{"id":5818,"date":"2016-08-26T00:00:00","date_gmt":"2016-08-26T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-18"},"modified":"2024-02-22T20:56:10","modified_gmt":"2024-02-23T02:56:10","slug":"algo-mas-que-palabras-18","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-18","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/p>\n<p>El mundo necesita conciliar otros abecedarios m\u00e1s n\u00edveos,  otros vocablos m\u00e1s aut\u00e9nticos, para que se produzca la reconciliaci\u00f3n entre unos y otros. Hace tiempo que lo vengo reivindicando en sucesivos art\u00edculos. Nunca es tarde para armonizar.  Lo que no podemos es quedarnos estancados. Demasiados seres humanos viven enclaustrados en el rencor e incuban la enemistad, porque, incapaces de perdonar, arruinan su propia vida y la de los dem\u00e1s, en vez de tomar como horizonte el gozo de la serenidad y de la concordia. <\/p>\n<p>Es bueno disculparse, y a\u00fan mejor disculpar a los que viven atrapados en el ego\u00edsmo de las maldades ante un mundo tan complejo como acomplejado. Si tuvi\u00e9semos otro esp\u00edritu m\u00e1s libre y justo, seguramente esta oleada de rabia, crueldad y amargura, no existir\u00eda de manera tan acusada. Hoy m\u00e1s que nunca se requiere de l\u00edderes ejemplarizantes, que no condenen porque s\u00ed; y, en todo caso, utilicen un esp\u00edritu democr\u00e1tico de familia humana. Cuando digo, precisamente, que nos cuesta excusar determinados comportamientos, no pretendo hacer una ret\u00f3rica f\u00e1cil o adoptar un tono moralista, sino simplemente expresar una convicci\u00f3n particular, de que todos, absolutamente todos, nos merecemos sucesivas oportunidades. Lo importante es el cambio, el an\u00e1lisis de la realidad para aprender de los errores, y as\u00ed, de este modo, forjar un futuro m\u00e1s aglutinador, menos condenatorio. <\/p>\n<p>Hablar de esperanza es hablar de luz y esto es lo importante. En nuestro pret\u00e9rito hubo ca\u00eddas, pero tambi\u00e9n hubo liberaciones. El futuro enlaza con el pasado y el actual presente, que lo vivimos como podemos, pero que ha de impregnarnos tanto de conocimiento como de paz. Por consiguiente, todos estamos llamados a colaborar  y cooperar en ese anhelo de realizaci\u00f3n del individuo. Si quieren, con mayor motivo, los pol\u00edticos, puesto que soberanamente eligen servir a la ciudadan\u00eda durante un tiempo. En consecuencia, han de ser siempre la soluci\u00f3n a las muchas penalidades con las que nos encontramos en el diario de nuestra existencia, jam\u00e1s el problema, como viene sucediendo en muchos pa\u00edses con desgobiernos verdaderamente incomprensibles.<\/p>\n<p>Por otra parte, la sociedad civil tiene que aprender a exculparse, rectificando comportamientos, recuperando actitudes, alentando a trabajar conjuntamente en pos de objetivos de vida, y no de muerte. Nadie somos perfectos.  Por eso, necesitamos trabajar unidos de manera respetuosa. Un pueblo, una naci\u00f3n, un continente seguro de s\u00ed mismo, siempre hace historia, escuchando a los ciudadanos, permiti\u00e9ndoles participar en la construcci\u00f3n de una humanidad solidaria. De ah\u00ed la importancia de los agentes educadores de predicar con el ejemplo, de instruir en los valores, de humanizar en definitiva. Al fin y al cabo, sino somos aptos para gobernarnos a nosotros mismos, dif\u00edcilmente vamos a poder gobernar a nadie. <\/p>\n<p>Todos tenemos derecho a aprender cuestiones de urbanidad y civismo, para ser mejores ciudadanos; con lo que esto conlleva de integrar y concertar todos los aspectos de nuestra vida en la realizaci\u00f3n de actos conscientes y responsables. No se trata de ajusticiarnos unos a otros, sino de hacer justicia a la v\u00edctima. El ojo por ojo, o diente por diente, no es la manera. Indudablemente, es necesario que el infractor primero reconozca su culpa para que pueda corregirse; y una vez enmendada esa acci\u00f3n, pueda reinsertarse en la comunidad. Qu\u00e9 bueno ser\u00eda que se dieran los pasos necesarios para que todos pudi\u00e9semos modificar actuaciones. <\/p>\n<p>Naturalmente, la clemencia nos la merecemos todos, pues aunque no elimina ni disminuye la exigencia de la reparaci\u00f3n, propia de esa mujer de ojos vendados, con una balanza en una mano y una espada en la otra, tampoco relega de la necesidad evolutiva propia que va m\u00e1s all\u00e1, buscando restaurar las relaciones y reintegrar a las gentes socialmente. Aqu\u00ed me parece que se halla el gran reto para este mundo global, que entre todos hemos de afrontar, para que las medidas que se adopten contra el mal no se satisfagan \u00fanicamente con reprimir, disuadir y aislar a los que lo causaron, sino que les ayuden a sosegarse, a ser personas humanas, que lejos de sus miserias se tornen ellas mismas compasivas y generosas.<\/p>\n<p>&nbsp; <br \/>corcoba@telefonica.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Incapaces de disculpar<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":5819,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5818"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5818"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5818\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26882,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5818\/revisions\/26882"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5819"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}