{"id":5347,"date":"2016-05-31T00:00:00","date_gmt":"2016-05-31T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-ahogo-un-asesino-silencioso"},"modified":"2024-02-22T20:52:33","modified_gmt":"2024-02-23T02:52:33","slug":"el-ahogo-un-asesino-silencioso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-ahogo-un-asesino-silencioso","title":{"rendered":"El ahogo: un asesino silencioso"},"content":{"rendered":"<p>Por Anjanette Gautier<\/p>\n<p>contacto@profesionmama.com<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los padres sabemos que cuando los ni\u00f1os no hacen ruido, es momento de vigilar y ver qu\u00e9 es lo que est\u00e1 ocurriendo. Sin embargo, muchos olvidamos este mismo conocimiento cuando estamos en el agua. Desgraciadamente, el ahogamiento es un asesino silencioso y que se puede presentar de maneras que desconocemos.<\/p>\n<p>A pesar de que los medios nos repiten constantemente lo importante que es tomar precauciones en el agua, pocos sabemos exactamente c\u00f3mo distinguir cuando alguien est\u00e1 en peligro de ahogarse.<\/p>\n<p> Cuando pensamos acerca de lo que puede ocurrir cuando una persona se ahoga, la mayor\u00eda tenemos en mente la imagen de lo que hemos visto en la televisi\u00f3n. Sin embargo, las personas que se est\u00e1n ahogando no gritan, salpican ni pueden hacer movimientos bruscos para llamar nuestra atenci\u00f3n. El ahogamiento es algo silencioso.<\/p>\n<p>Y esto es algo que como padres debe de preocuparnos mucho, pues, de acuerdo a los estudios del Centro para el Control y la Prevenci\u00f3n de Enfermedades de los Estados Unidos, o CDC por su nombre en ingl\u00e9s, esta es la segunda causa de muerte accidental en ni\u00f1os menores de 15 a\u00f1os. De aproximadamente 750 ni\u00f1os que se ahogar\u00e1n este a\u00f1o, cerca de 375 lo har\u00e1n a unos metros de alcance de un adulto. En la mayor\u00eda de estos casos, los padres estar\u00e1n mirando a sus hijos y no tendr\u00e1n idea de lo que est\u00e1 ocurriendo.<\/p>\n<p>Esto es porque el comportamiento de la v\u00edctima en una situaci\u00f3n de ahogo es instintiva y diferente a lo que imaginamos, reportan el Doctor Francesco A. Pia para la Guardia Costera de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>\u201cCuando una persona grita y agita los brazos en el agua pidiendo ayuda, est\u00e1 en peligro, pero todav\u00eda est\u00e1 consciente y tiene la capacidad mental y pulmonar para pedir ayuda. Sin embargo, debemos estar atentos a quienes ya han pasado a otro estado, aqu\u00e9l en que las respuestas instintivas entran en juego y ya no pueden pedir ayuda. En este momento, est\u00e1n a punto de ahogarse y tenemos menos de medio minuto para rescatarlos\u201d, escribe P\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando una persona entra en la etapa de Respuesta Instintiva al Ahogo tendr\u00e1 el siguiente comportamiento:<\/p>\n<p>\u00b7  &nbsp; &nbsp; &nbsp;  Quien se est\u00e1 ahogando, no puede gritar, porque cuando logra salir del agua, es para poder respirar. La boca de quien est\u00e1 ahog\u00e1ndose se encuentra debajo de la superficie del agua de manera intermitente, tienen la mirada casi perdida o miran hacia arriba. Pueden tener los ojos cerrados y el pelo en la cara.<\/p>\n<p>\u00b7  &nbsp; &nbsp; &nbsp;  No pueden buscar ayuda. La naturaleza los obliga a extender los brazos de manera lateral para intentar apoyarse y elevarse sobre la superficie del agua para poder alzar su cuerpo y la cara para poder respirar.<\/p>\n<p>\u00b7  &nbsp; &nbsp; &nbsp;  Durante todo este episodio, la v\u00edctima puede estar en posici\u00f3n vertical y no estar usando las piernas para moverse. Puede parecer que est\u00e1n tratando de nadar pero no avanzar, o parece como si quisieran escalar una escalera invisible.<\/p>\n<p>El ahogo en seco<\/p>\n<p>Se le conoce como ahogo en seco o ahogamiento tard\u00edo y ocurre cuando el ni\u00f1o ha tragado o respirado agua. Al principio todo parece estar bien, tal vez escupan un poco o se atraganten, por lo que podemos creer que no hay peligro. Pero si el agua llega a los pulmones y se queda ah\u00ed, estos pueden inflamarse y ocasionar que se les eleve la presi\u00f3n arterial o pueden morir en el curso de las siguientes 24 horas si no reciben tratamiento, dice la la doctora Kathleen Berchelmann.<\/p>\n<p>Es imposible impedir que los ni\u00f1os traguen algo de agua cuando est\u00e1n nadando, es por eso que como padres, debemos de estar atentos a las siguientes se\u00f1ales,dice Berchelmann:<\/p>\n<p>\u00b7  &nbsp; &nbsp; &nbsp;  Tos persistente: si despu\u00e9s de nadar, tus hijos contin\u00faan tosiendo, puede ser se\u00f1al de que tengan agua en los pulmones. Es mejor que los lleves a que los eval\u00faen.<\/p>\n<p>\u00b7  &nbsp; &nbsp; &nbsp;  V\u00f3mito: A veces, los problemas estomacales pueden ser causados por virus o bacterias en el agua, pero si tu hijo comienza a vomitar poco despu\u00e9s o el mismo d\u00eda en que ha nadado, puede ser a causa de otra enfermedad o de ahogo.<\/p>\n<p>\u00b7  &nbsp; &nbsp; &nbsp;  Amnesia o cambios de comportamiento: Si no recuerda alg\u00fan incidente que ocurri\u00f3 en el agua, est\u00e1 demasiado adormilado, o notas un cambio en su comportamiento, sigue tu instinto y busca ayuda m\u00e9dica. Lo peor que puedes hacer es acostar a un ni\u00f1o a dormir cuando no se ve bien o sano si la causa es ahogamiento retardado.<\/p>\n<p>\u00b7  &nbsp; &nbsp; &nbsp;  Si tu hijo ha necesitado ayuda o rescate al estar en el agua, debe de estar en observaci\u00f3n despu\u00e9s del incidente y recibir una evaluaci\u00f3n m\u00e9dica. Puede parecer que s\u00f3lo fue un susto, pero es mejor comprobar que no haya agua en los pulmones u otro da\u00f1o.<\/p>\n<p>Evitar una tragedia en el agua es responsabilidad de todos. No esperes a escuchar gritos, es mejor no quitarles la vista de encima a los ni\u00f1os. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ahogo: un asesino silencioso<\/p>\n","protected":false},"author":1033,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5347"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1033"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5347"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5347\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26701,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5347\/revisions\/26701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}