{"id":6128,"date":"2016-10-10T00:00:00","date_gmt":"2016-10-10T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-26"},"modified":"2024-02-22T20:58:19","modified_gmt":"2024-02-23T02:58:19","slug":"algo-mas-que-palabras-26","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-26","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b>Las repoblaciones ideol\u00f3gicas<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><i>============================<\/i><\/p>\n<p><i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/p>\n<p><i>corcoba@telefonica.net<\/i><\/p>\n<p>============================<\/p>\n<p>El mundo cada d\u00eda tiene m\u00e1s asignaturas pendientes. Tan importante como<br \/>\nprogresar humanamente es reactivar el cese de hostilidades a trav\u00e9s de di\u00e1logos<br \/>\nverdaderos, sin otro empe\u00f1o que crecer como humanidad en legitimidad y en<br \/>\nvalores. A veces nos perdemos con historias que lo \u00fanico que fomentan es la<br \/>\nhisteria colectiva, fruto de argumentaciones il\u00f3gicas y debates violentos. Hay<br \/>\ntantos intereses en ocasiones que, en lugar de conversar y tomar en serio a<br \/>\nquienes sostienen ideas distintas a las nuestras, propiciamos exclusiones, lo<br \/>\nque hace arduo el entendimiento y la din\u00e1mica de la comunicaci\u00f3n que crea<br \/>\nrelaciones sumamente necesarias e imprescindibles en un mundo globalizado como<br \/>\nel actual. La sumisi\u00f3n a ciertas ideolog\u00edas maliciosas nos est\u00e1n dejando sin<br \/>\nalma, sin esp\u00edritu humano; y, lo que es peor, sin nervio, pues nos tienen<br \/>\ncolonizado el pensamiento con la maldad.<\/p>\n<p>Cuando se puede<br \/>\nevitar un mal es necedad aceptarlo. Teng\u00e1moslo presente. Nos hemos acostumbrado<br \/>\na vivir para las modas, aunque nos lleven a malos h\u00e1bitos. Vivimos en la<br \/>\napariencia permanente, y esto es un grave error. Debi\u00e9ramos ser m\u00e1s aut\u00e9nticos,<br \/>\nm\u00e1s nosotros en el yo que se entrega, menos perversos. La degeneraci\u00f3n<br \/>\ninevitablemente va unida al dinero. Si el coraz\u00f3n no cambia dif\u00edcilmente vamos<br \/>\na activar valores solidarios que nos reconstruyan como gentes de hondura. S\u00f3lo,<br \/>\ndesde nuestro interior, podremos reconocer nuestras debilidades. Sin duda,<br \/>\ntenemos que cambiar de lenguaje, afrontar de una vez por todas una comunicaci\u00f3n<br \/>\nm\u00e1s eficaz que estimule el hermanamiento, a trav\u00e9s de la imaginaci\u00f3n y la<br \/>\nsensibilidad afectiva de aquellos a quienes queremos invitar a un encuentro,<br \/>\nporque al fin es mediante la concurrencia de ideas c\u00f3mo podremos solventar los<br \/>\nproblemas que nos corroen y socavan como seres pensantes, m\u00e1xime en un momento<br \/>\nde tantas repoblaciones ideol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Son muchas las<br \/>\ncat\u00e1strofes humanitarias que podr\u00edan evitarse a poco que pusi\u00e9ramos en significaci\u00f3n<br \/>\nla vida humana. Sin embargo, lejos de decrecer, aumentan los calvarios, el<br \/>\ndesastre de pueblos enteros y ciudades milenarias arrasadas por la brutalidad<br \/>\nde contiendas in\u00fatiles y absurdas. Por eso es bueno, a mi juicio, premiar a<br \/>\nl\u00edderes que ofrecen esperanza y aliento a la ciudadan\u00eda, como lo ha sido recientemente<br \/>\nel pueblo colombiano, retribuyendo con el Premio Nobel de la Paz a su<br \/>\nPresidente, Juan