{"id":41687,"date":"2016-04-19T00:00:00","date_gmt":"2016-04-19T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/de-la-guerrilla-a-la-madre-tierra-el-regreso-de-jovenes-indigenas-en-colombia-572"},"modified":"2024-02-26T00:19:02","modified_gmt":"2024-02-26T06:19:02","slug":"de-la-guerrilla-a-la-madre-tierra-el-regreso-de-jovenes-indigenas-en-colombia-572","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/internacional\/de-la-guerrilla-a-la-madre-tierra-el-regreso-de-jovenes-indigenas-en-colombia-572","title":{"rendered":"De la guerrilla a la madre tierra: el regreso de j\u00f3venes ind\u00edgenas en Colombia"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>En Colombia, los ni\u00f1os soldado de la etnia nasa que huyeron de la guerrilla tienen un programa de reinserci\u00f3n social basado en su cultura ind\u00edgena, una experiencia \u00fanica en un pa\u00eds desgarrado por m\u00e1s de 50 a\u00f1os de conflicto armado.<\/p>\n<p>&#8220;Me fui para la guerrilla porque estaba harto de casa&#8221;, cuenta a la AFP un adolescente de la regi\u00f3n del Cauca que se alist\u00f3 a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) cuando ten\u00eda 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p>No le cost\u00f3 nada contactar a los rebeldes en la peque\u00f1a poblaci\u00f3n de Tacuey\u00f3. &#8220;Viviendo aqu\u00ed se sabe qui\u00e9n es guerrillero&#8221;, afirma. &#8220;A los cinco d\u00edas ya me ense\u00f1aron a desarmar el fusil. Al mes me entregaron uno&#8221;, contin\u00faa este joven nasa, que por seguridad dice llamarse simplemente Alejandro.<\/p>\n<p>Con una sonrisa t\u00edmida, describe el d\u00eda a d\u00eda del campamento de las FARC, escondido en la cordillera andina, a cuatro horas a pie de Tacuey\u00f3: levantarse al alba, limpiar las armas, cocinar y montar guardia, tambi\u00e9n de noche. Esa vida dur\u00f3 cinco meses hasta que se escap\u00f3 caminando. &#8220;No me buscaron&#8221;, dice todav\u00eda sorprendido.<\/p>\n<p>Hoy Alejandro tiene 18 a\u00f1os y retom\u00f3 los estudios. Debe su reincorporaci\u00f3n a la sociedad a un m\u00e9todo in\u00e9dito de los nasa, una de las principales comunidades ind\u00edgenas del pa\u00eds, con unos 130.000 integrantes.<\/p>\n<p>El programa &#8220;Regreso a casa&#8221; naci\u00f3 dos a\u00f1os despu\u00e9s de la toma por las FARC del municipio de Torib\u00edo, cercano a Tacuey\u00f3, en 2005. &#8220;\u00a1Los guerrilleros usaban ni\u00f1os!&#8221;, exclama Mauricio Capaz, portavoz de la Asociaci\u00f3n de Cabildos Ind\u00edgenas del Norte del Cauca (ACIN).<\/p>\n<p>El proceso, que dura entre 18 meses y dos a\u00f1os, engloba aspectos jur\u00eddicos, sociales y psicol\u00f3gicos y se basa en la cosmovisi\u00f3n nasa, su forma de ver la vida y el universo.<\/p>\n<p>&#8211; Sanaci\u00f3n espiritual &#8211;<\/p>\n<p>Dos ind\u00edgenas -uno encargado de los asuntos administrativos y el otro, m\u00e9dico tradicional, o &#8216;kiwe th\u00ea&#8217; en lengua nasa- trabajan con un psic\u00f3logo y una asistente social, remunerados por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).<\/p>\n<p>&#8220;No ha sido f\u00e1cil hacer entender a las autoridades el aspecto cultural de este proceso, que el m\u00e9dico tradicional es la persona m\u00e1s adecuada para reconectar a los chicos con su entorno&#8221;, precisa el psic\u00f3logo Carlos Andr\u00e9s Quintero.<\/p>\n<p>Mientras la tarde cae sobre el resguardo ind\u00edgena de Toez, uno de los 16 territorios nasa del Cauca, el &#8216;kiwe th\u00ea&#8217; Aureliano Lectamo explica que el ser nasa est\u00e1 vinculado con dos espacios: el espiritual y el de la madre tierra.<\/p>\n<p>&#8220;Cuando una persona va para un grupo armado, le genera un shock espiritual&#8221;, se\u00f1ala. &#8220;Hay que hacerle una sanaci\u00f3n espiritual (&#8230;) Los chicos tienen que volver a un espacio donde reconectarse con la madre tierra, el sol y el agua&#8221;.<\/p>\n<p>Sobre el ritual individual, Alejandro cuenta s\u00f3lo que se fue con el &#8216;kiwe th\u00ea&#8217; cerca de una laguna y masc\u00f3 hoja de coca, la planta sagrada de los ind\u00edgenas de los Andes. &#8220;A veces hay que limpiar la casa de las energ\u00edas negativas&#8221;, agrega Lectamo.<\/p>\n<p>Se celebran tambi\u00e9n cinco rituales colectivos: fuego en el equinoccio de marzo; sol; viento; saakhelo o \u00e1rbol sagrado en agosto; y muertos en noviembre, con tambores, flautas y danzas del c\u00f3ndor y del colibr\u00ed, entre otras.<\/p>\n<p>Los nasa tuvieron que abandonar en 2011 un programa similar al de los j\u00f3venes, pero para adultos. &#8220;La guerrilla lo ve\u00eda como una actividad contrainsurgente&#8221;, deplora Capaz.<\/p>\n<p>&#8211; 150 j\u00f3venes &#8211;<\/p>\n<p>Las FARC, en la recta final de negociaciones de paz con el gobierno, se comprometieron en 2015 a no reclutar m\u00e1s menores de edad.<\/p>\n<p>Pero todav\u00eda hay &#8220;al menos 300&#8221; en sus filas, dice el vocero de la ACIN, que teme que una vez se firme el acuerdo final con la guerrilla &#8220;muchos van a ser ocultados, sacados por la puerta de atr\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El programa &#8220;Regreso a casa&#8221;<\/p>\n","protected":false},"author":1018,"featured_media":120243,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41687"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1018"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41687"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41687\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/120243"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41687"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41687"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41687"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}