{"id":41905,"date":"2016-04-29T00:00:00","date_gmt":"2016-04-29T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/de-como-una-joven-promesa-se-convirtio-en-enmascarada-atracadora-de-bancos-en-kentucky-790"},"modified":"2024-02-26T00:39:49","modified_gmt":"2024-02-26T06:39:49","slug":"de-como-una-joven-promesa-se-convirtio-en-enmascarada-atracadora-de-bancos-en-kentucky-790","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/internacional\/de-como-una-joven-promesa-se-convirtio-en-enmascarada-atracadora-de-bancos-en-kentucky-790","title":{"rendered":"De c\u00f3mo una joven promesa se convirti\u00f3 en enmascarada atracadora de bancos en Kentucky"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo una persona con una carrera acad\u00e9mica y profesional promisoria y excelentes antecedentes morales se convierte en una ladrona serial de bancos? Una respuesta a esa transformaci\u00f3n singular puede hallarse en la historia y las tribulaciones de Crystal Little, una mujer de 32 a\u00f1os actualmente recluida en prisi\u00f3n por atracar instituciones bancarias en Kentucky.<\/p>\n<p>El mismo nombre de la mujer, Crystal Little, evoca algo fr\u00e1gil y transparente, lo contrario a una ladrona embarcada en frecuentes robos de bancos.<\/p>\n<p>Little, como relata el peri\u00f3dico <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/news\/morning-mix\/wp\/2016\/04\/27\/she-didnt-know-what-else-to-do-to-keep-mother-in-nursing-home-kentucky-woman-turned-to-bank-robbery\/\">The Washington Post<\/a>, trabajaba para la Universidad de Kentucky en un departamento dedicado a promover los valores \u00e9ticos en las labores de investigaci\u00f3n y en su \u00e9poca de estudiante en esa misma universidad fue editora del peri\u00f3dico universitario y premiada por su trabajo cubriendo la crisis del sida en \u00c1frica.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, ella era responsable del cuidado de su madre, enferma de esclerosis m\u00faltiple e internada en una casa para atenci\u00f3n de ancianos. Era el tipo de personas, relata el Post, decidida a resolver todo problema que le surgiera a ella o a su familia.<\/p>\n<p>Por ello, cuando en 2010 recibi\u00f3 la advertencia de la casa de atenci\u00f3n de ancianos de que o pagaba la factura del cuidado de su madre o la anciana incapacitada ser\u00eda puesta en la calle, Little decidi\u00f3 resolver el problema a como diera lugar. Se cubri\u00f3 la cabeza con un gorro rosa y la cara con una m\u00e1scara quir\u00fargica y, provista de una pistola descargada, se present\u00f3 en un banco cercan a la universidad. All\u00ed, exigi\u00f3 10,000 d\u00f3lares que un cajero le dio y con los que pudo salir sin problema del banco y huir del lugar sin ser atrapada.<\/p>\n<p>Con ese dinero ella pudo pagar el cuidado de su madre, pero tambi\u00e9n comenz\u00f3 una carrera criminal que, a la postre, la llevar\u00eda a la c\u00e1rcel. Incluso logr\u00f3 cierta fama por su atuendo, que us\u00f3 en todos sus atracos bancarios: fue conocida como la mujer de la m\u00e1scara y el gorro rosa.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, desde la prisi\u00f3n, Little cont\u00f3 su historia al peri\u00f3dico estudiantil <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" href=\"http:\/\/www.kykernel.com\/news\/the-woman-behind-the-mask\/article_83bac450-0aa1-11e6-8520-ab28eb119160.html\">Kentucky Kernel<\/a>, del que fue destacada editora y reportera en sus tiempos de estudiante.<\/p>\n<p>Con los 10,000 d\u00f3lares de su primero robo Little pudo ciertamente pagar los gastos de su madre, pero hacerse de dinero f\u00e1cil se convirti\u00f3 en una rutina. &nbsp;Unos meses despu\u00e9s se present\u00f3 en otro banco de su localidad y se hizo de 50,000 d\u00f3lares. Luego, en 2011, rob\u00f3 uno m\u00e1s del que s\u00f3lo obtuvo escasos 1,700 d\u00f3lares.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Crystal Little, la ladrona de la m\u00e1scara y el gorro rosa<\/p>\n","protected":false},"author":1018,"featured_media":120436,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41905"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1018"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41905"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41905\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/120436"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41905"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41905"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41905"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}