{"id":26176,"date":"2023-10-30T00:00:00","date_gmt":"2023-10-30T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/tragedia-y-reconstruccion"},"modified":"2024-02-23T16:36:12","modified_gmt":"2024-02-23T22:36:12","slug":"tragedia-y-reconstruccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/tragedia-y-reconstruccion","title":{"rendered":"Tragedia y reconstrucci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes del saldo del hurac\u00e1n Otis sobre Acapulco no dejan de ser apocal\u00edpticas y para muchos es, efectivamente,el fin del mundo, de su mundo, de su cotidianidad y situaci\u00f3n social y patrimonial. Es inevitable que ante la tragedia de origen natural se d\u00e9 el reclamo por la omisi\u00f3n o por lo que mal hicieron o est\u00e1n gestionando las autoridades, con o sin raz\u00f3n el blanco predecible de la indignaci\u00f3n ante lo ocurrido, a la vez que se hace presente la respuesta generosa y solidaria de la sociedad y, como siempre, el gobierno nacional pretende asumirse el protagonista de la emergencia.<\/p>\n<p>El mundo, vulnerable ante la naturaleza y la tragedia pone a prueba la capacidad de las naciones para enfrentar al da\u00f1o y la secuela. En este caso las autoridades explican la singularidad del evento por su magnitud y por lo inesperado,como constatan la mayor\u00eda de las entidades de pron\u00f3stico meteorol\u00f3gico, aunque hubo alertas con muchas horas de anticipaci\u00f3n que no se atendieron. No queda claro qu\u00e9 se hubiera podido hacer con horas de anticipaci\u00f3n. Quiz\u00e1 que algunos escaparan a resguardarse y quiz\u00e1 en el intento hubiera sido peor para ellos; finalmente, las tragedias suelen medirse en vidas.<\/p>\n<p>El presidente L\u00f3pez Obrador ha recurrido a esta m\u00e9trica. Mueren dos veces m\u00e1s en un d\u00eda promedio por la violencia. La vida vale poco como muestran las aterradoras cifras del costo de la pandemia, resultado de una criminal gesti\u00f3n negligente sin que la sociedad castigue ni con su opini\u00f3n al responsable. Para el caso, ante la magnitud del da\u00f1o es falso remitirse a las fatalidades, aunque sean las que utilizan regularmente autoridades y medios.<\/p>\n<p>Un sector de opini\u00f3n ve en el comportamiento de las autoridades -los tres \u00f3rdenes de gobierno de origen morenista- ratificada la negativa visi\u00f3n que de \u00e9stas se tiene. El juicio ante la situaci\u00f3n de Acapulco merece m\u00e1s seriedad y amplitud. Aunque en la coyuntura es inevitable remitirse a la ausencia del FONDEN y a la situaci\u00f3n cr\u00edtica de las finanzas municipales y estatales, problema de tiempo atr\u00e1s,acentuado en esta \u00e9poca de centralismo y personalizaci\u00f3n del poder. El fondo de desastres era para que las autoridades municipales y estatales pudieran hacer frente a la tragedia, pero el presidente cree que es tarea exclusiva de los militares porque los civiles, aunque sean correligionarios son un bonche de bandidos, a los que hay que quitarles todo. Resulta evidente que la militarizaci\u00f3n de la vida p\u00fablica parte de un insostenible y pernicioso prejuicio.<\/p>\n<p>Acapulco, como muchas de las grandes ciudades, datestimonio del crecimiento desordenado y sin planeaci\u00f3n. En muchos sentidos la urbanizaci\u00f3n es tragedia y no se requiere un siniestro natural para constatarlo. En 1960 Acapulco era una hermosa bah\u00eda de 50 mil habitantes. Diez a\u00f1os despu\u00e9s ten\u00eda 178,000; en 1980, 304,000 y para 1990, 658,000. En 30 a\u00f1os creci\u00f3 13 veces en el m\u00e1s completo desorden social, con carencia de infraestructura b\u00e1sica, que hizo del mar inevitable destino de basura y aguas residuales. El para\u00edso original se perdi\u00f3 y se mud\u00f3 fallidamente a un pretensioso lugar de apellido diamante. El castigo natural no diferenci\u00f3.<\/p>\n<p>Las ciudades est\u00e1n muy expuestas al castigo de la naturaleza, pero es ocasional. Lo que no es espor\u00e1dico es la violencia, el abandono y la falta de servicios e infraestructura b\u00e1sica. Muchos mexicanos viven no s\u00f3lo en riesgo, sino en el abandono. Viven en descontento que, en su impotencia y enojo se acogen a quien les ofrezca un imaginario mundomejor, pleno de fantas\u00eda e interesada demagogia. Ocurre en la pol\u00edtica y tambi\u00e9n en la organizaci\u00f3n social. Es el M\u00e9xico al que debiera rescatar un buen sistema educativo, el de salud y razonables servicios b\u00e1sicos. La dignidad para ellos es un mundo distante. En su lugar se ha impuesto elclientelismo y la entrega de dineros que poco sirven ni compensan.<\/p>\n<p>Acapulco remite a la tragedia nacional, lamentable suceso y todav\u00eda m\u00e1s lo qu\u00e9 viene. Hasta hoy no se advierte en las autoridades sentido de la magnitud del reto. La sociedad har\u00e1 su parte para la emergencia, pero dif\u00edcilmente estar\u00e1 presente para la reconstrucci\u00f3n, tarea, como muchas otras que no caben en el breve horizonte de esta administraci\u00f3n; ser\u00e1 de los muchos pendientes de la obligada reconstrucci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tragedia y reconstrucci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":1175,"featured_media":40757,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26176"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1175"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26176"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26176\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40756,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26176\/revisions\/40756"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}