de su privacidad y discreci\u00f3n, no fue muy dado a la parafernalia social, pero disfrutaba compartir con los amigos, aunque las oportunidades fueran escasas; gustaba tambi\u00e9n de compartir la m\u00fasica cl\u00e1sica, los tr\u00edos, el rock and roll, la poes\u00eda y la bohemia.<\/p>\n<p>Seg\u00fan su secretario particular, para Luis Donaldo muchas cosas eran de poder, pero otras de principios.<\/p>\n<p>Ejerc\u00eda su poder a plenitud, pero en un estricto marco de legalidad: dec\u00eda que los pol\u00edticos sin escr\u00fapulos gozaban de la \u201cventaja\u201d de que actuaban sin l\u00edmites para ser eficaces.<\/p>\n<p>Agust\u00edn Basave recuerda que en un momento de su carrera, su figura p\u00fablica se hab\u00eda ido por las nubes y \u00e9l parec\u00eda no darse cuenta:<\/p>\n<p>\u201cDe ah\u00ed en adelante Donaldo cambi\u00f3 para seguir siendo el mismo. Conserv\u00f3 una de sus grandes cualidades, que en pol\u00edtica a veces se convierte en defecto: se mantuvo amigo de sus amigos\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Con frecuencia, comentaba que el verdadero poder no precisaba de arrogancia y que conducirse sin excesos no significaba cumplir la responsabilidad con limitaciones; al contrario la complementaba.<\/p>\n<p>\u00a8Precisa de sencillez, dec\u00eda, pero no de esa fingida humildad que esconde la arrogancia tan com\u00fan en los pol\u00edticos\u201d<\/p>\n<p>\u201cEste no ha crecido, se ha hinchado y va reventar\u201d expres\u00f3 en alguna ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Mas lector de El arte de la Guerra que de El Pr\u00edncipe, se esmer\u00f3 en tender puentes con personas, grupos y sectores del m\u00e1s diverso origen y tendencia.<\/p>\n<p>Dec\u00eda que una actitud personal tolerante era el mayor s\u00edmbolo de una convicci\u00f3n democr\u00e1tica y que no se pod\u00eda avanzar en la consolidaci\u00f3n de las relaciones pol\u00edticas con la oposici\u00f3n por el camino de la injuria.<\/p>\n<p>Coincid\u00eda con Octavio Paz cuando afirmaba: \u201cNo podemos seguir apost\u00e1ndole al fracaso de otros para tener mayores ventajas relativas; no se puede considerar la lucha pol\u00edtica como un campo de batalla en el que un solo bando debe quedar  en pie\u201d.<\/p>\n<p>Luis Donaldo no se mov\u00eda por exabruptos ni rencores. Hombre de agudo sentido com\u00fan e instinto de tibur\u00f3n, detectaba a leguas a un intrigante y, cosa rara en un pol\u00edtico, era refractario a la intriga<\/p>\n<p>\u201cNo me envenenen el alma\u201d soltaba ante el menor intento de intriga, recuerda Durazo.<\/p>\n<p>La vida y el pensamiento de Luis Donaldo Colosio, representan nuestros mas puros anhelos de una sociedad mas justa y democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Resaltan el orgullo de pertenecer a un partido pol\u00edtico en el que militamos hombres y mujeres que a diario ponemos todo lo mejor de nosotros mismos para construir un presente y futuro promisorio para nuestras familias.<\/p>\n<p>Con su pensamiento y acci\u00f3n, Luis Donaldo Colosio dio siempre muestras claras de una visi\u00f3n pol\u00edtica democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Cuando la mayor\u00eda de las propuestas giraban inconscientemente en torno a la protecci\u00f3n de lo establecido; Luis Donaldo inicio de inmediato un retiro constructivo de las formas del pasado, fincadas en el dedazo, el corporativismo y una cultura tolerante al fraude electoral.<\/p>\n<p>Sus premisas eran sin lugar a dudas, la formulaci\u00f3n de un nuevo paradigma pol\u00edtico que sustituyera a las ya, desde entonces, desgastadas figuras del autoritarismo, la burocratizaci\u00f3n, la simulaci\u00f3n y el divorcio entre las aspiraciones sociales y la realidad nacional.<\/p>\n<p>Sensible a las ideas y amigo de la lectura, distaba mucho de la ignorancia barnizada de pragmatismo que ocupar\u00eda la casi totalidad del escenario pol\u00edtico mexicano del siglo xxi.<\/p>\n<p>Crey\u00f3 en un proyecto de transformaci\u00f3n democr\u00e1tica y se comprometi\u00f3 en ello.<\/p>\n<p>Pocos como \u00e9l estuvieron consientes de la necesidad de reformar el Estado por la v\u00eda de la democratizaci\u00f3n de sus instituciones y sus mecanismos de toma de decisiones.<\/p>\n<p>Promotor sin igual de un cambio con responsabilidad, puso sus ideas y voluntad en el sue\u00f1o de una transformaci\u00f3n democr\u00e1tica para el PRI y el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Hoy, en este tiempo en donde la demagogia de la derecha y el populismo de la izquierda se asoman con preocupaci\u00f3n en el horizonte de nuestro destino, tenerlo presente en nuestra memoria colectiva va mas all\u00e1 de un simpe reconocimiento hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Es, la reafirmaci\u00f3n nuestros principios.<\/p>\n<p>Es, la firmeza de nuestra convicci\u00f3n que su proyecto de transformaci\u00f3n a\u00fan esta inconcluso y que nos corresponde continuarlo y concluirlo.<\/p>\n<p>Recuperar la memoria de Colosio es abrazar al M\u00e9xico deseado.<\/p>\n<p>Es romper la quimera y mirar hacia la esperanza.<\/p>\n<p>Es creer firmemente que los signos de la bienaventuranza son la joya de nuestro esfuerzo cotidiano y no el proceder incendiario o el pensamiento trasnochado que nos regresa al olvido.<\/p>\n<p>Es demostrar, con hechos, que los sue\u00f1os no se matan con una bala.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDe ah\u00ed en adelante Donaldo cambi\u00f3 para seguir siendo el mismo. 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