{"id":5731,"date":"2016-08-12T00:00:00","date_gmt":"2016-08-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/distopia-mexicana-3"},"modified":"2024-02-22T20:55:27","modified_gmt":"2024-02-23T02:55:27","slug":"distopia-mexicana-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/distopia-mexicana-3","title":{"rendered":"Distop\u00eda mexicana:"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p>Distop\u00eda mexicana: la necesidad de la educaci\u00f3n y la participaci\u00f3n de los j\u00f3venes<\/p>\n<p>Por Pablo Ram\u00edrez S\u00e1nchez<\/p>\n<p>S\u00e9ptima y \u00faltima parte<\/p>\n<p>VII.  CONCLUSIONES<\/p>\n<p>Tras un exhaustivo an\u00e1lisis de nuestra realidad hemos de constatar que el panorama pinta un poco decadente y que como en principio se mencionaba no dista mucho de parecerse a una distop\u00eda propia de Ray Bradbury o de George Orwell. Hemos observado que el inter\u00e9s por parte de los j\u00f3venes hacia aspectos importantes, como lo es la pol\u00edtica, ha venido en decadencia debido a la falta de confianza para con los servidores p\u00fablicos, la cual a su vez es causada por los numerosos casos de corrupci\u00f3n en conjunto con la terrible impunidad que aflige a todo el pa\u00eds. En otro sentido, la educaci\u00f3n se encuentra tambale\u00e1ndose, tratando de atravesar la cuerda floja atada de manos y con una venda en los ojos y pareciera que tras cada paso que da hacia adelante retrocede otros cuatro. Debido esta gran inestabilidad se ha ido generando una verdadera crisis en el sector joven, pues carecen de una educaci\u00f3n certera y por ende carecen de inter\u00e9s en participar, ya no digamos \u00fanicamente en la pol\u00edtica, en realidad en cualquier aspecto. Como pudimos constatar, la educaci\u00f3n da las bases y ayuda formativamente a los j\u00f3venes a desarrollarse mediante valores \u00e9ticos y morales, la educaci\u00f3n transforma a una simple masa y la convierte en un ser vivo pensante, capaz de reflexionar y dudar acerca de lo que ve d\u00eda tras d\u00eda, es capaz de hacer un juicio propio respecto a lo que es mejor para \u00e9l, es capaz de so\u00f1ar, de imaginar un futuro pr\u00f3spero para \u00e9l y para quienes le rodean, pero no \u00fanicamente se estanca ah\u00ed, trabajo y construye para poder alcanzar y hacer realidad dichos sue\u00f1os. Por todo esto no podemos concebir una sociedad en la que la educaci\u00f3n se encuentre fracturada, porque de \u00e9sta dependen millones de j\u00f3venes que buscan sobresalir.<br \/>La estrecha relaci\u00f3n entre la educaci\u00f3n y la participaci\u00f3n de los j\u00f3venes es simple, sin una educaci\u00f3n eficiente es muy dif\u00edcil que un joven pueda generar por s\u00ed mismo un acto de reflexi\u00f3n que lo motive a querer contribuir con su patria, es en la educaci\u00f3n en donde se deben de fortalecer los sentimientos de pertenencia, de nacionalismo y de orgullo por ser un ciudadano de M\u00e9xico, porque con ello es como los j\u00f3venes podr\u00e1n salir a las calles y participar de manera solidaria, sin esperar nada a cambio, sin esperar a que alguien m\u00e1s lo haga por ellos. S\u00f3lo entonces los j\u00f3venes volver\u00e1n a retomar el liderazgo, volver\u00e1n a ser ese sector tan libre, con cierta locura, que los motiva d\u00eda a d\u00eda a creer que puede existir un mejor pa\u00eds, que las cosas si pueden cambiar y tienen que cambiar. S\u00f3lo entonces los j\u00f3venes volver\u00e1n a convertirse en los due\u00f1os del pensamiento cr\u00edtico, dejaran de ser \u00fanicamente un porcentaje m\u00e1s de la masa y comenzar\u00e1n a abrir mentes a lo largo y ancho del pa\u00eds. <br \/>\u201cSi los responsables del mundo son todos venerablemente adultos, y el mundo est\u00e1 como est\u00e1, \u00bfno ser\u00e1 que debemos prestar m\u00e1s atenci\u00f3n a los j\u00f3venes?\u201d \u2013 Mario Benedetti.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>la necesidad de la educaci\u00f3n y la participaci\u00f3n de los j\u00f3venes<\/p>\n","protected":false},"author":1037,"featured_media":5732,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5731"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1037"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5731"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5731\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26848,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5731\/revisions\/26848"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5732"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}