{"id":5279,"date":"2016-05-23T00:00:00","date_gmt":"2016-05-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-8"},"modified":"2024-02-22T20:52:10","modified_gmt":"2024-02-23T02:52:10","slug":"algo-mas-que-palabras-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-8","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b>Europa tiene que hacer memoria del camino<\/b><\/p>\n<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/p>\n<p>A lo largo del camino de la vida, nadie camina solo, y es bueno hacer memoria de nuestra historia, de lo que hemos podido ser y de lo que somos. Cualquier continente tiene tras de s\u00ed un horizonte. En el caso de Europa, debiera tener una confluencia po\u00e9tica, fruto de la integraci\u00f3n humana. No tiene sentido levantar muros, generar espacios, cuando todos sabemos que somos diversos, pero que estamos predestinados a entendernos. A poco que hagamos memoria, aparte de hacernos bien al coraz\u00f3n, descubriremos lo importante que son los encuentros entre culturas, lo que nos lleva a repensar que las naciones europeas han desempe\u00f1ado un papel decisivo en los asuntos mundiales.<\/p>\n<p>Hoy tenemos el esp\u00edritu europe\u00edsta, la gran idea de la uni\u00f3n, sin embargo nos falla darle fundamento, llenarla de contenido, hacerla realidad, vivirla como cotidianeidad y no como un sue\u00f1o. No podemos echar por tierra lo que ha sido un gran proyecto para el planeta, una posible referencia de ciudadan\u00eda solidaria y un referente de unidad, donde la inmensa mayor\u00eda de los Estados se rigen por sistemas democr\u00e1ticos, aunque no en todos ellos est\u00e9n igual de desarrollados los derechos de los ciudadanos. Lo mismo sucede con esa ciudadan\u00eda, no tan asociada como ser\u00eda saludable para todos, pues la verdadera solidaridad jam\u00e1s pondr\u00eda en duda el bien colectivo europeo.<br \/>A mi juicio, Europa tiene que volver a ser ella misma, ese mont\u00f3n de caminantes diversos en una superficie geogr\u00e1fica m\u00ednima, pero siempre dispuestos a reencontrarse m\u00e1s all\u00e1 de las finanzas, de los dominios e intereses de los pa\u00edses, pues no olvidemos que el proyecto de los padres fundadores era, precisamente, reconstruir Europa con un esp\u00edritu aut\u00e9ntico de solidaridad, de servicio muto encaminado a lograr que este viejo continente, cuna de la cultura occidental, cumpla su misi\u00f3n universal de ser la llave maestra en favor de la paz, la libertad y la dignidad humana.<\/p>\n<p>Sin duda, el car\u00e1cter europe\u00edsta tiene que despojarse de tensiones y tomar otras sendas m\u00e1s hermanadas, m\u00e1s de fraternizaci\u00f3n entre moradores, en un tiempo en el que proliferan tantas formas de inhumanidad. Recapacitemos, por tanto, volvamos a la convergencia de sentimientos, a nuestro inmenso patrimonio europe\u00edsta, sint\u00e1monos uno en medio de la diversidad, algo que va con  nuestras propias ra\u00edces, con nuestra conciencia en el respeto de los derechos humanos.<\/p>\n<p>No demos pasos atr\u00e1s como momias obstinadas en la necedad. Abramos la mente que, en  nuestra propia senda existencial, tras un poco de cruz, siempre llega un poco de renacimiento. <br \/>Debemos saber que una ciudadan\u00eda que no camina, que no avanza, permanece est\u00e1tica, y esto no es bueno ni para su propia subsistencia como especie. Sabemos que los Estados miembros europe\u00edstas avanzan en las reformas y corrigen los desequilibrios macroecon\u00f3micos, pero eso \u00fanicamente no basta para consolidar, ya no solo la recuperaci\u00f3n de Europa, su integraci\u00f3n, ya que no se trata solo de poder moverse libremente dentro del marco del Espacio Schengen, se trata tambi\u00e9n de convivir manteniendo vivo el sentido de la generosidad.<\/p>\n<p>Gracias a la memoria se da en nosotros lo que se llama recorrido; y, Europa, tiene un intenso y extenso itinerario, una larga experiencia donde se percibe que las relaciones entre culturas exige benevolencia, a la vez que compromiso por parte de todos.<\/p>\n<p>Ciertamente, nos encontramos en un momento en que resulta especialmente esencial hacer memoria, sobre todo para reflexionar, en relaci\u00f3n a nuestro destino, a nuestra identidad, a nuestro modo de concebir la necesaria fraternizaci\u00f3n de Europa; ya que si trascendental es reducir los obst\u00e1culos al crecimiento y fomentar el empleo, asimismo es preciso impulsar una Europa social que merme las injustas desigualdades.<br \/>Europa no puede dar la espalda a este tipo de tragedias humanitarias, como puede ser la migraci\u00f3n y proteger a aquellos que lo necesitan, ir\u00eda en contra de su raz\u00f3n de ser, de sus principios m\u00e1s ancestrales, de ah\u00ed la necesidad de poner en activo una responsabilidad com\u00fan y una gesti\u00f3n m\u00e1s cooperativa entre los diversos Estados.<\/p>\n<p>Sabemos que la magia o las soluciones inmediatas son dif\u00edciles de llevar a cabo, pero con la esperanza puesta en la Estrategia Europea 2020, en favor de un crecimiento inteligente, a trav\u00e9s de las inversiones m\u00e1s eficaces en la educaci\u00f3n, la investigaci\u00f3n y la innovaci\u00f3n; m\u00e1s sostenibles, gracias a un avance decisivo hacia una econom\u00eda baja en carbono e inclusivo, con una fuerte \u00e9nfasis en la creaci\u00f3n de empleo y reducci\u00f3n de la pobreza; unido al fen\u00f3meno de la interdependencia, lo que significa que todos dependemos de todos, y por ende, sabedores de que la uni\u00f3n traza el bienestar, mientras la discordia lo destruye y nos demuele, tenemos la confianza de que al final triunfar\u00e1 ese fondo de humanidad que todos llevamos consigo. &nbsp; <br \/>&nbsp; <br \/>corcoba@telefonica.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Europa tiene que hacer memoria del camino<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":5280,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5279"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5279"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5279\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26676,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5279\/revisions\/26676"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5280"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}