{"id":5728,"date":"2016-08-12T00:00:00","date_gmt":"2016-08-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-16"},"modified":"2024-02-22T20:55:27","modified_gmt":"2024-02-23T02:55:27","slug":"algo-mas-que-palabras-16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-16","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/p>\n<p>La deshumanizaci\u00f3n de la especie humana es tan acusada, que ya no s\u00f3lo se produce explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n de vidas humanas, tambi\u00e9n la exclusi\u00f3n ha tomado posiciones ventajosas, hasta el punto que cada d\u00eda cohabitan m\u00e1s existencias en la marginaci\u00f3n total. No hace falta ir a las poblaciones ind\u00edgenas para observar la extrema desigualdad entre unos y otros. Por otra parte, constatamos que esta actitud injusta ha crecido en los \u00faltimos tiempos motivada, de alg\u00fan modo, por esta necia mercader\u00eda de compraventa. No entiendo porque todo ha de tener un precio en esta vida. Realmente hemos perdido la orientaci\u00f3n de lo que somos, y solemos fundar nuestro valor en base a la capacidad econ\u00f3mica, en lugar de ser personas de acogida, respetuosas con nuestros an\u00e1logos, comprensivas con los que nos rodean en definitiva, que es lo verdaderamente valioso y meritorio. <\/p>\n<p>La situaci\u00f3n es bien clara. Nos hemos endiosado hasta el extremo de no ver m\u00e1s all\u00e1 de nuestros ego\u00edsmos, confundi\u00e9ndolo todo y activando un desamor, o si quieren un odio, sin precedentes. Todo lo hemos convertido en un campo de batalla. En el seno de la misma familia suelen comenzar las venganzas. Cuando en el hogar se ense\u00f1aba a compartirlo todo, a hablar de nosotros, en plural. Sin duda, todo era m\u00e1s fraterno. Ya est\u00e1 bien de vivir \u00fanicamente para m\u00ed mismo. Siempre el yo, y por el yo, y para el yo, y m\u00e1s yo. \u00a1Qu\u00e9 ceguera! Hoy, para infortunio de la sociedad, el seno dom\u00e9stico se ha desvirtuado como jam\u00e1s, y es ah\u00ed, muchas veces, donde empiezan las verdaderas contrariedades humanas. S\u00f3lo hay que mirar y ver. Es p\u00fablico y notorio que aquellas familias que permanecen unidas, injertan en sus descendientes un v\u00ednculo de amor en el que no cabe exclusi\u00f3n alguna. <\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas, precisamente, recib\u00eda un mensaje de una docente que me trasladaba esa emoci\u00f3n, la de sentirse en familia. Esto es lo que me dice, al desearle una feliz jornada: &#8220;Hoy adem\u00e1s es un d\u00eda especial, a\u00f1oramos a los ausentes que se fueron, pero que sentimos presentes, puesto que nos han dejado un gran legado de amor y uni\u00f3n entre todos nosotros. Todos juntos celebramos, con cierta nostalgia, pero a la vez gozo, el aniversario de mi abuela, el recuerdo de todos ellos&#8230;.&#8221; Qu\u00e9 bellas palabras,  pues, al fin yo s\u00e9 que existo porque t\u00fa me vives. Sin duda, deber\u00edamos tomar la vida m\u00e1s en serio; y ser m\u00e1s reconciliadores. Ser conciliadores es todo un valor. Reconciliarse, al mismo tiempo, siempre es un acto de valent\u00eda, sobre todo para llevar a buen t\u00e9rmino el poder convivir. Y en todo caso, venimos a sumar versos, no a restar para\u00edsos; a ser coraz\u00f3n, no a deshacer latidos.<\/p>\n<p>Ante este bochornoso contexto, cuesta pensar que las estructuras de poder, en vez de propiciar la unidad, activen la pasividad y fomenten la exclusi\u00f3n, cuando en realidad todos dependemos de todos, antes o despu\u00e9s, o en el momento. En este sentido, nos entusiasma que los j\u00f3venes hayan tomado para su onom\u00e1stica (D\u00eda Internacional de la Juventud-12 de agosto), la acci\u00f3n conjunta para erradicar esta pobreza tan excluyente, y de este proceder conseguir un consumo y una producci\u00f3n sostenible, en un acto de justicia que todos nos merecemos porque s\u00ed. La esperanza no la debemos perder, m\u00e1xime cuando multitud de mancebos cultivan la proximidad de culturas a trav\u00e9s del voluntariado, un manera de amar que nos engrandece como poetas en guardia. Yo espero, y deseo, que las nuevas generaciones creen otro mundo m\u00e1s humano, que sepa valorar la riqueza de la diversidad humana y alimente el potencial que esta ofrece. En efecto, el amor es lo \u00fanico que nos hace semejantes, que nos fraterniza, que derriba muros y distancias.