{"id":5416,"date":"2016-06-21T00:00:00","date_gmt":"2016-06-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-10"},"modified":"2024-02-22T20:53:15","modified_gmt":"2024-02-23T02:53:15","slug":"algo-mas-que-palabras-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-10","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/p>\n<p>El mundo est\u00e1 crecido de atropellos a su propia ciudadan\u00eda. Cada d\u00eda son m\u00e1s los que no respetan a nadie y esto dificulta enormemente la convivencia. Por otra parte, tambi\u00e9n hay m\u00e1s dominadores en posiciones privilegiadas que abusan de las personas. No importa la edad. El maltrato psicol\u00f3gico y la explotaci\u00f3n financiera son solo algunos tipos de violencia que sufre el 10% del colectivo de la tercera edad en el mundo, seg\u00fan las estimaciones de la Organizaci\u00f3n Mundial de Salud (OMS). Lo mismo sucede con el maltrato infantil; un problema mundial que, de igual forma, se incrementa de manera alarmante, obviando que el ni\u00f1o maltratado de hoy es el adulto conflictivo de ma\u00f1ana. Ah\u00ed est\u00e1, igualmente, la situaci\u00f3n de especial vulnerabilidad de las mujeres. El abuso a esa poblaci\u00f3n en particular ocurre a menudo despu\u00e9s de un historial de discriminaci\u00f3n y opresi\u00f3n durante toda su vida. Desde luego, todos estos avasallamientos no surgen porque s\u00ed, es la consecuencia de vivir inmersos en un ambiente lleno de enfrentamientos por doquier esquina del planeta. <\/p>\n<p>Personalmente, hace tiempo que vengo reivindicando en sucesivos art\u00edculos el retorno a la concordia ciudadana, al aliento del verso que todos respiramos, a la poes\u00eda que todos portamos en el alma como latido de nuestra propia existencia. Sin duda, hoy m\u00e1s que nunca, nos hace falta volver a lo arm\u00f3nico, frente a la violencia; a la cooperaci\u00f3n, frente a la rivalidad; con el coraje suficiente, frente al miedo. No podemos permanecer pasivos ante el aluvi\u00f3n de injusticias que a diario inundan nuestros espacios humanos. Por desgracia, cuando la inmoralidad toma posiciones ventajosas, el ser humano se cierra en su oportuno ego\u00edsmo, el horizonte de belleza y bondad deja de cohabitarnos, y todo tiende a la deriva, a la inhumanidad. Y as\u00ed llegamos al momento presente, en el que continuamos sembrando destrucci\u00f3n, dolor y muerte, como si fuese algo normal. Ya no parece importarnos el lenguaje de la explosi\u00f3n de vida, el asombro del humano ante al orbe; utilizamos el lenguaje del atropello y nos quedamos tan indiferentes, aunque en cada contienda, de las muchas que tenemos, hagamos renacer a Ca\u00edn. <\/p>\n<p>La humanidad tiene que despertar desde la colaboraci\u00f3n de unos para con otros. Que cada ciudadano del mundo mire dentro de s\u00ed mismo, bucee en sus pulsos, tome sus pausas, pero s\u00famese a la reconstrucci\u00f3n de lo arm\u00f3nico. Es hora de conciliar la reconciliaci\u00f3n, de multiplicar la clemencia para que se acabe el sonido de las armas y reviva el orden que toda conciencia lleva impresa en su interior. Adem\u00e1s, por razones de justicia los gobiernos han de tener especial cuidado por los ciudadanos m\u00e1s d\u00e9biles, pues en demasiadas ocasiones no pueden defender sus propios derechos y asegurar sus leg\u00edtimos intereses. Esto se acrecienta mucho m\u00e1s en los lugares en conflicto, donde la brutalidad es una pr\u00e1ctica com\u00fan y, por ende, la violaci\u00f3n de los derechos humanos es algo contempor\u00e1neo, propagado desde cualquier horizonte. En un mundo globalizado no podemos seguir hablando de adversarios o enemigos, es necio y absurdo hacerlo, puesto que todos al fin dependemos de todos, lo que ha de activarnos a servir a la aut\u00e9ntica adhesi\u00f3n y al bien colectivo.<\/p>\n<p>Por tanto, es un signo esperanzador unirse y reunirse los Estados, las Organizaciones Internacionales, con el fin de que los atropellos a la ciudadan\u00eda disminuyan. En este sentido, nos alegra que recientemente la asociaci\u00f3n entre la Uni\u00f3n Europea y Naciones Unidas fuese reafirmada con la visita realizada por el Secretario General de la ONU a B\u00e9lgica. Este es el camino para forjar respuestas en com\u00fan que nos globalicen, y as\u00ed promover una mayor responsabilidad entre los pa\u00edses de todo el planeta. Sin duda, es necesaria una mayor cooperaci\u00f3n internacional para afrontar los retos emergentes de violencias y prevenci\u00f3n del terrorismo emergente. Es cierto que Europa sigue siendo un punto de destino de la gente que escapa de los conflictos y la inseguridad, pero hay que buscar la manera de poner paz en todo el territorio mundial. En ocasiones, comienza con una sonrisa, con una mano tendida. Otras veces, con la autosatisfacci\u00f3n de cada individuo, origen de una atm\u00f3sfera de equidad, verdad, justicia y solidaridad. En cualquier caso, debemos saber toda la humanidad que la violencia, aparte de atrofiarnos pues crea m\u00e1s problemas sociales que los que resuelve, nos derrota y acaba destruy\u00e9ndonos, m\u00e1s pronto que tarde. Quiz\u00e1s toque humanizarnos desde el perd\u00f3n a uno mismo. Puede ser un buen comienzo.<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Atropellos a la ciudadan\u00eda<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":5417,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5416"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5416"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5416\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26728,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5416\/revisions\/26728"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5417"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}