{"id":5649,"date":"2016-08-10T00:00:00","date_gmt":"2016-08-10T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/una-sociedad-desmembrada-no-tiene-futuro"},"modified":"2024-02-22T20:54:08","modified_gmt":"2024-02-23T02:54:08","slug":"una-sociedad-desmembrada-no-tiene-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/una-sociedad-desmembrada-no-tiene-futuro","title":{"rendered":"Una sociedad desmembrada no tiene futuro"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>Esta sociedad que, para empezar no se respeta ni a s\u00ed misma, deber\u00eda<br \/>\ntomar buena nota de sus acciones y actuaciones tantas veces irresponsables.<br \/>\nHace tiempo que las cuerdas que amarran el sentido responsable de las personas<br \/>\nque, por otra parte son fibras de necesidad, se han desmembrado y, cada cual,<br \/>\nhace lo que le viene en gana sin consideraci\u00f3n alguna. Todo esto es un c\u00famulo<br \/>\nde desprop\u00f3sitos, generado en parte por unos l\u00edderes que han perdido la<br \/>\nverg\u00fcenza, con el efecto de que los que obedecen tambi\u00e9n pierden toda consideraci\u00f3n<br \/>\no estima hasta con sus mismas ra\u00edces, m\u00e1xime cuando algunos sistemas educativos<br \/>\napenas reflejan su ancestral cultura. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Solemos olvidar, adem\u00e1s,<br \/>\nque hasta en el mismo esp\u00edritu democr\u00e1tico, se adhiere el afecto del ser humano<br \/>\ncomo sujeto pensante. Si tuvi\u00e9semos en mente la primera lecci\u00f3n de urbanidad,<br \/>\nque no es otra que respetar para que te respeten; seguramente, no dudar\u00edamos en<br \/>\ncontar con todos para construir paz, dignidad, oportunidad y prosperidad para cualesquiera.<br \/>\nEn efecto, un colectivo globalizado, como es el mundo de hoy, con tantas<br \/>\nculturas diversas y por propia ley natural de existencia, ha de reflexionar mucho<br \/>\nm\u00e1s sobre su destino, desde la m\u00e1s profunda estima por s\u00ed mismo y sus an\u00e1logos,<br \/>\nsi en verdad queremos propiciar la unidad del linaje.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Nada fragmenta m\u00e1s<br \/>\nque la falta de mesura, tolerancia, formalidad y templanza, a la hora de<br \/>\nconvivir. La sociedad ser\u00eda una cosa hermosa si no hubiese exclusiones, si nos<br \/>\ninteres\u00e1ramos los unos por los otros. Para desgracia nuestra nos fallan las<br \/>\nverdaderas columnas de la autenticidad para poder sentirnos libres. No pasamos<br \/>\nde las buenas palabras, de las meras intenciones, de las mil declaraciones<br \/>\npol\u00edticas que a veces no sirven para nada. Hace falta ir al coraz\u00f3n del<br \/>\nproblema y ejecutar su soluci\u00f3n colectiva con ejemplaridad, sobre todo para<br \/>\nevitar muertes y sufrimientos por doquier. Tambi\u00e9n nos falla la pasividad, el<br \/>\ndejar hacer, aunque se glorifiquen hechos bochornosos. Esto sucede con<br \/>\nfrecuencia en las redes sociales, donde la permisibilidad alcanza unos l\u00edmites<br \/>\ninsostenibles. Los Estados, con sus gobiernos al frente, deben tutelar los<br \/>\nderechos b\u00e1sicos, o si quieren naturales, inherentes a toda persona, si en<br \/>\nverdad queremos activar sociedades sanas, tantas veces corrompidas por una<br \/>\nfalsa concepci\u00f3n de la persona humana y de su valor \u00fanico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Por desdicha, a\u00fan<br \/>\nno hemos puesto al ser humano como prioridad social y, de este modo, resulta<br \/>\ncomplicado enhebrar sue\u00f1os, generar anhelos, que nos permitan trabajar en com\u00fan<br \/>\ny edificar as\u00ed otro mundo m\u00e1s habitable socialmente desde el fundamento de la<br \/>\njusticia. Desde luego, no podemos hablar de una sociedad esperanzadora cuando<br \/>\nla mayor parte de sus miembros son indigentes e infelices. Por otra parte, hay<br \/>\nun sector privilegiado, altamente ego\u00edsta, que practica la explotaci\u00f3n al<br \/>\nmargen de toda ley. Sirva como ejemplo de tantos, esta reciente noticia<br \/>\nrevelada a trav\u00e9s de unos nacientes datos de la Oficina de Naciones Unidas<br \/>\ncontra la Droga y el Delito, elaborado en conjunto con el gobierno colombiano,<br \/>\nque nos indica que el &#8220;60% de la explotaci\u00f3n de oro de aluvi\u00f3n en Colombia<br \/>\n, extra\u00eddo de corrientes de agua, se hacer al margen de la ley y, en muchos<br \/>\ncasos, alimenta una cadena productiva que financia y fortalece el crimen<br \/>\norganizado&#8221;. Est\u00e1 visto que si no peleas por acabar con la podredumbre, al<br \/>\nfinal formas parte de ella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Reconozco, por<br \/>\nconsiguiente,  que no es f\u00e1cil unirse en<br \/>\nsociedad, cuando unos lo tienen todo y otros no tienen nada. Ah\u00ed est\u00e1 el<br \/>\naumento de la desigualdad, el consumo excesivo de algunos que tienen m\u00e1s comida<br \/>\nque apetito, derroch\u00e1ndolo todo, en detrimento de otros que tienen m\u00e1s apetito<br \/>\nque comida, y han de endeudarse, haciendo imposible que necesidades b\u00e1sicas<br \/>\npuedan ser solventadas.  Deber\u00edamos<br \/>\nmeditar sobre esto, y m\u00e1s , cuando es p\u00fablico y notorio que la base de esta<br \/>\nmundializada sociedad est\u00e1 corrompida por la mentira y secuestrada por el af\u00e1n<br \/>\nde notoriedad. Hemos de pensar, pues, que s\u00f3lo en un mundo de ciudadanos<br \/>\nsinceros es posible la uni\u00f3n, para llevar a buen t\u00e9rmino el proyecto que da<br \/>\nvalor a nuestra existencia; y que requiere de la solidaridad, como algo<br \/>\nconjuntado con toda la humanidad, como voz que implica respeto mutuo.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; <b>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; <\/b><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":5650,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5649"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5649"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5649\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26810,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5649\/revisions\/26810"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5650"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5649"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5649"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5649"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}