{"id":5232,"date":"2016-05-11T00:00:00","date_gmt":"2016-05-11T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-7"},"modified":"2024-02-22T20:52:03","modified_gmt":"2024-02-23T02:52:03","slug":"algo-mas-que-palabras-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-7","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b>Son muchas las preguntas y pocas las respuestas<\/b><\/p>\n<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/p>\n<p>Cuando pens\u00e1bamos que ten\u00edamos todas las respuestas, resulta que nos brotan nuevas preguntas y nos quedamos sin coraz\u00f3n. Como quiera que apenas nos dejan vivir, sentir y mucho menos cavilar, el desconcierto suele ser may\u00fasculo. Claro, fruto de este desorden, llevamos en el cuerpo la condena. Eso s\u00ed, cu\u00e1nto m\u00e1s pobre mayor es la pena.<\/p>\n<p>Pese a los alentadores avances registrados en muchos pa\u00edses, a\u00fan cientos de millones de personas siguen viviendo en condiciones inhumanas, sin disfrutar siquiera de los servicios m\u00e1s primordiales.<\/p>\n<p>Hoy tenemos la tecnolog\u00eda y la capacidad de producir alimentos suficientes para abarcar a toda la humanidad, el problema, es m\u00e1s redistributivo de los recursos, conocimientos y mercados y el acceso desigual a los mismos. A prop\u00f3sito, todos podemos hacer m\u00e1s para que estas situaciones indignas no se produzcan.<\/p>\n<p>Precisamente, la paz es un prop\u00f3sito que nos exige trabajar por la justicia, pero de verdad, para sentirnos tan libres como aut\u00e9nticos. Esto lo sabemos desde siempre, pero hacemos bien poco por salir de esta ratonera de necedades. Para ello, estoy convencido que los moradores de este mundo tienen que cultivar m\u00e1s la donaci\u00f3n y desterrar el inter\u00e9s de sus vidas. Un planeta donde quedan impunes los sembradores del terror o los que violan las leyes internacionales, transita hacia el caos y la desolaci\u00f3n, porque todo termina por hundirse en el abismo. La falta de respuestas adecuadas a tantos des\u00f3rdenes monstruosos, lo \u00fanico que hace es acrecentar el odio y la venganza, y en vez de construir sociedades estables, arm\u00f3nicas y pr\u00f3speras, se levantan sociedades rencorosas, tremendamente resentidas, hasta el extremo de perder el propio sentido humano, el de la conciencia o el de la confianza, en parte ganadas a pulso por el aluvi\u00f3n de acciones aberrantes que nos acorralan en cualquier esquina. <\/p>\n<p>A mi juicio, el cese de hostilidades nos requiere menos rivalidad, ausencia de combates sucios, m\u00e1s transparencia, mejor desarrollo, pues aunque el crecimiento general es positivo, el avance no es igual en todos los pa\u00edses.<\/p>\n<p>Ante este c\u00famulo de injusticias, cuesta entender que nos dejemos enga\u00f1ar por la apariencia de la verdad. Tenemos que dar respuestas justas. La injusticia siempre es mala y todav\u00eda es peor cuando es ejercida contra un desdichado.<\/p>\n<p>Necesitamos otras pol\u00edticas m\u00e1s de servicio, m\u00e1s vigilantes con los instrumentos b\u00e1sicos para la inclusi\u00f3n social de los m\u00e1s necesitados, como la educaci\u00f3n, el acceso a la atenci\u00f3n sanitaria y el trabajo para todos, todo ello como un deber que nos va dignificar como seres pensantes. Sin duda, hacen falta reformas profundas que nos encaminen a un mundo m\u00e1s de todos y de nadie en particular, donde la econom\u00eda se ponga al servicio de la humanidad y el bien com\u00fan; no al servicio de unos pocos privilegiados que buscan para s\u00ed, y los suyos, el bienestar personal \u00fanicamente. <\/p>\n<p>El ego\u00edsmo impera por doquier. Adem\u00e1s siempre se repite la misma historia y hacemos nada por dar respuesta a esta atm\u00f3sfera de maldades. A poco que miremos a nuestro alrededor, nos daremos cuenta de que la mayor\u00eda de la ciudadan\u00eda camina demasiado ensimismada en su propia vida como para dedicar ni un pensamiento a su propio linaje. Somos puro egocentrismo en una sociedad necesitada de abrazos, de manos tendidas, de alientos compartidos en definitiva. Tanto es as\u00ed que los propios gobernantes suelen anteponer sus propios intereses a su responsabilidad social.<\/p>\n<p>Por desgracia, el sufrimiento humano y la miseria contin\u00faan creciendo debido, parcialmente, a esta atm\u00f3sfera de inmoralidades y esclavitudes.<\/p>\n<p>En este sentido, acaba de afirmar un grupo de Premios Nobel de la Paz que sumaron fuerzas con la FAO para luchar contra el hambre y promover la construcci\u00f3n de la paz, subrayando al un\u00edsono que: \u201cla paz es imposible sin seguridad alimentaria y tampoco hay seguridad alimentaria donde imperan la violencia y el conflicto\u201d.<\/p>\n<p>Ciertamente, los laureados con el Premio Nobel saben bien que la poblaci\u00f3n rural suele ser la m\u00e1s golpeada por los conflictos porque, adem\u00e1s de la integridad f\u00edsica de las personas, socavan o destruyen sus medios de vida, oblig\u00e1ndolas a desplazarse en busca de seguridad y asistencia para sobrevivir.<\/p>\n<p>Con raz\u00f3n, el pasaje para la generosidad es vital y, naturalmente, el desprendimiento es la \u00fanica avenida que nos hermana.<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son muchas las preguntas y pocas las respuestas<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":5233,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5232"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5232"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5232\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26660,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5232\/revisions\/26660"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}