{"id":5884,"date":"2016-09-02T00:00:00","date_gmt":"2016-09-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/economia-sin-lagrimas"},"modified":"2024-02-22T20:56:30","modified_gmt":"2024-02-23T02:56:30","slug":"economia-sin-lagrimas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/economia-sin-lagrimas","title":{"rendered":"Econom\u00eda sin l\u00e1grimas"},"content":{"rendered":"<p>Por \u00c1ngel Verdugo<\/p>\n<p>Para nadie es un secreto que los problemas que enfrentamos se deben, esencialmente, a una gobernaci\u00f3n err\u00e1tica y llena de ocurrencias las cuales, han estado presentes desde el principio de esta administraci\u00f3n.<br \/>La apuesta del equipo econ\u00f3mico fue un alt\u00edsimo riesgo; apostar a seis a\u00f1os de expansi\u00f3n econ\u00f3mica fue, por decir lo menos, un error estrat\u00e9gico cuyas consecuencias hoy, no alcanzamos a cuantificar. Si bien el designado secretario de Hacienda ve\u00eda dicha apuesta como su pase a la candidatura presidencial, ya una obsesi\u00f3n para entonces, hoy no pasa de ser, aqu\u00e9lla, una ilusi\u00f3n juvenil.<br \/>Esa ocurrencia no fue la \u00fanica, pero s\u00ed la m\u00e1s da\u00f1ina. Como resultado de la integraci\u00f3n del gabinete \u2014poblado de pol\u00edticos pueblerinos y aldeanos\u2014, la gobernaci\u00f3n resultante fue similar: chiquita, pueblerina. Tan lo fue, que a aquella apuesta le adosaron un crecimiento explosivo de la Deuda P\u00fablica lo cual, hoy lo vemos, ech\u00f3 por tierra lo so\u00f1ado.<br \/>Las ocurrencias siguieron; la Democratizaci\u00f3n de la Productividad y el Presupuesto Base Cero, las m\u00e1s sonadas. Ninguna funcion\u00f3 porque no hubo capacidad para entender la complejidad de la econom\u00eda y hoy, como consecuencia de ellas, estamos en medio de un desastre que no se atreven a reconocer. Las cosas hoy, d\u00edgase lo que se diga, parecen un papalote sin cola, a merced de los vientos que lo llevan de un lado para otro.<br \/>Lo peor de lo descrito, a querer y no, est\u00e1 centrado en la elecci\u00f3n del pr\u00f3ximo presidente de Estados Unidos. \u00bfTrump o Clinton? Aqu\u00ed, siguiendo ciegamente las encuestas afirmamos \u2014casi un\u00e1nimemente\u2014, que la se\u00f1ora Clinton ser\u00e1 la pr\u00f3xima presidente de Estados Unidos; sin embargo, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si ganare Trump?<br \/>De aquellas ocurrencias, si bien en el olvido, sus efectos est\u00e1n presentes; es ah\u00ed, en medio de ellos, donde debemos manejar con gran habilidad y visi\u00f3n de largo plazo nuestras relaciones con ese pa\u00eds.<br \/>La jugada del Presidente, que casi todos han ridiculizado, tiene la l\u00f3gica de la raz\u00f3n de Estado; quiz\u00e1s mi opini\u00f3n le parezca a usted, por decir lo menos, una locura. Sin embargo, \u00bfpor qu\u00e9 no tomar aqu\u00e9lla en serio? Para empezar, \u00bfpor qu\u00e9 descartar una derrota de la se\u00f1ora Clinton? Si perdiere, \u00bfen qu\u00e9 posici\u00f3n quedar\u00edamos, de haber tomado partido en su favor y despreciado a su adversario?<br \/>La invitaci\u00f3n, por m\u00e1s mofa que hagamos, se inscribe en la l\u00f3gica de Estado, que debe privilegiar la neurona, no el sentimiento. Adem\u00e1s, un jefe de Estado no hace lo que quiere, sino lo que debe. \u00bfPor qu\u00e9 no privilegiar entonces objetividad y prudencia, y mantener al pa\u00eds fuera de una pugna donde, de participar, los costos ser\u00edan m\u00e1s que los beneficios?<br \/>S\u00e9 de los juicios acerca de la incapacidad y limitaciones del Presidente; sin embargo, en una decisi\u00f3n como \u00e9sta, \u00bfpor qu\u00e9 no aceptar que podr\u00eda haber razones v\u00e1lidas para tomarla?<br \/>A contrapelo de los que dicen que con Trump nos ir\u00eda mal, pienso que no es as\u00ed. Si revis\u00e1remos las ideas proteccionistas de la se\u00f1ora Clinton, su aceptaci\u00f3n de las propuestas de Sanders, las alianzas con lo m\u00e1s atrasado del Partido Dem\u00f3crata y su inclinaci\u00f3n por la soluci\u00f3n militar, concluir\u00edamos que con quien s\u00ed nos ir\u00eda mal, ser\u00eda con ella.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfAh\u00ed la llevamos, de ocurrencia en ocurrencia?<\/p>\n","protected":false},"author":1044,"featured_media":5885,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5884"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1044"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5884"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5884\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26906,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5884\/revisions\/26906"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5885"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}