{"id":46058,"date":"2016-09-19T00:00:00","date_gmt":"2016-09-19T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-motivo-por-el-que-google-maps-pixela-la-cara-de-las-vacas-5028"},"modified":"2024-02-26T11:23:25","modified_gmt":"2024-02-26T17:23:25","slug":"el-motivo-por-el-que-google-maps-pixela-la-cara-de-las-vacas-5028","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/daily-super-cars-news\/el-motivo-por-el-que-google-maps-pixela-la-cara-de-las-vacas-5028","title":{"rendered":"El motivo por el que Google Maps pixela la cara de las vacas"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>Google siempre ha ocultado la cara de las personas que aparecen en la vista de calle de sus mapas. Tambi\u00e9n lo ha hecho con las matr\u00edculas de los coches. Todo, para proteger la privacidad de los ciudadanos. <b>Pero \u00faltimamente este rango de protecci\u00f3n se ha ampliado y ha llegado a los animales. As\u00ed, las vacas que se pueden ver por la campi\u00f1a inglesa tambi\u00e9n salen con el rostro difuminado.<\/b><\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n peculiar ha sido descubierta por un editor de The Guardian, <b>que ha compartido en Twitter la imagen de un ejemplar con la cara distorsionada, con un enorme \u00e9xito: m\u00e1s de 12.000 retuits. <\/b><\/p>\n<div>\n<div>\n<div>\n<p>Seg\u00fan la informaci\u00f3n que se puede apreciar en la imagen, la escena data de 2015. Desde entonces, la compa\u00f1\u00eda del buscador ha aplicado esta pol\u00edtica con animales.<b>Pero, \u00bfpor qu\u00e9?<\/b><\/p>\n<p>Al parecer, todo se trata de un exceso de celo de la herramienta de protecci\u00f3n de la intimidad de Google. Seg\u00fan un comunicado hecho p\u00fablico por <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" href=\"http:\/\/www.bbc.com\/news\/uk-england-cambridgeshire-37378007\">la p\u00e1gina web de la BBC<\/a>,<b>&nbsp;la compa\u00f1\u00eda deja las labores de difuminaci\u00f3n de cara en manos de un software autom\u00e1tico que va detectando rostros y matr\u00edculas. En el caso de la vaca, el programa confundi\u00f3 su cara con la de un humano y la trat\u00f3 de la misma forma: pixel\u00e1ndola.<\/b><\/p>\n<p>Seg\u00fan la pol\u00edtica de privacidad de Google,<b>&nbsp;la tecnolog\u00eda est\u00e1 dise\u00f1ada para emborronar todas las caras identificables y tambi\u00e9n las matr\u00edculas de los veh\u00edculos que han sido fotografiados<\/b>&nbsp;por los famosos coches con m\u00faltiples c\u00e1maras de Google Maps. <b>Una vez que la compa\u00f1\u00eda retoca un rostro, este retoque es para siempre y de ninguna manera se puede volver a obtener la imagen original.<\/b><\/p>\n<p>En 2014, <b>Google tuvo que compensar econ\u00f3micamente a una mujer canadiense a la que pixel\u00f3 el rostro pero a la que no ocult\u00f3 su escote,<\/b>&nbsp;y que se hizo famosa en Internet por ello. <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/gigaom.com\/2014\/10\/29\/google-must-pay-canadian-woman-2250-for-showing-her-cleavage-in-street-view\/\">La cifra que tuvo que desembolsar la compa\u00f1\u00eda rond\u00f3 los 2.000 euros,<\/a>&nbsp;muy lejos de los 40.000 que pidi\u00f3 la protagonista de la imagen. Seg\u00fan revela<a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" href=\"http:\/\/www.slate.com\/blogs\/future_tense\/2016\/09\/15\/google_street_view_respects_cow_s_privacy_and_blurs_its_face.html\">Slate<\/a>, <b>desde entonces la compa\u00f1\u00eda ha extremado el celo para que no se repitan estas situaciones, <\/b>y prefieren pasarse de censores a dejar escapar algo que pueda ser susceptible de llevar a juicio por un problema de privacidad. <b>Aunque sea el rostro de una vaca pastando.<\/b><\/p>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><\/p>\n<\/div>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al parecer, todo se trata de un exceso de celo de la herramienta de protecci\u00f3n de su intimidad<\/p>\n","protected":false},"author":1018,"featured_media":124201,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46058"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1018"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46058"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46058\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/124201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46058"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46058"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46058"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}