{"id":5907,"date":"2016-09-07T00:00:00","date_gmt":"2016-09-07T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-dificil-tarea-de-humanizar"},"modified":"2024-02-22T20:56:48","modified_gmt":"2024-02-23T02:56:48","slug":"la-dificil-tarea-de-humanizar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-dificil-tarea-de-humanizar","title":{"rendered":"La dif\u00edcil tarea de humanizar"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>Educar nunca ha sido una tarea f\u00e1cil, pero hoy a\u00fan es m\u00e1s compleja, en un orbe tan injusto como desigual. Si en verdad queremos instruir para sentirnos m\u00e1s libres, quiz\u00e1s antes tengamos que adquirir conciencia de la justicia para que no se pierda coraz\u00f3n alguno por falta de oportunidades, pues lo fundamental es animar a convivir desde la cooperaci\u00f3n de unos para con otros. Precisamente, un reciente informe de Seguimiento de la Educaci\u00f3n en el Mundo de la UNESCO, nos advierte de esa necesidad de cooperaci\u00f3n entre sectores, para ayudarnos a coexistir, a templar el alma, y as\u00ed, poder afrontar de manera coordinada las dificultades de la vida, acrecentando un mayor esp\u00edritu comprensivo y tolerante. Cuesta entender que, ante esta atm\u00f3sfera de deshumanizaci\u00f3n, los sistemas de educaci\u00f3n hagan bien poco, por no decir nada, a la hora de transmitir valores en lugar de acrecentar contenidos que, m\u00e1s que ayudarnos a despertar, nos adoctrinan como marionetas en un horizonte de luchas in\u00fatiles. Olvidamos que el objeto de ense\u00f1ar es formar personas humanas aptas para auxiliarse unas a otras, y no para ser insensibles y competitivas unas contra otras. Por eso, la educaci\u00f3n, seguramente sea la forma m\u00e1s humana de reencontrarse; \u00a1de hallarse humano de verdad!.<\/p>\n<\/p>\n<p>Lo importante no es aprender a leer o hacer cuentas, sino saber cohabitar, gobernarse por s\u00ed mismo, aprender a respetar. Ciertamente, resulta preocupante que no se preste m\u00e1s atenci\u00f3n a nuestro esp\u00edritu solidario, y, \u00fanicamente se premie el intelecto de la formaci\u00f3n. Por ello, necesitamos a mi juicio tomar acciones mundiales que prioricen la tarea de humanizarnos, con programas educativos verdaderamente ejemplarizantes y de transformaci\u00f3n de almas, lo que conlleva otro lenguaje bien distinto a lo que hoy se ofrece en los centros escolares. La \u00fanica educaci\u00f3n que nos hace avanzar como especie pensante es aquella que es capaz de obtener lo mejor de uno mismo, tal vez para poder abrazar unidos esa trascendencia de unidad y uni\u00f3n que, como linaje, todos nos merecemos para sentirnos alguien en la vida. Dif\u00edcilmente va a dignarse acceder a ese noble sentimiento de alianza, quien no ha sido educado para el amor y por el amor, o va a amar el planeta, si previamente apenas tiene conocimientos b\u00e1sicos sobre medio ambiente y cambio clim\u00e1tico. Si fundamental es prestar m\u00e1s atenci\u00f3n a las cuestiones ambientales, tambi\u00e9n es vital propiciar una sana atm\u00f3sfera de virtudes, a fin de convertirse en un ser humano; \u00a1s\u00ed, en efecto, humano de verdad!.<\/p>\n<\/p>\n<p>No hay educaci\u00f3n si no hay humanidad que transmitir, si todo es m\u00e1s o menos producci\u00f3n de m\u00e1quina, lo que conlleva el activo de una generaci\u00f3n est\u00fapida, cre\u00edda y altanera. La UNESCO acaba de acentuar el requerimiento de una transformaci\u00f3n profunda educativa para hacer frente a los desaf\u00edos que afronta la humanidad y el planeta. Personalmente, uno hace tiempo que lo viene demandando a trav\u00e9s de sucesivos art\u00edculos sembrados por todo el globo, pero la irresponsabilidad de algunos, hasta ahora lo han impedido, sabiendo que un mundo humanizado es un mundo liberado, ya que la ignorancia, siempre inhumana, nos desciende a la esclavitud m\u00e1s servil. Pensemos que la formaci\u00f3n es por lo menos una forma de realizarse, de culto de la voluntad, de cultura humanitaria que ha de servirse a lo largo de la vida, como activo imprescindible, porque humanizar es como sentirse parte de los dem\u00e1s antes que de uno mismo; \u00a1humano hasta las entretelas!.<\/p>\n<\/p>\n<p>Sinceramente, pienso, que el valor educativo no es el aprendizaje de muchos datos, sino el ejercicio de la mente para pensar y no dejarnos aborregar; pero tambi\u00e9n, de igual modo, el adiestramiento de nuestros latidos para poder encauzar fraternalmente nuestra existencia. Todos deber\u00edamos nacer en una familia, nacer del amor, y crecer sustentados por una sociedad hermanada. Los tiempos actuales son todo lo contrario, lo separan todo, lo dispersan todo y tambi\u00e9n lo confunden todo, por lo que la tarea de humanizar se nos complica, y m\u00e1xime cuando los sistemas educativos del astro, responden m\u00e1s a intereses que a humanidad. \u00a1Dignifiqu\u00e9monos!.<\/p>\n<\/p>\n<p>Enfermada el alma, convertida en tumba del cuerpo, es bastante complicado entender la realidad; y, como tal, concebirnos a nosotros mismos. Ojal\u00e1 hubiese muchas escuelas, sobre la faz de la tierra, que desarrollen otro civismo, otro lenguaje m\u00e1s del coraz\u00f3n que de la vida. Ser\u00eda una buena manera de propiciar ese ansiado cambio en el planeta, donde todas las culturas se acogen, acompa\u00f1an, saben discernir e integrarse, en un ambiente humano, donde cada cual sea el mejor aliento de su an\u00e1logo; es cuesti\u00f3n de apreciarse, \u00a1no de repudiarse!<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":5908,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5907"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5907"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5907\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26916,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5907\/revisions\/26916"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5908"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}