{"id":5808,"date":"2016-08-24T00:00:00","date_gmt":"2016-08-24T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-sonido-del-corazon"},"modified":"2024-02-22T20:56:04","modified_gmt":"2024-02-23T02:56:04","slug":"el-sonido-del-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-sonido-del-corazon","title":{"rendered":"El sonido del coraz\u00f2n&#8230;"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>La mala suerte quiso que aquel adolescente tan gru\u00f1\u00f2n y malhumorado se rompiera una pierna&#8230; Corr\u00eda veloz el mes de agosto con sus tardes de sol y sabor, y con sus diecisiete a\u00f1os reci\u00e9n estrenados permanec\u00eda \u00e9l sentado horas y horas en su cuarto, mientras la vida viv\u00eda all\u00e1, lejos de su habitaci\u00f2n&#8230;<\/p>\n<p>Se fijaba en los ni\u00f1os de la casa vecina, todos ten\u00edan entre ocho y diez a\u00f1os, eran varios, hermanos y primos&#8230; Disfrutaban saltando a la piscina y merendando la fruta y el bocadillo en el agua, eran pura actividad! Tambi\u00e9n gozaban de las carreras con la bicicleta, ayudando a un p\u00e1jaro a volver a su nido&#8230;<\/p>\n<p>Ten\u00edan una casita de madera en un \u00e1rbol&#8230; Hac\u00edan todo lo que hac\u00eda el de cr\u00edo, antes de que pap\u00e1 muriera y \u00e9l decidiera enojarse con el mundo&#8230; Se fij\u00f2 en que uno de los peque\u00f1os jam\u00e1s hablaba. Era mudo. Pero los chiquillos le entend\u00edan perfectamente&#8230; Jugaba a lo mismo que ellos, sonre\u00eda, y era feliz!<\/p>\n<p>Alguien les pregunt\u00f2 un atardecer a los ni\u00f1os c\u00f2mo consegu\u00edan entenderse con el chiquit\u00edn que no pronunciaba palabra&#8230; &#8220;Ah, porque le escuchamos con el coraz\u00f2n. Entendemos los sonidos de su coraz\u00f2n&#8221;, repuso Lourdes, una de las ni\u00f1as. El adolescente se enterneci\u00f2 y se esforz\u00f2 para bajar a jugar con los peque\u00f1os!<\/p>\n<p>Y pas\u00f2 una excelente tarde! Aquel d\u00eda enterr\u00f2 su mal humor!<\/p>\n<p>Dedicado a las personas de verdad<br \/>Dedicado a la familia Carrasco Bordas<br \/>Dedicado a mi Luis<br \/>Dedicado a Diego Urdiales<br \/>Y dedicado a mis queridos Miguel \u00c1ngel Silva y Alejandro Ferm\u00edn<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedicado a las personas de verdad<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5808"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5808"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5808\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26878,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5808\/revisions\/26878"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}