{"id":42202,"date":"2016-05-12T00:00:00","date_gmt":"2016-05-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-olvidados-banquetes-canibales-de-la-revolucion-cultural-china-1092"},"modified":"2024-02-26T01:07:47","modified_gmt":"2024-02-26T07:07:47","slug":"los-olvidados-banquetes-canibales-de-la-revolucion-cultural-china-1092","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/internacional\/los-olvidados-banquetes-canibales-de-la-revolucion-cultural-china-1092","title":{"rendered":"Los olvidados banquetes can\u00edbales de la Revoluci\u00f3n Cultural china"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<div>\n<div>\n<div>\n<p>En el momento \u00e1lgido de la Revoluci\u00f3n Cultural china, los invitados de macabros &#8216;banquetes&#8217; devoraban los \u00f3rganos de sus v\u00edctimas &#8216;contrarrevolucionarias&#8217;, escenas de horror que han sido borradas de la memoria oficial, medio siglo despu\u00e9s de este periodo sangriento.<\/p>\n<p>Lanzada el 16 de mayo de 1966 por Mao Zedong para acabar con sus adversarios, la Revoluci\u00f3n Cultural estuvo marcada por un frenes\u00ed de violencia, sumiendo al pa\u00eds en el caos provocado por las luchas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Adolescentes, los &#8216;guardias rojos&#8217; golpearon hasta la muerte a sus profesores, los conflictos internos dividieron familias enteras, las facciones se mataron entre s\u00ed. Pero el r\u00e9gimen comunista sigue manteniendo en un silencio obstinado los peores excesos cometidos en aquel momento.<\/p>\n<p>En Wuxuan, ubicada en una aislada zona rural de la provincia de Guangxi (sureste), la barbarie lleg\u00f3 a su grado m\u00e1ximo cuando los corazones, h\u00edgados y genitales de las v\u00edctimas eran cortados y cocinados para que sus verdugos se los comieran.<\/p>\n<p>En la actualidad, la ciudad ofrece un panorama muy distinto: tiendas de yogures, pescadores a la sombra de las altas cimas verdes y carteles rojos ensalzando el Partido Comunista Chino.<\/p>\n<p>Sin embargo, fue all\u00ed donde, hace cincuenta a\u00f1os, al menos 38 personas fueron v\u00edctimas del canibalismo organizado, inform\u00f3 a la AFP, pidiendo el anonimato, un responsable que particip\u00f3 a principios de los a\u00f1os 80 en una investigaci\u00f3n oficial sobre esos hechos.<\/p>\n<p>&#8220;Llevando al extremo el principio de la lucha de clases se lleg\u00f3 al canibalismo&#8221;, explic\u00f3. &#8220;Los asesinatos eran espantosos, peor que los de las bestias&#8221;. &#8220;Durante esta d\u00e9cada catastr\u00f3fica, Guangxi [&#8230;] fue el marco de una crueldad y de un salvajismo indignante&#8221;, escribi\u00f3 este jubilado del partido en un manuscrito consultado por la AFP.<\/p>\n<p>&#8220;Personas fueron decapitadas, golpeadas hasta la muerte, enterradas vivas, lapidadas, ahogadas, hervidas, masacradas en grupo, vaciadas de sus entra\u00f1as [&#8230;], detonadas con dinamita. Se utilizaron todos los m\u00e9todos&#8221;, explicaba.<\/p>\n<p>&#8211; Fanatismo pol\u00edtico &#8211;<\/p>\n<p>Al contrario que las escenas de canibalismo ocurridas durante las hambrunas del &#8216;Gran Salto Adelante&#8217; (1958-1962), las violencias de Wuxuan estaban motivadas por puro fanatismo.<\/p>\n<p>&#8220;Es un canibalismo causado por acontecimientos pol\u00edticos, un odio pol\u00edtico, en nombre de una ideolog\u00eda y de rituales pol\u00edticos&#8221;, explic\u00f3 a la AFP X.L. Ding, profesor de la Universidad de Ciencias y Tecnolog\u00eda de Hong Kong.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los profesores universitarios, el aislamiento geogr\u00e1fico, la brutalidad del jefe regional del Partido Comunista, la pobreza y una multiplicaci\u00f3n de las facciones facilitaron que el horror fuese posible en Wuxuan.<\/p>\n<p>Preguntados por la AFP, algunos habitantes de la ciudad niegan saber nada o responden con un silencio embarazoso. Un tal Luo conf\u00eda, sin embargo: &#8220;\u00bfCanibalismo? S\u00ed. Yo estaba ah\u00ed, yo viv\u00ed aquello&#8221;. Pero r\u00e1pidamente agrega que Wuxuan se ha modernizado enormemente desde entonces: el pasado &#8220;ya no significa nada&#8221;.<\/p>\n<p>&#8211; Romper el silencio &#8211;<\/p>\n<p>Los rumores sobre las matanzas en Guangxi -150.000 muertos, seg\u00fan algunos recuentos- llev\u00f3 a las autoridades a realizar una investigaci\u00f3n oficial unos 15 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Sus conclusiones nunca se hicieron p\u00fablicas. Pero el periodista Zheng Yi sac\u00f3 un sorprendente libro, &#8216;Estrellas rojas&#8217;, publicado en el extranjero a comienzos de los a\u00f1os 1990 y prohibido en China.<\/p>\n<p>Cuando el funcionario entrevistado por la AFP public\u00f3 en una revista de poca tirada las conclusiones de la investigaci\u00f3n, recordando que al menos un centenar de personas hab\u00edan participado en actos de canibalismo, se top\u00f3 con una fuerte resistencia.<\/p>\n<p>Funcionarios regionales retirados contestaron airadamente, enviando su r\u00e9plica a las altas instancias comunistas. &#8220;Me acusaban de ser anti-partido y antisocialista&#8221;, y reclamaban una autocr\u00edtica, recuerda el responsable.<\/p>\n<p>Zheng Yi, que vive exiliado en Estados Unidos, se muestra preocupado por el silencio que sigue rodeando a la b\u00e1rbara violencia de la Revoluci\u00f3n Cultural.<\/p>\n<p>&#8220;Como el Gobierno nunca permiti\u00f3 un examen hist\u00f3rico en profundidad del periodo, es imposible afirmar que se hayan sacado lecciones&#8221; de lo ocurrido, declar\u00f3 a la AFP.<\/p>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><\/p>\n<\/div>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Wuxuan, ubicada en una aislada zona rural de la provincia de Guangxi (sureste), la barbarie lleg\u00f3 a su grado m\u00e1ximo<\/p>\n","protected":false},"author":1018,"featured_media":120700,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42202"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1018"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42202"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42202\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/120700"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42202"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42202"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42202"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}