{"id":5860,"date":"2016-09-02T00:00:00","date_gmt":"2016-09-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-19"},"modified":"2024-02-22T20:56:27","modified_gmt":"2024-02-23T02:56:27","slug":"algo-mas-que-palabras-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-19","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/p>\n<p>Es hora de que los gobiernos del mundo fomenten la cultura del encuentro y practiquen menos el cinismo, con el reconstituyente de conciliar abecedarios y propiciar otros ambientes m\u00e1s arm\u00f3nicos, m\u00e1s justos, m\u00e1s de todos en el deber responsable, para que podamos llegar a una sinton\u00eda com\u00fan dentro de la familia de las naciones. La cr\u00f3nica de los tiempos actuales nos demuestra que cada d\u00eda somos m\u00e1s ingobernables, en parte por nuestra carencia afectiva para poder enfrentarnos a problemas complejos. La necedad nos domina, y as\u00ed es muy complicado poder allanar el camino de las sendas negociadoras. Deber\u00edamos escucharnos m\u00e1s todos, intentar comprendernos, pues el mayor catalizador de progresos sociales ya no es el crecimiento econ\u00f3mico, sino el desarrollo como especie conjunta. Sin duda, necesitamos espacios de participaci\u00f3n, sentirnos protagonistas de un mundo m\u00e1s habitable, con el v\u00ednculo de la solidaridad como actitud moral que mejor responde a la toma de conciencia de nuestra \u00e9poca.<\/p>\n<p>Lo importante no es tanto el orden, como la avenencia entre culturas. De ah\u00ed, que subraye una vez m\u00e1s el requerimiento de un mundializado gobierno, m\u00e1s po\u00e9tico que pol\u00edtico, con el fin de que act\u00fae como salvavidas de la humanidad. Subrayo el t\u00e9rmino paradis\u00edaco de esta tutela en favor del linaje, porque ha de hacer frente a mil amenazas sin precedentes, y en ese combate la autoridad de gobierno, aparte de estar siempre en guardia como los verdaderos poetas, ha de germinar del amor a sus an\u00e1logos y de la humildad de sentirse parte de un todo. Nos merecemos otras expectativas, pues a pesar de tantas cumbres, falta a veces voluntad humana para llevar a buen t\u00e9rmino, lo que verdaderamente suele quedar en un sue\u00f1o. O nos dignificamos como seres humanos y protegemos nuestro h\u00e1bitat, de manera vinculada entre todos, o el caos m\u00e1s destructor nos lo serviremos nosotros mismos en bandeja.<\/p>\n<p>La apuesta por ese mundializado gobierno tiene que sustentarse en el permanente di\u00e1logo y en la continua escucha. Ha llegado el momento de que nos tenemos que entender. Las armas no sirven. Pues a desarmarse toca. Lo que vale es la mano tendida, el consuelo de unos para con otros. La beneficencia, sin duda, puede aliviar los peores efectos de las crisis humanitarias, complementar los servicios p\u00fablicos de atenci\u00f3n de la salud, la educaci\u00f3n, la vivienda y la protecci\u00f3n de la infancia. De esto, la Madre Teresa de Calcuta es un referente y una referencia, por su labor para superar la pobreza y tantas debilidades que tenemos los humanos. M\u00e1s que agendas, por tanto, necesitamos l\u00edderes entregados a edificar nuevas sociedades menos competitivas, y m\u00e1s hermanadas. Requerimos, por consiguiente, avanzar hacia el futuro con esperanza. Pero, para este florecimiento humanitario, tenemos que estar unidos, no fragmentados. El sufrimiento se lleva mejor compartido, no cabe duda. Cuando falta ese abrazo en com\u00fan, todo se vuelve desesperante, confuso, deprimente. <\/p>\n<p>Ante este c\u00famulo de contrariedades nos conviene recapacitar; reflexionar sobre la valoraci\u00f3n moral de cada acto humano y madurar nuestra manera de gobernarnos en este caminar por la existencia. El mundo se ha quedado chico a nuestros ojos; sin embargo, cada d\u00eda estamos m\u00e1s recluidos en nosotros, cuando debi\u00e9ramos estar m\u00e1s abiertos al mundo para consensuar objetivos comunes, ya que resulta cada vez m\u00e1s evidente la creciente interdependencia de la humanidad y de los mismos Estados entre s\u00ed. En efecto, la universalidad llama a la puerta de todos los moradores del planeta. <\/p>\n<p>En 1945, las naciones estaban en ruinas. La Segunda Guerra Mundial hab\u00eda terminado y el mundo quer\u00eda la paz. En 2016, el mundo sigue siendo nuestro, de toda la humanidad, pero \u00e9sta ni se humaniza, ni se compenetra. No pasamos de los buenos deseos. De promover m\u00e1s bien nada y de asistir m\u00e1s bien poco. Nos falta, a mi juicio, ese gobierno mundial que no s\u00f3lo defienda el derecho internacional, sepa tambi\u00e9n protegerlo y defenderlo con devoci\u00f3n y acci\u00f3n, as\u00ed como vivirlo y renacerlo con valent\u00eda y constancia. Quiz\u00e1s ahora entiendan lo de po\u00e9tico, o sea perpetuo, en conservaci\u00f3n siempre, para que persista el ser humano. No s\u00f3lo hay que trabajar juntos para combatir agobios, tambi\u00e9n hay que activar el pensamiento, para que entusiasmados, gobernemos gracias al amor y no gracias al odio o la venganza.<br \/>&nbsp; <br \/>&nbsp; <br \/>corcoba@telefonica.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La apuesta por un l\u00edder que aglutine corazones<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":5861,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5860"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5860"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5860\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26898,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5860\/revisions\/26898"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5861"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5860"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5860"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5860"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}