{"id":41836,"date":"2016-04-27T00:00:00","date_gmt":"2016-04-27T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/una-humilde-campesina-peruana-en-guerra-contra-una-gigante-minera-721"},"modified":"2024-02-26T00:32:17","modified_gmt":"2024-02-26T06:32:17","slug":"una-humilde-campesina-peruana-en-guerra-contra-una-gigante-minera-721","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/internacional\/una-humilde-campesina-peruana-en-guerra-contra-una-gigante-minera-721","title":{"rendered":"Una humilde campesina peruana, en guerra contra una gigante minera"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<div>\n<div>\n<div>\n<p>M\u00e1xima Acu\u00f1a mide poco m\u00e1s de metro y medio pero ha sido clave en la detenci\u00f3n de un gigantesco proyecto minero que amenaza con contaminar y quitarle sus tierras en los Andes del Per\u00fa. Esta flamante ganadora del mayor premio mundial de medio ambiente, asegura que est\u00e1 dispuesta a dejar la vida en esta batalla.<\/p>\n<p>La lucha de M\u00e1xima, reconocida hace una semana por la fundaci\u00f3n Goldman, inici\u00f3 en 2011, cuando el consorcio Yanacocha, integrado por la multinacional Newmont y la peruana Buenaventura, le pidieron que dejara sus tierras, cercanas a unos dep\u00f3sitos de oro, para desarrollar el proyecto minero Conga. Ellos aseguran que compraron todo ese territorio.<\/p>\n<p>&#8220;Dicen que soy una mentirosa, que soy invasora. Yo tengo mis documentos, yo s\u00e9 que esa es mi tierra. Por eso la defiendo con mi vida&#8221;, dice M\u00e1xima en una conversaci\u00f3n con la AFP.<\/p>\n<p>Se trata de 25 hect\u00e1reas ubicadas en el sector de Tragadero Grande, un terreno que alberga siete manantiales de agua bajo un cielo celeste l\u00edmpido, rodeado usualmente de verdor y pastizales.<\/p>\n<p>&#8220;Soy propietaria desde 1994. Tengo mi documento de posesi\u00f3n, cuando compr\u00e9 la tierra, con todos los detalles&#8221;, asegura M\u00e1xima. Pero Yanacocha, la mayor aur\u00edfera de Sudam\u00e9rica, asegura que ellos compraron todos los terrenos en 1996 y 1997 de la comunidad de Sorochuco, que estaba integrada por el suegro de M\u00e1xima, y que todos dieron su visto bueno para la operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Primero dijeron que la comunidad les ha vendido los terrenos colindantes al m\u00edo, despu\u00e9s han dicho que se lo han vendido las autoridades de la comunidad, despu\u00e9s han dicho que ha sido otra persona. Pero no presentan el documento que dice que son due\u00f1os de mi predio&#8221;, reclama M\u00e1xima.<\/p>\n<p>&#8211; Oro ba\u00f1ado en sangre &#8211;<\/p>\n<p>El proyecto Conga contemplaba el trasvaso de cuatro lagunas, con dep\u00f3sitos de oro, y una de ellas deb\u00eda ser transformada en fosa para almacenar residuos. Las comunidades de la zona se opusieron al alegar que esa medida atentar\u00eda contra la biodiversidad. Se desat\u00f3 una protesta que paraliz\u00f3 el proyecto.<\/p>\n<p>La oposici\u00f3n de M\u00e1xima tuvo un papel relevante. Los enfrentamientos con la minera han sido violentos y en el camino fue hasta sentenciada a tres a\u00f1os de c\u00e1rcel, pero a fines de 2014 la justicia anul\u00f3 la sentencia y consider\u00f3 que ella no usurpaba ning\u00fan terreno. Ella ha denunciado una serie de actos de hostigamiento, en los intentos de la empresa por tomar posesi\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;A la miner\u00eda le interesa destruir todo lo que hay, animales, \u00e1rboles, la naturaleza. Para ellos eso es desarrollo. Pero para los campesinos es destrucci\u00f3n. Se llevan un oro ba\u00f1ado en sangre y l\u00e1grimas&#8221;, agrega.<\/p>\n<p>Asegura que as\u00ed le pidan comprarle el predio, no vender\u00e1. &#8220;No hago esto por dinero, el dinero lo obtengo labrando mi tierra&#8221;, dice esta campesina y artesana.<\/p>\n<p>&#8211; Los juicios no terminan &#8211;<\/p>\n<p>Yanacocha mantiene controlado los accesos al lugar que ella reclama, con guardias particulares, aplicando su derecho de posesi\u00f3n, el cual aseguran haber ejercido pac\u00edficamente hasta que -seg\u00fan ellos- la familia de Acu\u00f1a ocup\u00f3 ilegalmente el predio hace 5 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La compa\u00f1\u00eda mejor\u00f3 los caminos de acceso al lugar, pero esta campesina de 46 a\u00f1os, su esposo y sus cuatro hijos tienen prohibido ingresar por esa ruta, por lo que tiene que dar un rodeo de dos horas m\u00e1s para poder entrar a su casa, cuenta la abogada de M\u00e1xima, Mirtha V\u00e1squez, de la ONG Grufides.<\/p>\n<p>Agotada la v\u00eda penal, donde M\u00e1xima sali\u00f3 airosa, se ha iniciado un proceso civil que puede durar dos d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>&#8220;La empresa pidi\u00f3 a la justicia impedir cambios en el predio hasta que termine el proceso. Y eso, por ejemplo, imped\u00eda sembrar para comer. Impugnamos esa decisi\u00f3n y se ha levantado esa medida&#8221;, dijo la abogada a la AFP. En los \u00faltimos d\u00edas, M\u00e1xima ha denunciado acoso de la firma, incluso con disparos, algo que Yanacocha niega rotundamente y aboga por encontrar una soluci\u00f3n amistosa.<\/p>\n<p>Pero M\u00e1xima tiene una posici\u00f3n clara: &#8220;Quemaron mis chozas, mataron mis animales, a mis perros. Me han amenazado dici\u00e9ndome que por mi culpa no pueden trabajar, que nos van a sacar muertos de aqu\u00ed (&#8230;) Prefiero perder la vida antes que entregar mi tierra. Esta es mi tierra&#8221;.<\/p>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><\/p>\n<\/div>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El consorcio Yanacocha, integrado por la multinacional Newmont y la peruana Buenaventura<\/p>\n","protected":false},"author":1018,"featured_media":120377,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41836"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1018"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41836"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41836\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/120377"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}