{"id":5994,"date":"2016-09-21T00:00:00","date_gmt":"2016-09-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/una-logica-fuera-de-logica"},"modified":"2024-02-22T20:57:24","modified_gmt":"2024-02-23T02:57:24","slug":"una-logica-fuera-de-logica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/una-logica-fuera-de-logica","title":{"rendered":"Una l\u00f3gica fuera de l\u00f3gica"},"content":{"rendered":"<p>La l\u00f3gica, de acuerdo con la Real Academia Espa\u00f1ola, es un modo de pensar y de actuar sensato, de sentido com\u00fan. Los integrantes del Tribunal que recientemente sentenciaron a uno y liberaron a otro de los psiquiatras inculpados del homicidio del doctor Felipe Triay Peniche, se\u00f1alaron reiteradamente que en su resoluci\u00f3n aplicaron la l\u00f3gica.<\/p>\n<p>Enrique Lara Gonz\u00e1lez, el presunto homicida que hoy anda en libertad merced a una \u201cduda razonable\u201d del Tribunal, sali\u00f3 de su consultorio el 15 de agosto de 2014 a las ocho de la noche seg\u00fan declar\u00f3 bajo promesa de decir verdad la secretaria que lo asiste, mas resulta que a esa misma hora estaba cenando en su casa cenando y de ah\u00ed no se movi\u00f3 sino hasta las 10:30 pm, seg\u00fan declar\u00f3 su esposa, tambi\u00e9n bajo promesa de decir verdad.<\/p>\n<p>Como ni Enrique, ni usted ni yo tenemos el don de la ubicuidad que nos permita estar en dos lugares a la vez, los \u201cSolones\u201d del patio acudieron a la \u201cl\u00f3gica\u201d e hicieron el siguiente razonamiento: En cuesti\u00f3n de horario ni los relojes marcan la misma hora ni las personas son precisas en declarar, y como Enrique iba a salir de viaje esa noche, es l\u00f3gico que antes de hacerlo acudiera a su casa a cenar, ba\u00f1arse y prepararse; por tanto, tiene raz\u00f3n la esposa: Enrique estaba cenando en su casa a las 8 de la noche y estuvo ah\u00ed hasta las 10:30.<\/p>\n<p>Si hemos de aplicar un modo de pensar sensato y de sentido com\u00fan como dicta la Real Academia, lo l\u00f3gico ser\u00eda darle la raz\u00f3n a la secretaria y no a la esposa: La primera tiene como funci\u00f3n principal llevar una agenda de citas por horas, que le permite saber con precisi\u00f3n a qu\u00e9 hora entra o sale el doctor de su consultorio, y en qu\u00e9 momento deja ella misma su oficina.<\/p>\n<p>Las diferencias entre si Lara sali\u00f3 de su consultorio a las 8 de la noche o si a esa hora estaba cenado en casa, no tendr\u00edan mayor trascendencia si no fuera porque al admitir los jueces la versi\u00f3n de la esposa autom\u00e1ticamente se crea una coartada en favor del inculpado, pues aceptan que el multicitado psiqu\u00edatra estuvo en su casa hasta las 10:30 de la noche y eso lo saca de la escena del crimen: es l\u00f3gico, insisten los solones del patio, que si Lara iba a viajar estuviera en casa prepar\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Y si Lara, como afirma y comprob\u00f3 la Fiscal\u00eda con decenas de pruebas, es copart\u00edcipe del crimen del doctor Triay Peniche \u00bfNo es l\u00f3gico que desde temprano saliera de su casa preparado para el homicidio y tambi\u00e9n para su pretendida cuartada del viaje a Cozumel, a donde sali\u00f3 a las 11.59? <\/p>\n<p>Si los jueces se hubieran tomado la molestia de leer las declaraciones del asesino Pablo Santos ante el Ministerio P\u00fablico antes de rechazarla para evitar la autoincriminaci\u00f3n, se hubieran enterado que quien durmi\u00f3 al doctor Triay con una fuerte dosis de clonazepam fue precisamente el tal Enrique, y entonces su \u201cl\u00f3gica\u201d hubiera sido diferente &nbsp;<\/p>\n<p>No me cuadra esa l\u00f3gica de los jueces, no hallo en ella un modo de actuar sensato, de sentido com\u00fan, pues sus premisas carecen de sustento, como lo demuestra tambi\u00e9n la decisi\u00f3n de aquel Tribunal de marras de no aceptar las declaraciones de siete testigos que reconocieron en un v\u00eddeo a Enrique Lara cuando ingres\u00f3 al estacionamiento de una cl\u00ednica de la calle 60 por la camioneta del doctor Triay, al que dieron muerte esa misma noche.<\/p>\n<p>La encargada del estacionamiento en cuesti\u00f3n, quien conoc\u00eda a ambos galenos por su asistencia asidua al citado nosocomio, tuvo a la vista un v\u00eddeo de aquella infausta noche y no s\u00f3lo reconoci\u00f3 al doctor Lara cuando acudi\u00f3 por la camioneta de Felipe, sino que adem\u00e1s lo salud\u00f3 al salir.<\/p>\n<p>El mismo v\u00eddeo estuvo a la vista de cuatro psiquiatras colegas y amigos, de la hermana y de la ex esposa, y todos reconocieron al mismo sujeto pero ese v\u00eddeo no se admiti\u00f3 como prueba pues, dicen los juzgadores, quien acude en busca de la camioneta se parece m\u00e1s a Pablo Santos, el asesino sentenciado, dada su corpulencia y entradas de cabello, y como ellos tambi\u00e9n vieron el v\u00eddeo por l\u00f3gica deducen que todos los testigos estuvieron equivocados o mintieron.<\/p>\n<p>La l\u00f3gica, la de la Real Academia, me hace pensar que algo anda mal en la impartici\u00f3n de justicia en Yucat\u00e1n: O tenemos una Fiscal\u00eda en pa\u00f1ales, incompetente como la retrata el Tribunal, o bien tenemos un Tribunal en pa\u00f1ales, incompetente, como esperamos lo retrate la Fiscal\u00eda cuando solicite la revisi\u00f3n del caso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una l\u00f3gica fuera de l\u00f3gica<\/p>\n","protected":false},"author":1049,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5994"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1049"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5994"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5994\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26949,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5994\/revisions\/26949"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5994"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5994"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5994"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}