Manuel Santos. No tiene sentido alargar un conflicto que tiene<br \/>\ntras de s\u00ed una historia cruel, de m\u00e1s de ocho millones de v\u00edctimas, incluidos<br \/>\ncientos de miles de muertos, y unos seis millones de personas desplazadas y<br \/>\nrefugiadas. Lo importante es avivar la reconciliaci\u00f3n, cambiar el curso de<br \/>\nnuestra vida y de nuestra historia, como personas que armonizan y como pueblo<br \/>\nfraternizado. \u00bfPara qu\u00e9 ahondar m\u00e1s en las heridas, dividir injertando odios y<br \/>\nvenganzas, en lugar de multiplicar abecedarios comprensivos y tolerantes? Ya<br \/>\nest\u00e1 bien de dejarnos llevar por el ego\u00edsmo, de adormecer nuestra conciencia,<br \/>\nde justificar lo injustificable.<\/p>\n<p>Como si fuese algo<br \/>\nnormal, seguimos sembrando destrucci\u00f3n, en vez de construir existencias<br \/>\narm\u00f3nicas, que hablen de vida y no de muerte. Indudablemente, todo ser humano<br \/>\nno es bueno ni malo por naturaleza, requiere formaci\u00f3n para decidir sobre su<br \/>\nconducta libremente; aunque s\u00ed que todos necesitamos sentirnos armonizados con<br \/>\nla hermosura. Por desgracia, son variados los adoctrinamientos que nos<br \/>\nesclavizan, que nos impiden ser nosotros mismos. Pongamos por caso la ense\u00f1anza<br \/>\nen algunos centros educativos, cuyo \u00fanico af\u00e1n y desvelo es cambiar la<br \/>\nmentalidad de la persona en formaci\u00f3n, algo que no tiene nada que ver con la<br \/>\nfunci\u00f3n docente e instructiva. La docencia ha de estar m\u00e1s encaminada a templar<br \/>\nel alma que a alarmar, a educar para la convivencia en vez de ilustrar para la<br \/>\nsuperfluo; de ah\u00ed, la trascendencia de ense\u00f1ar en la igualdad para que no se<br \/>\npierda un solo talento por falta de medios. Dado que, al mismo tiempo, la<br \/>\nmayor\u00eda de los seres humanos se mueven influenciados por el comportamiento de<br \/>\nlos dem\u00e1s, ojal\u00e1 fu\u00e9semos m\u00e1s ver\u00eddicos, cuando menos para no inducir a otros a<br \/>\nerror, con horizontes que hay que descolonizar del planeta, puesto que son<br \/>\nideolog\u00edas que exaltan la violencia. Ah\u00ed est\u00e1n los grupos extremistas,<br \/>\nsolvent\u00e1ndolo todo por medio de las armas, en un suicidio colectivo; por lo<br \/>\ncual hay que repudiar sin miramiento alguno este caldo ideol\u00f3gico que nos<br \/>\ntrastoca a todos, en la medida que en cualquier guerra todos somos vencidos por<br \/>\nla represalia y la sin raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Debi\u00e9ramos, por<br \/>\nconsiguiente, ponernos en retaguardia ante este aluvi\u00f3n de repoblaciones<br \/>\nideol\u00f3gicas que inundan todo el orbe, pues casi siempre terminan en ordeno y<br \/>\nmando, o sea en dictaduras. A esto hay que sumarle el chantaje, que tampoco nos<br \/>\ndeja ser lo que queramos ser, y eso es siempre corrupci\u00f3n. O los injustos<br \/>\nmodelos econ\u00f3micos que les importa un pimiento matar vidas humanas que ya no<br \/>\nson rentables. Ante este c\u00famulo de contrariedades e inhumanidades es evidente<br \/>\nque tenemos que actuar m\u00e1s unidos, escuch\u00e1ndonos todos, empezando porque los<br \/>\ngobiernos deben acabar con el secreto de los para\u00edsos fiscales y combatir la<br \/>\nevasi\u00f3n fiscal, pues los Estados han de tomar en serio el inter\u00e9s humano de los<br \/>\nciudadanos m\u00e1s necesitados, los cuales sufren la p\u00e9rdida de servicios sociales,<br \/>\nmuchas veces a causa de la falta generalizada de \u00e9tica con tantos enga\u00f1os en<br \/>\nmateria fiscalizadora. Tal vez tengamos que valorar m\u00e1s la labor de aquellos<br \/>\nl\u00edderes que trabajan sin horarios para purificar y transformar el coraz\u00f3n de<br \/>\nlas gentes, para edificar una familia humana en unidad, justicia y paz.