{"id":5460,"date":"2016-06-28T00:00:00","date_gmt":"2016-06-28T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-empresa-de-hoy-2"},"modified":"2024-02-22T20:53:22","modified_gmt":"2024-02-23T02:53:22","slug":"la-empresa-de-hoy-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-empresa-de-hoy-2","title":{"rendered":"La empresa de hoy"},"content":{"rendered":"<p>Hoy, como siempre, las empresas que aspiran a seguir creciendo tienen que estar conscientes no s\u00f3lo del papel que juegan en el mercado, sino de lo que las hace empresas diferentes.<\/p>\n<p>La f\u00f3rmula, sencilla en su generalidad, encierra una complejidad que s\u00f3lo aquellas empresas que logran resolverla, permanecen y crecen.<\/p>\n<p>Especial menci\u00f3n se tiene que hacer sobre el internet y el cambio disruptivo que ha originado en el c\u00f3mo se hacen las cosas en las empresas.<\/p>\n<p>La anterior es una f\u00f3rmula que debe estar envuelta en un concepto esencial hoy en d\u00eda, en mercados tan competitivos como los actuales, y es el concepto de cautivar a todos los que se relacionen con una marca.<\/p>\n<p>Guy Kawasaki es uno de los principales promotores de la necesidad que toda marca tiene de cautivar a sus clientes y lo detalla de manera excepcional en su libro Enchantment: The Art of Changing Hearts, Minds &amp; Actions.<\/p>\n<p>Entre muchas cosas, recomienda siempre poner a personas competentes y apasionadas de la marca en la l\u00ednea de acci\u00f3n con el cliente; que la marca conf\u00ede en sus clientes y lo demuestre; que sea sencillo que el cliente haga un trato contigo y que sea a\u00fan m\u00e1s f\u00e1cil para \u00e9l pagar.<\/p>\n<p>Cerrando el c\u00edrculo entre el qu\u00e9 se debe hacer (resolver, innovar y generar utilidad) y el c\u00f3mo se debe hacer (cautivando), se derriba una de las barreras m\u00e1s complejas al intentar desarrollarse y convertir una marca m\u00e1s del mercado, en toda una experiencia para los clientes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La empresa de hoy<\/p>\n","protected":false},"author":1041,"featured_media":5461,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5460"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1041"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5460"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5460\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26743,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5460\/revisions\/26743"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5461"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}