{"id":5066,"date":"2016-04-18T00:00:00","date_gmt":"2016-04-18T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algo-mas-que-palabras-3"},"modified":"2024-02-22T20:50:57","modified_gmt":"2024-02-23T02:50:57","slug":"algo-mas-que-palabras-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algo-mas-que-palabras-3","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras"},"content":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/p>\n<p>Otro mundo es posible. S\u00f3lo hay que mirar y ver con los ojos del alma este mundializado orbe, poner en marcha nuestra imaginaci\u00f3n creativa, armonizar nuestros impulsos, disponernos a escuchar mucho para poder auxiliar, revitalizar nuestros pensamientos de sosiego, porque en el fondo lo que hemos de desterrar de nuestra existencia es el negocio de las armas y, as\u00ed, \u00fanicamente de este modo, se puede poner en marcha la abolici\u00f3n de la guerra.<\/p>\n<p>Ciertamente, los problemas que surjan no pueden ser ignorados, y m\u00e1xime en un mundo global. Hay que hacerles frente, pero con un semblante que propicie la concordia. Es por ello, que hace falta trabajar m\u00e1s activamente todas las culturas, todos los Estados, para renovar las relaciones, para reactivar los encuentros, para reforzar nuestros v\u00ednculos interiores, como el de la fraternizaci\u00f3n dentro de la familia de naciones.<\/p>\n<p>&nbsp; <br \/>Es posible otro mundo. Tiene que serlo. Podemos hacerlo con la pr\u00e1ctica del di\u00e1logo sincero, con abecedarios sustentados por leyes morales. Jam\u00e1s debemos suponer que nosotros tenemos la verdad y que los dem\u00e1s est\u00e1n equivocados. Hemos de reflexionar m\u00e1s, comprender m\u00e1s para poder pensar colectivamente, y as\u00ed, poder mejorar nuestra convivencia. Pensar individualmente nos atrofia. Somos animales sociables, con intelecto, dispuestos a compartir a trav\u00e9s de los pensamientos. Son, efectivamente, las ideas quienes estimulan la mente y nos ponen en acci\u00f3n. Pero el ejercicio de esta tarea ha de ser conjunta.<\/p>\n<p>Las mismas operaciones de paz pueden y tienen \u00e9xito cuando son una expresi\u00f3n de una voluntad pol\u00edtica internacional fuerte e unificada. Cuando no lo son, siempre fracasan. Esta es la realidad y el reto en medio de los desaf\u00edos pol\u00edticos, financieros y organizacionales que persisten en este planeta.<\/p>\n<p>Otro mundo es posible. S\u00ed, s\u00ed, s\u00ed&#8230; pong\u00e1monos con m\u00e1s coraz\u00f3n que cuerpo a cavilar, \u00bfc\u00f3mo se consigue la armon\u00eda?<\/p>\n<p> En efecto, no podemos convivir sin haber creado, hasta el punto de recrearnos tambi\u00e9n, en lo arm\u00f3nico. Formamos parte de este acorde, de este ritmo humano, est\u00e9tico, humanista que hace renacer nuestro propio esp\u00edritu. Es este soplo quien nos da aliento, quien nos hace caminar, quien nos da fuerza para rehacer el poema del que un d\u00eda est\u00fapidamente volamos. En aquel tiempo no hab\u00eda necesitados, todo se pon\u00eda en com\u00fan. No hab\u00eda miserias porque a\u00fan el dinero no exist\u00eda.<\/p>\n<p>Hoy, sin embargo, vivimos con la incertidumbre permanente, en parte motivada por la intensificaci\u00f3n de la volatilidad del mercado, as\u00ed como por una menor confianza en las pol\u00edticas, que se han vuelto incompatibles con la \u00e9tica.<\/p>\n<p>Para desgracia del astro, son siempre los excluidos del sistema quienes pagan la mayor factura de la corrupci\u00f3n, \u201cde toda corrupci\u00f3n: la de los pol\u00edticos y de los empresarios, pero tambi\u00e9n la de los eclesi\u00e1sticos que descuidan su deber pastoral por el poder\u201d, como ha dicho el Papa Francisco en una de esas inolvidables misas matutinas en la Capilla de la Domus Sanctae Marthae. <\/p>\n<p>Es posible otro mundo; por supuesto que s\u00ed. Querer es poder. En realidad nos hemos deshumanizado por esa falta de conciencia en solidarizarnos con nuestras mismas ra\u00edces; a la vez que nos hemos desmembrado unos de otros, y lo que era una fuente de uni\u00f3n (la familia), se ha convertido en un manantial de conflictos. Olvidamos que la crisis de los esposos no s\u00f3lo desestabiliza la consanguinidad, tambi\u00e9n demuele v\u00ednculos sociales, divide y destruye proyectos en com\u00fan, y esto siempre nos perjudica a todos. <\/p>\n<p>L\u00e1stima que este problema se siga afrontando de un modo superficial, donde el perd\u00f3n rec\u00edproco apenas cuente. Por eso, sin duda, lo m\u00e1s importante es fortalecer el amor y ayudar a sanar las heridas; pues s\u00ed la familia es el germen de toda avenencia, ha de contagiar al universo con su afecto. De ah\u00ed que piense en la necesidad de una conversi\u00f3n de nuestra propia esencia, pues nada somos por s\u00ed mismos. Cuando falta esta apertura a los dem\u00e1s, esa trascendencia del alma fraternizada, todo se desmorona, y el mismo amor ha dejado de ser amor, convirti\u00e9ndose el odio en un diario que surge en cualquier ocasi\u00f3n para perjudicar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Otro mundo es posible<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":5067,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5066"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5066"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5066\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26599,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5066\/revisions\/26599"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5067"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}