<\/p>\n<p>Ahora globalizados, podemos contar historias conjuntas. Hace tiempo que los ind\u00edgenas est\u00e1n narrando en primera persona sus emocionantes historias de lucha contra siglos de discriminaci\u00f3n y abandono. Ellos, como tantas otras culturas, presentan otro punto de vista sobre los modelos de desarrollo y las variadas formas de convivir. Tenemos la oportunidad, por consiguiente, de escuchar otros cultivos, otras f\u00f3rmulas de reunirse, de amarse, de respetarse, de ser para los dem\u00e1s lo que queramos que sean para con nosotros. En consecuencia, no tiene sentido marginar a nadie, porque nos estar\u00edamos marginando a nosotros mismos. El trabajo estable y justamente remunerado, evidentemente, es el mejor subsidio para una existencia de realizaci\u00f3n humana. Con raz\u00f3n se dice, que el ser humano sin trabajo est\u00e1 herido en su dignidad humana, pero tambi\u00e9n est\u00e1 lesionado en su propio amor de no confiar en nadie. Desde luego, hay una gran ruptura de los lazos humanos y sociales que, de no cesar, nos pasar\u00e1 una gran factura en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Tambi\u00e9n de carencia de poder (como servicio) y de mecanismos de solidaridad comunitaria, que nos dejan sin nervio para seguir creyendo en las pol\u00edticas inclusivas y participativas, de asistencia al ser humano y al bien colectivo. <\/p>\n<p>Junto a ese trabajo para todos, tambi\u00e9n se requiere una educaci\u00f3n que no excluya a nadie, algo que es necesario para activar lo arm\u00f3nico en todas las vidas humanas. A mi juicio, es fundamental que las diversas  culturas, con sus sembradores al frente, impulsen conocimientos y expandan el deseo de cultivarse. Ah\u00ed est\u00e1 el referente de Per\u00fa, donde m\u00e1s del 3,3% de la poblaci\u00f3n empleada, desempe\u00f1a ocupaciones culturales. No olvidemos que la cultura es la memoria de nuestros or\u00edgenes, la cognici\u00f3n del pueblo, el proceder de pensar y de vivir. Esto no se puede rechazar. Al fin y al cabo, somos lo que somos por nuestra historia, por nuestras tradiciones, por nuestra continuidad de caminantes en suma. No hay otra forma de convivir, que no excluyendo, escuch\u00e1ndonos m\u00e1s. Lo tenemos m\u00e1s f\u00e1cil que nunca. Las redes sociales nos ponen en camino, nos injertan m\u00e1s posibilidades para el encuentro y la solidaridad entre unos y otros. No desaprovechemos el  momento, que la vida no vuelve atr\u00e1s. <\/p>\n<p>Por eso, cada d\u00eda al levantarme para tomar el camino de la vida, me digo a mi mismo que un mundo no vive sin humanos, pero que todos estamos llamados a custodiarnos desde nuestro h\u00e1bitat, pensando en ese mundo que necesitamos, no en el que quieren unos pocos para s\u00ed, promoviendo la adopci\u00f3n de medidas a nivel mundial en favor de las personas, sin distinci\u00f3n alguna, y de todo el planeta. Quiz\u00e1s nos falte la gran revoluci\u00f3n \u00e9tica en favor de todas las culturas, que dar\u00eda lugar a una solidaridad desinteresada. Ojal\u00e1 se formara una nueva mentalidad de menos intereses y de mayores horizontes humanos. La humanidad es un todo en el que todo se ha de resolver con afecto. Sin embargo, nos estamos acostumbrando a solventar algo destruyendo lo otro, en un af\u00e1n competitivo que nos deja sin alma. <\/p>\n<p>Despoj\u00e9monos de las miserias, comenzando por apreciar toda vida, nazca donde nazca o viva donde viva. Ya en su tiempo, lo dec\u00eda Plat\u00f3n, &#8220;el legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de ciudadanos con exclusi\u00f3n de los dem\u00e1s, sino la felicidad de todos&#8221;. Todav\u00eda lo decimos en este instante, yo mismo me digo y les digo: Es preciso que el poder\u00edo no tenga tanta jurisdicci\u00f3n privilegiada. Que el dominio sea dominado. O que el poder detenga al poder. \u00a1Control!. En verdad, hemos avanzado bien poco como esp\u00edritu po\u00e9tico. Nefasta atm\u00f3sfera para que los derechos humanos nos protejan. \u00a1Cuid\u00e9monos! (en plural).  <\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seres humanos culturalmente excluidos<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":5729,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5728"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5728"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5728\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26847,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5728\/revisions\/26847"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5729"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}