<\/p>\n<p>En cualquier caso,<br \/>\nfrente a tanto colonialismo ideol\u00f3gico que al ser lo arruina moralmente, s\u00f3lo<br \/>\ncabe repensar desde la humildad que, \u00fanicamente, la libertad que se somete a la<br \/>\nsinceridad nos reconduce. No olvidemos que m\u00e1s all\u00e1 de las corrientes de<br \/>\npensamiento, el bien de la persona consiste en estar en la verdad, pero tambi\u00e9n<br \/>\nen obrar desde esa evidencia, que nos lleva a la bondad, o lo que es lo mismo,<br \/>\na tener tacto y respeto por nuestros semejantes. No es l\u00edcito, por tanto,<br \/>\nfavorecer tendencias que nos enfrentan unos con otros. Para dolor de la especie<br \/>\nhumana, nos estamos acostumbrando a dejarnos llevar por lo ideol\u00f3gico, sin<br \/>\nprofundizar e interpelarnos como seres responsables de nuestras acciones y<br \/>\nopciones tomadas. Ante las variadas situaciones planetarias lo que ha de<br \/>\nimponerse es un discernimiento comprometido con el fuste de la existencia<br \/>\nhumana. Desde luego, toda vida es lo m\u00e1s, lo que nos imprime fundamento, sobre<br \/>\ntodo a la hora de donarnos al pr\u00f3jimo, hasta volverlo pr\u00f3ximo a nosotros. Seguramente<br \/>\nuna vida as\u00ed coexistida sea la \u00fanica que merece ser vivida.<\/p>\n<p>No estar\u00eda mal que<br \/>\ncada cual se examinase para ver lo que ha hecho hasta ahora y lo que debe hacer<br \/>\ntodav\u00eda. Naturalmente no puede concebirse a la persona como individuo<br \/>\nautosuficiente. Todos necesitamos de todos, mal que nos pese. La humanidad, en<br \/>\nsu conjunto, que vive bajo el dominio de las palabras, debe pasar a la acci\u00f3n<br \/>\nm\u00e1s transparente, si en justicia queremos un porvenir sin frentes ni fronteras.<br \/>\nNo basta con manifestar buenos prop\u00f3sitos, es necesario condenar las<br \/>\ninjusticias graves y de hacer frente a tantas concepciones incoherentes, que en<br \/>\nlugar de desarrollarnos humanamente, nos retrotraen a tiempos pret\u00e9ritos. La<br \/>\ncultura, liberada de cualquier ideolog\u00eda, ha de ser el cauce para que nos<br \/>\npodamos fraternizar, teniendo presente en todo momento que una sabidur\u00eda que no<br \/>\nest\u00e1 al servicio del ciudadano, no debiera tomarse como tal, pues ser\u00e1 m\u00e1s<br \/>\ndoctrina que ciencia. Pienso, en consecuencia, que es hora de conciliar los<br \/>\ndiversos elementos que nos dividen, de reencontrarnos m\u00e1s all\u00e1 de lo aparente,<br \/>\nen lo genuino, para que se manifieste en la vida cotidiana la centralidad del<br \/>\nser humano como humano ser.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las repoblaciones ideol\u00f3gicas<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6128"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6128"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6128\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27000,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6128\/revisions\/27000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}