{"id":5204,"date":"2016-05-09T00:00:00","date_gmt":"2016-05-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-6"},"modified":"2024-02-22T20:51:50","modified_gmt":"2024-02-23T02:51:50","slug":"algo-mas-que-palabras-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-6","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p><b>Convivir es respetar<\/b><\/p>\n<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/p>\n<p>Para vivir hay que saber convivir. Es el primer pulso que debi\u00e9ramos asimilar.  En consecuencia, s\u00ed uno no respeta su propia vida dif\u00edcilmente va a poder sentir ternura por nada, ni por nadie. No olvidemos que la consideraci\u00f3n de uno mismo es el principal freno de las maldades. Por eso, aplaudo a los constructores de existencias que apuestan por un sentido de donaci\u00f3n a una humanidad com\u00fan y celebro que la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (Unesco) presente una gu\u00eda pedag\u00f3gica sobre la prevenci\u00f3n del extremismo violento. Su objetivo es auxiliar a los docentes, m\u00e1xime cuando tantas familias est\u00e1n desestructuras, reina la ansiedad por la siembra psicol\u00f3gica del terror y la prisa tecnol\u00f3gica nos tiene ganado el coraz\u00f3n. Por consiguiente, cualquier apoyo es bueno en la creaci\u00f3n de un contexto educativo integrador que facilite el di\u00e1logo respetuoso, el debate sincero y el pensamiento cr\u00edtico, sabiendo que uno ha de ser due\u00f1o de s\u00ed mismo en todo momento y circunstancia. <\/p>\n<p>Si importante es educar para adquirir conciencia de lo que uno es y representa ante la vida, y teniendo en cuenta que la familia es el \u00e1mbito donde primero se aprende a convivir, a compartir, a soportar, a ayudar, a querer, a despertar el sentimiento de pertenencia en definitiva; la tarea educativa ha de contribuir a afianzar esos impulsos y as\u00ed crecer en la maduraci\u00f3n de una libertad responsable, reconociendo que vivimos con otros, junto a otros, siendo dignos de nuestra estima y afecto. Por desgracia, la propagaci\u00f3n del extremismo violento, aparte de deshumanizarnos, nos desestabiliza como especie pensante. De ah\u00ed, la necesidad de reorientar nuestras prioridades de convivencia y entendimiento, de reconstruir un pacto de sociabilidad entre gobernantes y gobernados, de fortalecer la creaci\u00f3n de sociedades abiertas, equitativas, inclusivas y pluralistas. Al fin y al cabo, todos somos necesarios e imprescindibles. Otro precepto a considerar.<\/p>\n<p>En efecto, pienso que debemos prestar m\u00e1s atenci\u00f3n a las causas por las que algunos ciudadanos se sienten atra\u00eddos por grupos extremistas. A mi juicio, el respeto a los derechos humanos es algo b\u00e1sico; as\u00ed como la igualdad real de oportunidades para todos, es tambi\u00e9n algo primordial para poder coexistir unidos. Siempre es m\u00e1s valioso tener la deferencia de tus convecinos que el liderazgo, sobre todo si se carecen de puentes de comprensi\u00f3n. T\u00e9ngase presente que no hay lazo social sin esa primera dimensi\u00f3n cotidiana, la de estar fusionados en vecindad, ya no s\u00f3lo promoviendo el reconocimiento mutuo, tambi\u00e9n el aprecio que todos nos merecemos para ascender en el proceso de socializaci\u00f3n y de maduraci\u00f3n afectiva. Quiz\u00e1s los momentos m\u00e1s felices que tengamos sean aquellos en que el afecto es una esencia en nuestro comportamiento. Un ciudadano caprichoso, inmoral, jam\u00e1s inspira miramiento alguno, es insociable y cierra todas las puertas de la concordia.<\/p>\n<p>Subrayemos que donde hay armon\u00eda, siempre hay convivencia. Lo arm\u00f3nico nos injerta equilibrio, altura de miras, tolerancia natural de unos para con otros. Desde luego, el acercamiento y la conciliaci\u00f3n deben conquistarse cada d\u00eda, con ambientes propicios que destierren la marginaci\u00f3n, la desigualdad, la discriminaci\u00f3n o el mero aislamiento. El problema de la no aceptaci\u00f3n debemos confinarlo de nuestro abecedario de pl\u00e1tica. Aceptarnos como somos es una manera de ponernos en camino, porque si la verdad y la justicia no han de tener fronteras, tambi\u00e9n cada ser humano, por ser \u00fanico e irrepetible, precisa de entornos seguros, acogiendo con benepl\u00e1cito la diversidad y promoviendo, en todo caso, un sentido de comunidad que nos mundialice y fraternice. Indudablemente, la educaci\u00f3n no puede esperar, es fundamental para llegar a los acuerdos. A mi modo de ver, es una de las primeras emergencias humanitarias. <\/p>\n<p>Por tanto, ha de ser urgente recuperar de modo equilibrado todas las dimensiones de la vida, pues, en el fondo, son las relaciones de convivencia lo que da aut\u00e9ntico sentido a nuestra existencia, que hay quien dice que s\u00f3lo merece ser vivida cuando respeta a los dem\u00e1s. Es verdad que no siempre depende de nosotros el ser respetados; pero lo que siempre depende de cada cual, es respetarnos porque s\u00ed. Querernos como alma que escribe nuestro camino paso a paso. En suma, que nuestra primera condici\u00f3n para saber caminar, cohabitando, es el compostura entre caminantes. Hagamos buen prop\u00f3sito y mejor ejercicio.<br \/>corcoba@telefonica.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Convivir es respetar<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":5205,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5204"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5204"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5204\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26649,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5204\/revisions\/26649"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5205"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}