{"id":5222,"date":"2016-05-10T00:00:00","date_gmt":"2016-05-10T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/yo-creia-que"},"modified":"2024-02-22T20:51:52","modified_gmt":"2024-02-23T02:51:52","slug":"yo-creia-que","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/yo-creia-que","title":{"rendered":"Yo cre\u00eda que\u2026"},"content":{"rendered":"<p>Hay cosas que muchos hubi\u00e9ramos dado por sentadas, que supon\u00edamos que no necesitaban reglamentaci\u00f3n o que ya estaban sancionadas por otros ordenamientos jur\u00eddicos. Nunca pens\u00e9 que los llamados charolazos por parte de los legisladores estuvieran permitidos.<\/p>\n<p>Eso se llama abuso de poder o uso indebido de atribuciones y facultades, ambos tipificados en el C\u00f3digo Penal Federal y en la Ley de Responsabilidades de Funcionarios P\u00fablicos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n estaba convencida de que llegar al recinto parlamentario en estado de ebriedad o bajo el influjo de una droga estaba prohibido, porque as\u00ed lo establece la Ley Federal del Trabajo (art 135) y lo sit\u00faa como causal de despido (Art. 47 frac. XIII).<\/p>\n<p>Otra, supon\u00eda que el acoso laboral y sexual estaban prohibidos. Hasta donde me alcanza la memoria, desde 1991 esta conducta estaba tipificada y le correspond\u00eda una sanci\u00f3n de 40 d\u00edas de multa. Despu\u00e9s se public\u00f3 la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (2007). Finalmente, en 2011 los diputados acordaron endurecer las penas por este delito fij\u00e1ndolas entre seis meses y hasta dos a\u00f1os de prisi\u00f3n.<br \/>Una m\u00e1s, se proh\u00edbe a los legisladores pedir tratos preferenciales. \u00bfTen\u00edan derecho a ellos?, \u00bfcu\u00e1les eran?, \u00bfqui\u00e9n y con qu\u00e9 autoridad los otorgaba?<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre con la prohibici\u00f3n de recibir regalos que superen cierto monto, de corromperse o de incurrir en conflictos de intereses.<\/p>\n<p>Otro tipo de conductas las supon\u00eda de m\u00ednima urbanidad: no impedir los trabajos parlamentarios a trav\u00e9s de tomas de tribuna o no utilizar \u201clenguaje vulgar\u201d.<\/p>\n<p>Estos son los contenidos principales del nuevo C\u00f3digo de \u00c9tica aprobado el viernes 29 de abril con \u00e1nimo celebratorio.<\/p>\n<p>Pero, claro, ninguna de estas pr\u00e1cticas indebidas, prohibidas o consideradas delitos aplican a los se\u00f1ores y se\u00f1oras diputados, porque tienen inmunidad parlamentaria, fuero o como se le quiera llamar al privilegio de no ser tratados con el mismo rasero de la justicia al que est\u00e1n sometidos la mayor\u00eda de los trabajadores y ciudadanos. Tan es as\u00ed que el C\u00f3digo remata estableciendo que su contenido no obstaculizar\u00e1 el fuero constitucional.<\/p>\n<p>La m\u00e1xima pena que se autoimponen los diputados, y ni siquiera por unanimidad sino por mayor\u00eda, es \u201cla amonestaci\u00f3n p\u00fablica o privada, la suspensi\u00f3n de la dieta y la remoci\u00f3n temporal o definitiva de los cargos que desempe\u00f1en en Comit\u00e9s o Comisiones del Congreso\u201d. \u00a1Ay! \u00a1Qu\u00e9 dolor!<\/p>\n<p>Pero lo que m\u00e1s me sorprende es que los 318 diputados que votaron en favor de este nuevo C\u00f3digo de \u00c9tica (35 se abstuvieron, 26 votaron en contra y 121 simplemente no asistieron a la votaci\u00f3n en el Pleno) hayan celebrado el fin de todas estas pr\u00e1cticas o piensen que con su expedici\u00f3n vayan a \u201ccrear personajes de vida ejemplar\u201d (sic). <\/p>\n<p>Bravo por el reconocimiento de que si la conducta de los diputados \u201cno es ejemplar, seria, respetuosa, responsable, tolerante y honesta\u201d se genera desconfianza. Los diputados son, junto con la polic\u00eda, los funcionarios peor calificados. Pero pensar que en algo va a cambiar la conducta de los diputados un C\u00f3digo de \u00c9tica y, por tanto, el ciudadano comenzar\u00e1 a confiar en ellos es, cuando menos, ingenuo. <\/p>\n<p>Si los diputados piensan que la emisi\u00f3n de un C\u00f3digo de \u00c9tica \u2014a cuyos principios est\u00e1n obligados por ley de todos modos\u2014 va a hacer cambiar la pobre opini\u00f3n que la ciudadan\u00eda tiene de ellos, est\u00e1n un poco confundidos. Adem\u00e1s de un comportamiento \u00e9tico de los legisladores, se espera que, como autoridades que son, ellos sean los primeros en cumplir la ley en lugar de escudarse en el fuero.<\/p>\n<p>Lo que marcar\u00eda la diferencia es acabar con el r\u00e9gimen especial, del cual se han aprovechado para eludir la ley: desde estacionarse en doble fila, pasando por la colusi\u00f3n de intereses con los cabilderos, los moches, el enriquecimiento il\u00edcito y hasta las ligas con el narcotr\u00e1fico. La lista es larga, pero de memoria imborrable es la complicidad de los diputados para introducir a San L\u00e1zaro en la cajuela de un autom\u00f3vil al diputado Julio C\u00e9sar Godoy, perseguido por la ley para que pudiera rendir protesta y adquirir la impunidad de que gozan los legisladores cuando se presume que han cometido delitos.<\/p>\n<p>Lo que marcar\u00eda la diferencia, por no hablar ya de sus obligaciones para defender los intereses de sus representados, es que por fin transparentaran los cuantiosos recursos de la partida subvenci\u00f3n a grupos parlamentarios que, seg\u00fan la revisi\u00f3n de la Cuenta P\u00fablica 2014 reci\u00e9n publicada, alcanz\u00f3 la cantidad de mil 869 millones de pesos para los diputados y de mil 307 millones para los senadores. Esta partida, que crece a\u00f1o con a\u00f1o y que es gastada con toda discrecionalidad por los jefes de las bancadas, recibe tambi\u00e9n, a\u00f1o con a\u00f1o, la misma observaci\u00f3n de la Auditor\u00eda Superior de la Federaci\u00f3n: \u201cNo se proporcion\u00f3 la documentaci\u00f3n que sustenta la aplicaci\u00f3n de los recursos otorgados y, por tanto, no se cont\u00f3 con la informaci\u00f3n que le permitiera evaluar la razonabilidad del gasto o comprobar que los recursos se ejercieron en trabajos legislativos\u201d. Observaci\u00f3n que, hasta el momento, no ha tenido consecuencia alguna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo cre\u00eda que\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1042,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5222"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1042"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5222"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5222\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26655,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5222\/revisions\/26655"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}