{"id":5000,"date":"2016-04-07T00:00:00","date_gmt":"2016-04-07T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/expansion-y-peligrosidad-de-las-redes-sociales"},"modified":"2024-02-22T20:50:37","modified_gmt":"2024-02-23T02:50:37","slug":"expansion-y-peligrosidad-de-las-redes-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/expansion-y-peligrosidad-de-las-redes-sociales","title":{"rendered":"Expansi\u00f3n y peligrosidad de las redes sociales"},"content":{"rendered":"<p>Por Enrique Vidales Ripoll<\/p>\n<p>Hace 20 a\u00f1os, cuando el Internet comenzaba a llegar a las casas de todos, no imagin\u00e1bamos el alcance que llegar\u00eda a tener. Hoy en d\u00eda los servicios de consulta de informaci\u00f3n y la capacidad de interacci\u00f3n en las redes sociales han permitido una mayor democratizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n, una serie de peligros con los cuales debemos saber lidiar los usuarios.<\/p>\n<p>Si vamos por los beneficios en un principio, no tenemos ninguna duda que el acceso libre en la consulta de informaci\u00f3n y las redes sociales han abierto una interacci\u00f3n abierta entre todos los integrantes de la sociedad. Ha disminuido la brecha entre las instituciones y los liderazgos sociales con el ciudadanos com\u00fan y corriente. Hoy no es necesario estar al pendiente de la agenda del presidente, gobernador o cualquier otro funcionario para cazarlo y entregar una petici\u00f3n. Basta conocer su perfil de Facebook o su nick de Twitter para etiquetar y acercarse al funcionario para cuestionar, criticar, preguntar o establecer contacto para una petici\u00f3n espec\u00edfica.<\/p>\n<p>Las redes sociales son hoy un aut\u00e9ntico medio de comunicaci\u00f3n que se caracteriza por la inmediatez del hecho noticioso y la capacidad de interacci\u00f3n entre los usuarios de la red. No hay que esperar a las versiones impresas tradicionales para conocer de los hechos, y m\u00e1s importante, saber lo que la gente piensa.<\/p>\n<p>Lo peligroso est\u00e1 en la alta vulnerabilidad en la exposici\u00f3n tanto de la persona, como de las ideas, propuestas o cr\u00edticas expuestas en las redes sociales. De ah\u00ed la importancia del cuidado en cuanto a lo que uno escribe, sino tambi\u00e9n de como nos desenvolvemos en la sociedad. No falta nadie en la calle que tenga que celular con capacidad de tomar v\u00eddeo de un hecho de calle, subirlo y compartirlo en las diversas redes sociales.<\/p>\n<p>La privacidad, por m\u00e1s que se pretenda cuidar en los \u00f3rdenes jur\u00eddicos y pol\u00edticas institucionales o de Estado, parece entonces una falacia. No existe garant\u00eda de tal. Al final todo ya se encuentra digitalizado y con la capacidad de ser hackeado o crakeado y ser entonces expuesto a toda la sociedad. No olvidemos el caso de celebregate que se suscit\u00f3 por una fisura en un sistema de almacenamiento en la llamada nube de informaci\u00f3n que permiti\u00f3 la publicaci\u00f3n de fotos, algunas de car\u00e1cter evidentemente privado, de celebridades de la far\u00e1ndula y espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>No obstante del riesgo descrito, la potencialidad de las redes sociales de poner en descubierto situaciones p\u00fablicas que suscitan al debate y la acci\u00f3n solidaria en beneficio de la sociedad, es la principal ventaja que democratiza el acceso de la tecnolog\u00eda, y al mismo tiempo, una mayor interacci\u00f3n social en asuntos de inter\u00e9s general.<\/p>\n<p>Veamos el caso de la muerte del chico de la motocicleta en el puente de perif\u00e9rico en esta ciudad el pasado s\u00e1bado 2 de abril. Aunque es m\u00e1s que claro que a la ley le est\u00e1 faltando severidad para el caso de autores de accidentes de tr\u00e1nsito en evidente estado de ebriedad, en las redes sociales se ejerci\u00f3 una presi\u00f3n que impidi\u00f3 inicialmente a la autora irresponsable saliera libre para enfrentar el correspondiente proceso legal.<\/p>\n<p>El asunto es que se abre un espacio de debate, que no deber\u00eda ser ignorado por las autoridades legislativas, de la incongruencia de considerar imprudencial un accidente donde el sujeto, aunque no tiene una intenci\u00f3n directa de producir la muerte de la v\u00edctima, el estado alterado de conciencia y reflejos lo convierten en un potencial peligro para las otras personas que transitan por la v\u00eda p\u00fablica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n tenemos el caso del Panam\u00e1 Papers que explot\u00f3 por la publicaci\u00f3n de involucrados en para\u00edsos fiscales en supuestas operaciones de lavado de dinero o evasi\u00f3n fiscal. Sin saber a ciencia cierta de los circunstancias o pormenores, sin importar esa insuficiencia de elementos, la presunci\u00f3n de culpabilidad priva en el comentario de varios usuarios de las redes. Ah\u00ed ya se estableci\u00f3 un veredicto sin necesidad de escuchar pruebas o evidencias.<\/p>\n<p>Eso es peligroso en la sociedad. Mientras las instituciones desean fortalecer el principio de la presunci\u00f3n de inocencia, el pueblo en t\u00e9rminos generales ya condena. Las redes entonces se han convertido la versi\u00f3n moderna del Fuenteovejuna de Lope de Vega. Aunque asista o no la raz\u00f3n, la fama p\u00fablica se extiende por toda la red social.<\/p>\n<p>Es la ambig\u00fcedad que caracteriza a las redes sociales. Al igual que una moneda, es una sola versi\u00f3n, pero con dos caras diferentes; sin llegar a ser un equilibrio o ying yang que consolide el equilibrio de las experiencias humanas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Expansi\u00f3n y peligrosidad de las redes sociales<\/p>\n","protected":false},"author":1023,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5000"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1023"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5000"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5000\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26575,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5000\/revisions\/26575"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5000"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5000"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5000"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}