{"id":42049,"date":"2016-05-04T00:00:00","date_gmt":"2016-05-04T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-osos-polares-deben-nadar-cada-vez-mas-por-el-deshielo-del-artico-938"},"modified":"2024-02-26T00:51:59","modified_gmt":"2024-02-26T06:51:59","slug":"los-osos-polares-deben-nadar-cada-vez-mas-por-el-deshielo-del-artico-938","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/internacional\/los-osos-polares-deben-nadar-cada-vez-mas-por-el-deshielo-del-artico-938","title":{"rendered":"Los osos polares deben nadar cada vez m\u00e1s por el deshielo del \u00c1rtico"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>(<a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" href=\"http:\/\/www.neomundo.com.ar\">www.neomundo.com.ar<\/a> \/ Fuente: SINC) Debido a los cambios que se producen en la cantidad y en la localizaci\u00f3n de hielo marino en invierno, cada vez m\u00e1s osos polares (Ursus maritimus) nadan distancias de m\u00e1s de 50 kil\u00f3metros en el oc\u00e9ano \u00c1rtico. Para los cient\u00edficos, estos grandes esfuerzos provocan p\u00e9rdida de masa corporal y afectan negativamente a la supervivencia de las cr\u00edas.<\/p>\n<p>El estudio, publicado en la revista Ecography, ha permitido monitorizar, gracias a collares con GPS, a 58 hembras adultas y 18 subadultas del mar de Beaufort, y otras 59 hembras adultas de la Bah\u00eda de Hudson durante el periodo de 2004 a 2012. Los resultados indican que los nados son cada vez m\u00e1s frecuentes por la disminuci\u00f3n del hielo asociada al cambio clim\u00e1tico, sobre todo en el mar de Beaufort, donde el hielo se ha retra\u00eddo cientos de kil\u00f3metros de la costa.<\/p>\n<p>Cuando en 2012 el hielo marino alcanz\u00f3 su m\u00ednimo hist\u00f3rico en el mar de Beaufort, el 69% de las hembras adultas estudiadas nad\u00f3 m\u00e1s de 50 kil\u00f3metros. Sin embargo, seg\u00fan ha podido constatar el equipo de cient\u00edficos, liderado por la Universidad de Alberta (Canad\u00e1), en los a\u00f1os en los que hubo menos deshielo, menos del 30% recorri\u00f3 largas distancias a nado.<\/p>\n<p>&#8220;Estas conductas ocurren m\u00e1s a menudo porque el deshielo marino es cada vez m\u00e1s r\u00e1pido y se aleja de la costa en verano&#8221;, dice Nicholas Pilfold, primer autor del trabajo e investigador en la universidad canadiense, para quien este patr\u00f3n de los osos es la huella del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Durante el periodo estudiado, los osos polares nadaron una media de 3,4 d\u00edas y 92 kil\u00f3metros sin descanso. El r\u00e9cord lo bati\u00f3 una hembra subadulta que recorri\u00f3 en nueve d\u00edas 404 kil\u00f3metros a nado. &#8220;Aunque es una especie preparada para nadar, no todos los ejemplares pueden nadar largas distancias por igual&#8221;, recalca Andrew Derocher, coautor del estudio y cient\u00edfico de la Universidad de Alberta.<\/p>\n<p>Las hembras subadultas sin cr\u00edas fueron m\u00e1s propensas a nadar largas distancias<\/p>\n<p>PERFIL DEL OSO POLAR NADADOR<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n destaca que las hembras subadultas sin cr\u00edas fueron m\u00e1s propensas a nadar largas distancias. &#8220;Las m\u00e1s j\u00f3venes, mayores o delgadas son m\u00e1s vulnerables y corren el riesgo de ahogarse. Pero con m\u00e1s mar abierto, es posible que aumente la mortalidad asociada a estos comportamientos&#8221;, subraya Derocher. Las hembras con cr\u00edas tendieron a nadar menos para evitar la sumersi\u00f3n de los m\u00e1s peque\u00f1os en las fr\u00edas aguas.<\/p>\n<p>Estudios anteriores ya hab\u00edan demostrado que nadar puede tener un coste energ\u00e9tico para los osos polares. &#8220;Si se mantiene la tendencia de la p\u00e9rdida del hielo marino, cada vez m\u00e1s osos polares tendr\u00e1n la necesidad de nadar largas distancias, lo que puede tener graves consecuencias en las poblaciones que viven en la cuenca \u00e1rtica&#8221;, advierte Pilfold.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por cambios en cantidad y localizaci\u00f3n de hielo marino en invierno<\/p>\n","protected":false},"author":1018,"featured_media":120561,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42049"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1018"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42049"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42049\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/120561"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42049"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42049"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42049"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}