{"id":5849,"date":"2016-08-30T00:00:00","date_gmt":"2016-08-30T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-puerta-rosa"},"modified":"2024-02-22T20:56:18","modified_gmt":"2024-02-23T02:56:18","slug":"la-puerta-rosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-puerta-rosa","title":{"rendered":"La puerta rosa&#8230;"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>Cada ma\u00f1ana, durante muchos d\u00edas, el chico visitaba la Ciudad de las Puertas&#8230; A la roja llegaba muy temprano y siempre rezaban una oraci\u00f2n por el nuevo amanecer. En la blanca le ofrec\u00edan un magn\u00edfico desayuno. En la azul era donde escuchaba los m\u00e1s maravillosos y lindos conciertos de piano. Detr\u00e1s de la amarilla hab\u00eda un perrito y le permit\u00edan jugar con \u00e9l&#8230; La negra era serena como el poema que le recitaban sin falta cada jornada&#8230; En la verde jam\u00e1s faltaba un anciano contando historias y leyendas. Y en la lila le ofrec\u00edan unos bombones deliciosos&#8230; Muy buenos!<\/p>\n<p>El muchacho llegaba, entregaba el cuento que le mandaban sus mayores, se abr\u00eda la puerta, y pasaban todas esas cosas!<\/p>\n<p>La puerta rosa nunca se abr\u00eda&#8230; Durante un mes no se abri\u00f2 ni una sola vez&#8230; El chico, que era muy maduro y responsable, no desist\u00eda jam\u00e1s de su obligaci\u00f2n. Llegaba, llamaba, y entregaba el cuento, lo introduc\u00eda en el buz\u00f2n, como hac\u00eda en cada casa. Y la puerta segu\u00eda cerrada&#8230; Eso no le echaba para atr\u00e1s&#8230; Tal vez hubiera un enfermo, o alguien t\u00edmido&#8230; El ni\u00f1o siempre repet\u00eda su rutina, tal vez un d\u00eda la puerta se abriera! Un d\u00eda encontr\u00f2 un capote y una muleta y una nota de agradecimiento de un anciano torero! Qu\u00e9 feliz le hac\u00edan los cuentos!<\/p>\n<p>El chico se puso feliz! Muy feliz! Y repiti\u00f2 su rutina la ma\u00f1ana siguiente&#8230;<\/p>\n<p>Dedicado a mi amiga Ana y mi ni\u00f1o Hugo<br \/>Dedicado a mi Macarena Ord\u00f2\u00f1ez<br \/>Dedicado a cada capote y cada muleta<br \/>Dedicado a Lourdes, a dos d\u00edas de 11 a\u00f1os<br \/>Dedicado a Luisito!<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedicado a cada capote y cada muleta<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5849"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5849"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5849\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26893,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5849\/revisions\/26893"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5849"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5849"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}