{"id":5585,"date":"2016-08-02T00:00:00","date_gmt":"2016-08-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-15"},"modified":"2024-02-22T20:53:50","modified_gmt":"2024-02-23T02:53:50","slug":"algo-mas-que-palabras-15","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-15","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/p>\n<p>Me opongo a dejarme robar la vida. Ella es mi sue\u00f1o, mi esperanza, mi raz\u00f3n de ser, la comprensi\u00f3n de lo que soy, la autenticidad misma de un caminante con deseos de abrazar horizontes arm\u00f3nicos. Es una l\u00e1stima, por tanto, que en todo el mundo proliferen los mercaderes de esp\u00edritus. Reivindico la poes\u00eda como aliento ante tantos acosos y ahogos existenciales. Todo se condensa en el verso y la palabra, adquiere sentido e imprime orientaci\u00f3n. Es lo que pienso, porque uno reflexiona sobre s\u00ed mismo, y sobre la realidad que lo circunda. <\/p>\n<p>Sinceramente creo que la situaci\u00f3n es la que es y que es la \u00fanica verdad. No son estad\u00edsticas, son corazones andantes. Multitud de v\u00edctimas son enga\u00f1adas y sometidas a sumisi\u00f3n con la falsa promesa de un trabajo decente. Un mont\u00f3n de ni\u00f1os y de j\u00f3venes se les impide recibir una educaci\u00f3n y se les frustra de un porvenir que les pertenece. No hay familia, escuela, organizaci\u00f3n, ej\u00e9rcito, gobierno, que est\u00e9 libre del problema de la explotaci\u00f3n y el abuso sexual. Las redes delictivas castigan fuerte y se aprovechan de los estados de derecho d\u00e9biles y de la falta de cooperaci\u00f3n internacional. La humanidad, en su conjunto, ante estos desventurados hechos que crecen en cualquier esquina del planeta, deber\u00eda tomar conciencia de actuar de com\u00fan acuerdo en nombre de la justicia y de la dignidad para todos.<\/p>\n<p>Para desgracia nuestra todo lo estamos disgregando, con el creciente peligro que representa un individualismo delirante que desvirt\u00faa los v\u00ednculos familiares, las estructuras sociales en su vida afectiva y familiar, la falta de colaboraci\u00f3n de unos para con otros. No ver m\u00e1s all\u00e1 de nuestros propios intereses es tambi\u00e9n una manera de fenecer. Necesitamos poner, naturalmente, m\u00e1s vida en nuestras vidas, m\u00e1s coraje, m\u00e1s nervio a la hora de alegrarse con los dem\u00e1s, de conciliar posturas, de reconciliar lenguajes. El dominante ego\u00edsmo nos impide compartir nada, cuando en realidad vivir es donarse, comprender, entender y atender a quien nos pide ayuda. Qu\u00e9 lejos ha quedado para algunos moradores aquello de la buena vecindad, en la que todos nos socorr\u00edamos mutuamente en las peque\u00f1as cosas cotidianas.<\/p>\n<p>La vida es de cada uno de nosotros y hemos de protegerla como tal. Me preocupa, en consecuencia, el incremento de casos condenados a la pena capital. Vivir y dejar vivir es lo \u00fanico verdaderamente importante y trascendente en nuestro transitar. Resulta intolerable, asimismo, esas abundantes riadas de menosprecios y violaciones de humanas energ\u00edas, sobre todo si son d\u00e9biles y marginadas. Uno tiene derecho, por dignidad propia, a ser due\u00f1o de s\u00ed mismo; y, la sociedad, en todo caso, ha de obligarse a hacer m\u00e1s llevadera la existencia a todos, sin excepci\u00f3n alguna. Causa verdadera tristeza, que la trata de personas sea el tercer negocio il\u00edcito m\u00e1s rentable para el crimen organizado, despu\u00e9s del tr\u00e1fico de estupefacientes y el tr\u00e1fico de armas, seg\u00fan la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodoc). Esto deber\u00eda hacernos recapacitar para poner fin a este grav\u00edsimo delito, cuando menos acelerando un desarrollo m\u00ednimo vital para todos.<\/p>\n<p>Tampoco ninguna vida merece ser corrompida por ideolog\u00edas extremistas. Los sembradores del terror son aut\u00e9nticos criminales. Desean quitarnos la vida a cualquier precio. Sus haza\u00f1as nacen del odio. Son destructores de existencias. Hay que contrarrestar esta est\u00fapida atracci\u00f3n. Las venganzas no son buenas para nadie. &#8220;Antes de empezar un viaje de venganza cava dos tumbas&#8221;, dec\u00eda en su tiempo el inolvidable fil\u00f3sofo chino, Confucio. Es un callej\u00f3n sin salida. Ello entra\u00f1e, tal vez, una apuesta m\u00e1s decidida por difundir los valores de la vida, que al fin y al cabo est\u00e1 repleta de aspiraciones, el principal caminar unidos. De ah\u00ed, la necesidad de protecci\u00f3n de los derechos humanos y el estado de derecho, que debe velar por toda vida, por insignificante que nos parezca.  Nuestra existencia nos pertenece porque s\u00ed. As\u00ed de claro y as\u00ed de hondo, de tal suerte que camine por el camino que uno quiera tomar; o sea, con el dominio absoluto de s\u00ed mismo y el intacto respeto a la vida de su semejante.<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que nadie nos robe la vida<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":5586,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5585"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5585"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5585\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26787,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5585\/revisions\/26787"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5586"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}