{"id":5543,"date":"2016-07-21T00:00:00","date_gmt":"2016-07-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/transformados-en-bestias"},"modified":"2024-02-22T20:53:40","modified_gmt":"2024-02-23T02:53:40","slug":"transformados-en-bestias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/transformados-en-bestias","title":{"rendered":"Transformados en bestias"},"content":{"rendered":"<p>Transformados en bestias<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;ENTIENDO A LA MAMA DE PABLO<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En silencio, un d\u00eda s\u00ed y el otro tambi\u00e9n, dos recatadas mujeres recorren el largo pasillo del edificio de Juicios Orales, hasta la Sala 7 en la que ocupan dos butacas y ah\u00ed permanecen varios minutos. No miran, no hablan, con los dedos van desgranando un rosario hasta concluir el rezo diario y luego abandonan en lugar, con el mismo recogimiento con que llegaron.<\/p>\n<p>La Sala 7 alberga las audiencias en las que se juzga a los psiquiatras Pablo Santos Garc\u00eda Guti\u00e9rrez y Enrique Lara Gonz\u00e1lez, presuntos autores de uno de los cr\u00edmenes m\u00e1s horrendos de que se tenga memoria.<\/p>\n<p>De aquellas dos mujeres, entradas en a\u00f1os, una es la madre de Pablo Santos. No se quedan a las audiencias, s\u00f3lo rezan y se retiran, casi nadie repara en ellas, aunque es posible volverlas a ver en horas del mediod\u00eda cuando la se\u00f1ora Guti\u00e9rrez llega con una bolsita en mano: es la hamburguesa que almorzar\u00e1 Pablo.<\/p>\n<p>&nbsp;\u00bfQu\u00e9 pedir\u00e1 en su rezo diario, un milagro? Seguramente nada cree de lo que inculpan a su hijo, ninguna madre podr\u00e1 imaginar nunca que su peque\u00f1o pueda cometer un crimen, y menos en la forma infrahumana como cortaron la vida de Felipe. \u00bfQue alguna duda pueda albergar su coraz\u00f3n? Es posible, pero Dios nuestro Se\u00f1or cuidar\u00e1 de Pablo. \u00bfY si lo condenan? A de ser por la injusticia de los hombres. As\u00ed razona una madre.<\/p>\n<p>Yo no tengo el coraz\u00f3n de Pablo, yo s\u00ed entiendo el sufrimiento de su madre y le pido al Dios que ella le raza que sea misericordioso, que la ayude en su dolor y le d\u00e9 la resignaci\u00f3n necesaria para soportar la condena que al hijo se le viene encima, condena doble: la social y la del Creador, que es remunerador y como tal seguramente ser\u00e1 inclemente.<\/p>\n<p>Puedo entender al asesino por imprudencia, puedo entender a quien en un arranque de ira priva de la vida a un ser humano, pero jam\u00e1s podr\u00e9 comprender c\u00f3mo alguien puede, con alevos\u00eda, ventaja y traici\u00f3n asesinar a nadie.<\/p>\n<p>Y le pido al Dios de la mam\u00e1 de Pablo sea misericordioso tambi\u00e9n conmigo cuando a la hora del juicio se encuentre con que no pude perdonar a aquellos dos, inhumanos, que narcotizaron a Felipe para dejarlo indefenso, que lo asesinaron y desangraron para que el cad\u00e1ver aguante m\u00e1s mientras resolv\u00edan su destino, que lo desmembraron para deshacerse de \u00e9l, con el que durmieron cinco noches.<\/p>\n<p>Se\u00f1ora Guti\u00e9rrez: no ser\u00e1n los jueces quienes le causen ese dolor de ver a su hijo condenado a la pena m\u00e1xima, no ser\u00e1 tampoco la sociedad, ser\u00e1 su propio hijo y le digo de coraz\u00f3n que, mientras no entienda c\u00f3mo un ser humano puede convertirse en bestia, no sabr\u00e9 perdonarlo.<\/p>\n<p>M\u00e9rida, julio de 2016<\/p>\n<p>Manuel J. Triay Peniche<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Transformados en bestias<\/p>\n","protected":false},"author":1049,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5543"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1049"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5543"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5543\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26772,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5543\/revisions\/26772"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}